Publicado el 07-03-2010
Sanibel y Captiva,
islas encantadas
A pesar del derrame de petróleo en el Golfo de México,
la belleza natural de las islas permanece inalterada
Por Adriana Bianco Efe
Ubicadas en el lado oeste de la península de la Florida y bañadas por las aguas del Golfo de México, Sanibel y Captiva se descubren siguiendo la ruta que conduce a Fort Myers. Belleza natural a donde no ha llegado el tristemente célebre derrame de petróleo. Sanibel es la más grande de las islas, mide 12 millas de largo, pero Captiva, con solo 5 millas, hechiza por su belleza y romanticismo.
El puente Sanibel Causeway fue construido en 1963 y, aunque es foco de controversia entre los ecologistas y los urbanizadores comerciales, nos permite acceder fácilmente a las islas disfrutando el bello paisaje.
“La historia de las islas se divide antes y después de la construcción del puente”, nos dice la historiadora Betty Anholt, que durante años estudió el lugar, y agrega, “los primeros habitantes fueron indígenas calusa, cuyo origen es incierto. Algunos los consideran descendientes de los mayas, pero no hay pruebas concluyentes”.
Aguas cristalinas
Hasta el momento, las islas siguen disfrutando de su rica vida silvestre pues, según indica la Cámara de Comercio de Sanibel y Captiva en su último informe actualizado, “las especies no se han visto afectadas por el derrame de petróleo”, que se inició, en el Golfo de México, el 20 de abril, con la explosión y hundimiento de la plataforma petrolera “Deepwater Horizon”.
La mancha de petróleo no ha alcanzado la costa suroeste del estado de Florida, según precisa el mapa de evolución del desastre ambiental, proporcionado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés).
Varios catedráticos de la Universidad de Miami y expertos en desastres naturales y derrames petroleros confirman la misma situación y predicen que la marea negra no producirá un impacto inmediato sobre las costas al suroeste de Florida.
Gran reserva de caracoles
Fueron los nativos calusa los que descubrieron el tesoro que las islas guardan, la más grande reserva de caracoles en sus orillas. Para otros hay otros: los que dejaron escondidos los piratas que fondearon en estas costas.
El Museo de la Concha Balley-Matthews, creado en 1995, ofrece una didáctica presentación de los moluscos y caracoles, y una documentación completa para los interesados.
“Tenemos una amplia colección de conchas”, explica la experta Kathleen E. Hoover, “con el más grande espécimen Horse Conch (Triplofusus Giganteus), encontrado en 1840. Además de información científica e intercambio con profesionales de las ciencias marinas, apoyamos a los coleccionistas de caracoles para su clasificación y estudio.”
El mundo complejo del caracol se abre ante nuestros ojos, diversas formas, tamaños y colores guardan el misterio del mar.
La razón por la cual estas islas están “encantadas de caracoles” se debe a que forman parte de la gran plataforma del Golfo de México, llamada Provincia Florida-Caribe. La provincia acuática es una reserva de millones de años de conchas y moluscos marinos vacíos, cuyo animal se ha perdido y que las mareas o corrientes marinas lanzan a las orillas. Se han encontrado más de dos mil quinientas variedades de caracoles. Un verdadero paraíso para los coleccionistas. El Museo obsequia tablas de mareas y folletos con dibujos de los caracoles para que pueda identificarlos.
Playas paradisíacas
Las playas se extienden por kilómetros, las más famosas son Bowman’s y Turner, y las mejores las de Captiva. Algunas son más propicias que otras para recoger caracoles, pero todas hacen el regalo de diversas y variadas conchas marinas, uno de los grandes atractivos del lugar.
Las islas son también el paraíso de los pescadores y, si bien cada pez tiene su historia, los habitantes de estas islas parecen conocerla, hay varias marinas con información y los capitanes de barco lo guiarán para que su pesca sea un éxito.
El Capitan Bob es uno de ellos y nos comenta: “Se pueden alquilar barcos para pescar y también para pasear, tenemos programas didácticos para estudiantes y visitantes que amen la ecología, excursiones en canoas y buceo”.
Los tres periódicos de las islas, que se distribuyen gratuitamente, lo pondrán al corriente de las actividades festivas del lugar, como el famoso Festival del Caracol, que se lleva a cabo en marzo y que atrae multitudes de coleccionistas y artesanos que ofrecen objetos, joyas y muebles realizados con conchas marinas.
Alojamientos
Las islas, aunque mantienen un ambiente natural tiene todas las comodidades, los alojamientos son variados desde pintorescas cabañas hasta departamentos o casas, según los planes de sus vacaciones y su presupuesto.
Después de un día de excursión nada mejor que una buena comida. Son muchos los restaurantes que ofrecen platos de pescado, comida internacional o Americana como el famoso The Bubble Room, típicamente decorado y especial para los niños.
Otros prefieren el Restaurante Muck Duck, junto a la playa, donde se puede tomar un buen trago mirando cómo el sol se oculta sobre las doradas aguas del Golfo.
Sanibel y Captiva son islas encantadoras y a la vez “encantadas” por el misterio de sus caracoles, la belleza de su naturaleza y la magia del mar. Descubrirlas es enamorarse y desear volver. Consulta el portal cibernético Sanibel-Captiva.org para más información.
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