Publicado el 07-03-2010
Argentina: Dolorosa derrota
Por Eladio Jiménez Especial para Diario las Américas
Primero cayo México despues Brasil y hoy le tocó a Argentina . Han caído las cuatro grandes potencias del fútbol en Latinoamérica. Y esta de Argentina fue una derrota dolorosa y humillante. Alemania la vapuleo cuatro a cero. Los analistas lo ven como una derrota del técnico Diego Armando Maradona y ahora se preguntan si, como es frecuente en estos casos, Maradona se retire de su cargo.
Miles de argentinos muestran hoy su frustración y tristeza por la eliminación de la selección de fútbol que conduce Maradona del Mundial Sudáfrica-2010, tras esta goleada 4-0 por Alemania.
En Miami, Nueva York y otras ciudades de Estados Unidos se vivieron escenas de frustración muy similares. Los restaurantes y sociedades de argentinos fueron testigos de la triste decepción que sufrieron los que llegaron pocas horas antes llenos de optimismo.
En Buenos Aires, los rostros de abatimiento, aún pintados con los colores celeste y blanco inundaron los alrededores del Obelisco porteño, donde varios miles se habían congregado para ver el partido en pantalla gigante con la ilusión de festejar el pase a cuartos, ahora frustrado.
Cuando le restaban casi 10 minutos al partido y con el marcador todavía en el 3-0, muchos hinchas emprendieron una retirada en silencio del paseo público, escenario por excelencia de todos los festejos relacionados con el fútbol y convertido este sábado en un mar de lágrimas.
“Argentina dijo adiós tras un golpe durísimo”, tituló el matutino Clarín en su página de Internet, apenas terminado el encuentro.
“Alemania, implacable, golea a Argentina”, tituló La Nación en su página web.
Nadie pensó que Argentina sufriera una derrota de tal magnitud.
Así, Alemania eliminó a Argentina del Mundial de Sudáfrica-2010, al golearla y avanzar como una aplanadora a semifinales, llave en la que se medirá con el ganador del encuentro entre España y Paraguay, el miércoles en Durban.
El primer gol fue de Thomas Müller, en frío, a los 3 minutos, fruto de una típica jugada preparada con pelota detenida en un tiro libre en diagonal al arco de Bastian Schweinsteiger con el balón que se cerró sobre el primer poste para localizar la cabeza de Müller, ante una defensa adormecida.
El segundo tanto cayó de maduro cuando Argentina cesó sus ráfagas de jugadas individuales, a puro coraje y entereza espiritual, y Lukas Podolski le sirvió un centro a Miroslav Klose, en la boca del arco, a los 68.
El tercero, cuando los sudamericanos bajaban los brazos fue obra de otro desborde por los flancos, de Schweinsteiger quien cedió el balón en bandeja de plata al zaguero Arne Friedrich, a los 74 minutos, en el estadio Green Point de Ciudad del Cabo.
Otra vez solo frente al arco marcó Klose, a los 89, mientras la Albiceleste jugó largos pasajes a ritmo de tango, salvo cuando el balón caía en los pies de Leo Messi que le imprimía vértigo a los avances, pero sin hallar una compañía con quien orquestar una maniobra asociada.
Alemania, que ya había liquidado el sueño de Argentina en los cuartos del Mundial-2006, fue un equipo compacto y contundente en el que se lució el capitán Philipp Lahm, que guió con maestría a los germanos hasta semifinales.
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