Vista parcial del Patio de los Leones en La Alhambra. Fotos J. Hdez.
Publicado el 07-17-2010
De aquellos
tiempos
Por Jesús Hernández JHernandez@DiarioLasAmericas.com
Caminos de la España medieval hay muchos. Antiguas sendas que iban de un pueblo a otro y fueron testigos de reyes, conquistadores y un montón de historias que seducen a cualquiera. Rutas como la del Califato, convertida en una moderna vía rodeada de un mar de olivos, que tiene a Córdoba de un lado y a Granada del otro, y entre ellas dos a diez enclaves más con encantos propios. Territorio que fue conquistado por los Reyes de Castilla poco a poco.
Del Califato
De aquellos tiempos perduran los relatos de una época en manos de los árabes por más de siete siglos. Tierra dividida entre los reinos de Córdoba y Granada. Reinos que tuvieron a califato por apelativo por ser precisamente regido por el califa. El título dado a los soberanos que, como sucesores de Mahoma, ejercían la suprema autoridad religiosa y civil entre los musulmanes entonces. Arte y cultura que tiene por nombre legado andalusí, o de al-Andalus; y perdura hoy en la arquitectura que engalana muchos de los edificios más emblemáticos.
Córdoba
Capital de la Hispania Ulterior en tiempos de la República romana y de la provincia Bética durante el Imperio romano después. Córdoba fue el centro de la sabiduría del Occidente musulmán y una de las ciudades más adelantadas de su tiempo según cuentan los historiadores.
Su casco histórico es uno de los más extensos del mundo, declarado Patrimonio de la Humanidad, donde sobresale La Mezquita de Córdoba con sus 23.400 metros cuadrados. Edificación de gran policromía y abundantes arcos que fue construida en parte entre el 780 y el 785. Importante centro de peregrinación para los musulmanes, donde afirmaban conservar el brazo de Mahoma.
De hecho, la edificación fue salvada paradójicamente cuando los católicos la adaptaron para convertirla en santuario de la fe a finales del XIII. De otra manera, hubiera sido destruida como la mayoría de los templos musulmanes tras la expulsión.
Muy cerca de la mezquita está el antiguo barrio judío. Una singular barriada que lleva por nombre La judería y donde abundan las calles estrechas y las casas blancas. Testimonio del núcleo judío que aseguran llegó a tener su máximo esplendor bajo la ocupación árabe con filósofos, científicos y poetas.
Cuentan que Córdoba contaba entonces con una famosa universidad, una biblioteca pública que contenía unos 400.000 volúmenes y varias escuelas para enseñar a los niños pobres.
También dicen los historiadores que la ciudad estaba adornada con jardines, cascadas y lagos artificiales. Que un acueducto suministraba el agua dulce a las fuentes y los baños públicos, de los que, según un cronista de la época, había setecientos.
Entre dos colosos
Dos vías brotan de Córdoba, una que llega a Lucena y Priego de Córdoba primero, y otra un poco más recta que enlaza a Baena y Alcalá La Real para luego llegar a Granada. Sendas y caminos que hoy tienen forma de modernas carreteras, pero guardan aún el paisaje de sierras, pueblos y palacios de antaño.
Si paras en Baena encontrarás un enclave fundado por lo romanos que luego fue reubicado por los árabes con el nombre Al-Yussana. De aquellos tiempos perdura lo que se cree fue la mezquita y hoy podría ser el primer cuerpo de la Iglesia de Santa María la Mayor.
También está el castillo Moral, donde afirman estuvo detenido el sultán Boabdil y hoy alberga un importante museo arqueológico, además de la oficina regional de información turística.
También está Priego de Córdoba, que los árabes llamaron Baguh. Capital de una de las subdivisiones del califato de Córdoba. Bastión de la campaña militar del emir Muhammad I en el año 863 y centro de disputa entre varios sucesores.
Entre los valores de esta comarca sobresale el castillo de los musulmanes sobre la colina más alta, así como el conjunto arquitectónico de las iglesias que fueron construidas después, donde asimismo resalta el templo de la Asunción con un sagrario estilo barroco, construido hacia 1772, bajo una cúpula policromada sostenida por un espacio octagonal.
Acercándonos a la muy señorial Alcalá La Real divisamos la fortaleza que dio el nombre Al-Qal`a , o La Fortaleza en castellano, sobre la cima de una colina. Enclave militar que comenzaron a construir hacia el año 727 y luego tuvo adiciones en tiempos del reino de Castilla. Maltratado por el tiempo y las guerras, la fortaleza es llamada hoy La Mota y luce aún algunas paredes y torres que insinúan los tiempos de guerras y conquistas.
Granada
Deseada por moros y cristianos, Granada descansa en medio de una historia que sobrepasa los dos mil años. Ibérica primero, romana y visigoda después, hasta que los árabes la ocuparon y éstos fueron expulsados por los Reyes Católicos hacia 1492. El célebre capítulo final de La Reconquista que recoge la triste partida del califa Boabdil y la leyenda que cuenta le vieron llorar.
De aquel tiempo majestuoso es La Alhambra. Un extraordinario complejo arquitectónico de corte arábico, situado sobre una amplia colina que parece cuidar la ciudad. El recinto museológico más visitado de España muestra aún sus emblemáticos palacios, patios y paredes azulejadas con enigmática simbología y sagrados versos del culto musulmán. Entre sus valores sobresale El Patio de los Leones. Un conjunto de doce de estos feroces carnívoros que, según los últimos estudios, datan del siglo XI y proceden casualmente de la casa de un judío, quien se los regaló a un sultán y representan las 12 tribus de Israel.
Viaje al pasado que debes completar con una visita al baño árabe para recuperar fuerzas. Un famoso hamman, situado en el número 16 de la calle Santa Ana, que cuenta con vestidor, duchas y una piscina de agua caliente resaltada por luces tenues, música arábica y el olor del jazmín.
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