VICENTE LOPEZ
Publicado el 07-21-2010
Muere en Miami el ex lanzador cubano Vicente López
Por Angel Torres
El pasado viernes 16 de julio de 2010, recibí una llamada desde Miami, de esa gloria del deporte cubano que responde al nombre de Andrés Fleitas, para comunicarme la triste noticia del fallecimiento en horas de la mañana, del gran ex lanzador cubano, Vicente López en la ciudad de Miami, Florida, donde vivía.
El ex serpentinero del Almendares fue velado en la Funeraria Maspons, situada en el 3500 S. W. de la Ocho Avenida de Miami y sus restos sepultados al día siguiente en Nuestra Señora de Mercy de la 114 y la 25 en el Noroeste de Mami.
Al velorio asistieron muchas figuras del béisbol cubano, según fui informado por el periodista Andrés Pascual, entre ellos Camilo Pascual, Ramón Villar, Mike de la Hoz, Gonzalo Naranjo, Mario González y Rafael Avila.
A Vicente quien nació en el Cotorro, provincia de La Habana, el 24 de septiembre de 1927, lo vi por última vez durante el Juego de las Leyendas del Béisbol Cubano, celebrado en el entonces Pro Player Stadium de Miami en 1997 y me fue muy triste el enterarme de su muerte tras varios años de enfermedad.
López comenzó a jugar a la pelota en el año 1945, jugando con el Deportivo Tacón del Campeonato Juvenil de la Dirección General de Deportes. En 1946 participó con el Delicias del Cotorro y en 1947 debutó en los amateurs con el Club Hershey.
En 1948-49 saltó al profesionalismo con los Azules del Almendres, que conquistaron el campeonato de la Liga Cubana de Béisbol bajo la dirección de Fermín Guerra, con una rotación estelar de lanzadores integrados por los zurdos Morris Martin y Agapito Mayor, Jorge Comellas, Conrado Marrero, René “Tata” Solís, Eddie Wright.
En sus 10 temporadas en la Liga Invernal, vistió la franela del Almendares, Cienfuegos, Habana, Cienfuegos, Habana y Marianao en sus dos campañas finales.
En 1950-51 lanzando para el Almendares, se enfrascó en un duelo de lanzadores con Joe Black del Cienfuegos, que se extendió a 10 entradas con la anotación empatada a dos carreras, que le produjo una lesión en el brazo, que le hizo perder velocidad durante el resto de su carrera, dependiendo en parte de unas pronunciadas curvas que se convirtieron en su pan con mantequilla. A pesar de lo ocurrido fue el mejor lanzador del circuito con marca de 7 victorias y tres derrotas.
En toda su carrera en la Liga Cubana, acumuló promedio colectivo de 21-16 en 154 encuentros, de los cuales 10 fueron completos, acompañados de 176 ponches, 202 bases por bolas y un promedio de carreras limpias permitidas de .3.72.
En 1948 Vicente fue firmado por la organización de los Dodgers de Brooklyn, que lo consideraron como su mejor prospecto, siendo enviado a sazonarse con el Miami Sun Sox de la Liga Internacional de la Florida. En 1949 lanzó para el Miami con récord de 19-9 y al año siguiente finalizó la campaña con marca de 20-6, a la vez que establecía una marca para ese circuito de 15 victorias consecutivas. En 1951 ya con problemas en su brazo, lanzó para el Forth Worth de la Liga de Texas, donde terminó con récord de 7-3. En 1952 vistió el uniforme del Newport News de la Pioneer League con marca de 9-7.
En 1953 tiró los bultos postales con el Mobile, para quienes ganó un par de desafíos sin derrotas y con los Havana Cubans de la Liga de la Florida con récord de 8-11. En 1954 subió al montículo con los Cubanos Reyes del Azúcar, donde cosechó tres triunfos y seis derrotas. Regresó con los Cubans Sugar Kings cinco años después en 1959, sin ganar ni perder en siete partidos.
Lanzó en las Series del Caribe de 1949, 1950 y 1957, las dos primeras con los Azules del Almendares y la tercera con los Tigres de Marianao. En cinco actuaciones finalizó invicto con récord de 2-0 y un bajo promedio de 2.37 carreras limpias. López inició el sexto y decisivo encuentro para el Almendares, que terminó invicto con marca de 6-0, en la primera Serie del Caribe jamás celebrada en 1949, pero salió sin decisión en el séptimo, capítulo, relevado por el zurdo Agapito Mayor, que impuso un récord de tres triunfos sin derrotas, todas en calidad de taponero. Los Alacranes conquistaron el histórico desafío, 5-2, con el aporte de un cuadrangular conectado por Héctor Rodríguez, sobre un lanzamiento del perdedor Leonardo Goicoechea.
Incursionó en México en 1955 con los Diablos Rojos de México para quienes lanzó hasta 1958, donde igualmente lo hizo con los Tigres. Después en 1960 se cambio al Poza Rica y allí se mantuvo hasta que dividió su torneo final con Poza Rica y Monterrey en 1964.
Durante sus nueve campeonatos en México tuvo récord de 62-70 con 4.44 de efectividad.
Su mejor momento en la tierra azteca, se produjo el jueves 16 de agosto de 1956, en el Parque del Seguro Social del Distrito Federal, cuando tirando los bultos postales con los Diablos Rojos, superó desde el montículo a su compatriota Julio “Jiquí” Moreno de los Leones de Yucatán, 2-1, proporcionándoles el primer campeonato en la historia del equipo, bajo la batuta de Lázaro Salazar y Preston Gómez.
Tras su retiro además de trabajar en la oficina de un almacén de comida, cooperó como instructor en la Academia Latinoamericana de Béisbol dirigida por Carlos “Patato” Pascual.
López fue seleccionado al Salón de la Fama del Béisbol Cubano en Miami en 1997 y al Salón de la Fama del Deporte Cubano de Miami en 2004, que fue su segundo año de creada.
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