Publicado el 09-01-2010
La Importancia
del Año Escolar
Acaba de iniciarse el curso de las escuelas públicas y privadas en los Estados Unidos. Se inicia una etapa de gran importancia para la vida social y cultural de cada comunidad. Los padres de familia y los maestros y directores de las escuelas tienen que desenvolver sus esfuerzos adecuados para que el curso lectivo sea eficiente y los alumnos, con buenos profesores, adquieran los conocimientos académicos necesarios para su formación educativa.
A esto hay que agregar que corresponde a los padres de familia una misión fundamental en la formación de los niños, adolescentes y jóvenes en lo que atañe a adquirir conocimientos que emanan de las escuelas. Esos padres de familia, y todos los que ejercen alguna influencia en los educandos, deben cumplir con el deber de realizar una labor positiva para que niños y jóvenes sean alumnos eficientes en sus respectivas escuelas. Para que aprendan todo lo que hay que aprender, a fin de enfrentarse a todas las contingencias de la vida con los recursos que emanan de la escuela cuando ésta ha realizado su saludable misión. En las regulaciones que corresponden al tránsito en las calles, debe exigirse el cumplimiento de la ley en beneficio de la seguridad de los niños y de los adolescentes que transitan por sus barrios en busca del autobús correspondiente o desplazándose a pie de sus casas a sus escuelas.
No solamente los maestros, los directores de escuela y los padres de familia que tienen a sus hijos en esos centros deben preocuparse porque cada año lectivo sea útil para toda la sociedad. Y ¿por qué se dice no solamente? porque hay muchos adultos que no tienen a sus hijos en las escuelas, que no son maestros y que, de una u otra forma ejercen influencia dentro del organismo social. Y esto constituye un deber cívico para esas personas en el sentido de influir, en la medida de lo posible, en que los niños, los adolescentes y los jóvenes, adquieran la mayor cantidad de conocimientos posibles y se desenvuelvan con civismo y con conocimientos académicos proporcionales en forma útil para toda la sociedad.
Cada año, cuando se inician las clases en las escuelas públicas y privadas se debe hacerle frente a la misión de la escuela y a la labor que corresponde a todos los maestros o personas que tienen la obligación moral de hacer que la escuela sea una especie de templo de cultura, cerrándoles las puertas a los vicios y a las irregularidades que corrompen a la juventud.
|