Publicado el 09-02-2010
Cartas al Director
¿Qué está pasando en Miami?
Estimado Sr. Director
Amo a esta ciudad de Miami, donde llegamos hace casi cuarenta y nueve años; aquí nacieron nuestros hijos y nuestros nietos; y probablemente aquí se cierren mis ojos para siempre. Esta era una ciudad tranquila, sosegada, donde la palabra gangas y narcotráfico no existían y se vivía con la puerta de la calle sin cerrojo. Las playas estaban siempre llenas y había una seguridad que ahora deja mucho que desear.
Ahora no se puede salir a la calle sin temor a ser asaltado o atravesado por una bala fantasma proveniente de las peleas callejeras de las gangas o los traficantes. Todos los días se producen robos a mano armada a comercios, y asaltos a personas que se encuentran en gasolineras llenando sus tanques, o que están parqueadas en distintos lugares; y hasta en sus propias casas se ha dado el caso de personas cuyas viviendas son allanadas para robarles, y no conformes con eso, son golpeadas y heridas por estos criminales.
Y como si fueran poco esta ola de asaltos y tiroteos callejeros, tenemos que añadir ahora los crímenes pasionales que le ponen a uno la carne de gallina, como el sucedido hace poco en un restaurante de Hialeah y como el que acaba de ocurrir donde una jovencita de quince años y su madre perdieron la vida a manos del novio de la muchacha el cual se suicidó después de cometer este deleznable crimen.
Estoy segura de que nuestro alcalde, el Sr. Tomás Regalado, está tomando medidas para que esta ola de crímenes y de asaltos se pueda controlar con la ayuda de la policía, y que el Miami aquel que era el sueño de los retirados, y al que hemos contribuido con tanto cariño y esfuerzo los que llevamos tanto tiempo aquí, vuelva a ser la ciudad ideal que conocimos donde una vez decidimos criar a nuestros hijos.
Martha Pardiño
Miami, Fla.
gloriaalejandra@bellsouth.net
Hialeah, está en crisis,/b>
Estimado Sr. Director:
Por años escuchamos elogios sobre el buen funcionamiento de la ciudad de Hialeah, por eso fue bautizada como, “La ciudad que progresa” su gobierno era considerado un ejemplo de buena administración. Pero en unos meses esa imagen se ha derrumbado. Hialeah está en crisis.
Es muy difícil balancear un presupuesto en tiempos de crisis económica, mas si se quieren proteger ciertas áreas por intereses definidos y Hialeah no es una exención a pesar de su imagen de buena administración.
Sin embargo, el balance del presupuesto en Hialeah se ha enfrentado desde un ángulo diferente.
Por ejemplo; La ciudad de Miami y el Condado decidieron aumentar el impuesto a la propiedad para balancear sus presupuestos, Hialeah no. En todas las ciudades se han despedido empleados, recortado beneficios y rebajado los salarios a sus empleados, pero en un % razonable, en Hialeah los recortes de salario son enormes y abusivos para los empleados de más bajos ingresos, mientras la elite de funcionarios no ha sido afectada en la misma proporción.
Dice un refrán, “La soga siempre se rompe por el lado más débil” y es cierto, esta crisis demuestra que los ajustes, son mayores y más fuertes para los ciudadanos de menos recursos y los trabajadores de menos ingresos, y eso está ocurriendo en Hialeah de forma más acentuada que en otras partes.
En Hialeah, ante la falta de un acuerdo entre sindicatos y el gobierno municipal, el alcalde ha tomado la iniciativa e impone fuertes recortes de salarios a los trabajadores y amenaza con grandes despidos.
Todos sabemos lo que significa quedarse sin trabajo en la difícil situación que afrontamos o ver reducidos los ingresos en una cantidad significativa, pero eso no parece importar mucho a quienes se atrincheran ante sus intereses y los ponen por encima del bien de los trabajadores y la comunidad.
Así están las cosas en la ciudad que progresa, la soga se está rompiendo por el lado más débil y los “errores” y desatinos de políticos y funcionarios, son lavados con despidos, ajustes y recortes a los más débiles y necesitados.
José M. Izquierdo
Hialeah FL
josemizquierdo@hotmail.com
Victorias engañosas
Estimado Sr. Director:
Dos cooperantes españoles que ( junto a Alicia Gámez, ya liberada) habían sido secuestrados por AlQaeda en Mauritania el 29 de noviembre del año pasado, Albert Vilalta y Roque Pascual, han sido finalmente liberados, no sin antes mediar el pago por parte del gobierno español de unos 8 millones de euros.
Pronto se retirarán tanto de Iraq como de Afganistán las tropas de los Estados Unidos, gracias al cumplimiento de una promesa hecha a sus electores por el presidente de este país, Barack Hussein Obama.
En lo casos anteriores nos encontramos ante una aparente victoria de cada uno de estos gobiernos, por una parte liberar a unos ciudadanos secuestrados por terroristas y por otra sacar las tropas estadounidenses de una guerra que nadie quería y evitar aparentemente más muertes de jóvenes de este país.
Ambas victorias son engañosas porque en el primer caso el gobierno español lo que ha hecho ha sido bajar la cabeza ante los terroristas y encima facilitarles el dinero que ellos necesitan para continuar sus métodos de terror. En el caso de los EE.UU. la cosa es algo parecida porque la realidad es que no es tan fácil sacar las fuerzas destacadas en esos países ni es probable que al final se retiren del todo.
Total, que con tal de obtener unos votos electorales, los líderes mundiales hacen y deshacen con nuestros dineros y al final las cosas siguen tan mal como antes.
Elsa M. Rodríguez
Hialeah, FL
lapupasmiami@att.net
Acabaron con mi pueblo
Estimado Sr. Director:
Un amigo de antaño nos envía un e-mail con 80 fotos de Placetas. Recordando a mi amigo como era en nuestros años mozos, fuerte físicamente y recio de carácter, me sorprendió cuando humildemente nos dice que las fotos le hicieron llorar de nostalgia y dolor. Después de verlas, no me extraña.
Placetas está situado en el centro de la isla. Lo atraviesa de un extremo a otro la Carretera Central.
Expresándonos en pasado, pues así lo recordamos, sus calles eran anchas y rectas. Asfaltadas muchas y terraplenes otras. Y las viviendas que las bordeaban, si bien no eran en su mayoría lujosas residencias, eran mantenidas con sus paredes ya fuesen de madera o mampostería bien pintadas que daban al pueblo en general un aspecto nítido y acogedor. No menos acogedor era el Parque rodeado de laureles que dieron a Placetas el sobrenombre de La Villa de los Laureles. Y sus siete palmas reales alrededor de la glorieta en memoria de los siete estudiantes de medicina ejecutados por el gobierno español en tiempos de la colonia.
Nuestras diversiones eran sencillas pero, ¡las disfrutábamos! Dar vueltas alrededor del parque oyendo los danzones que en la glorieta interpretaba la banda municipal. O algún evento bailable en La Colonia Española, El Artesano o El Liceo. Y una vez al año Las Parrandas de Placetas que eran famosas en toda la isla y en las que los barrios de Fortún y Zaza competían con vistosas carrozas, fuegos artificiales y congas a las que nos uníamos “arrollando” por las calles de nuestro añorado terruño. Placetas, si bien no era la capital de la isla, al menos para sus moradores nada tenia que envidiarle.
Pero llegó a sus predios el régimen castrista y todo cambió como por arte de magia. Adeptos al régimen mirando con hosquedad y sospecha a los que no lo eran aun siendo conocidos desde la infancia. Aceras y calles destruidas llenas de baches las asfaltadas y con enormes huecos los terraplenes. Edificios que fueron orgullo arquitectónico con sus paredes semidestruidas y sin haber visto pintura en medio siglo. Y aquellas modestas, pero bien cuidadas casas, en deprimente estado con paredes apuntaladas con horcones tratando de evitar derrumbe. Nada nuevo ni de que asombrarse, dirán los de otros pueblos con parecido o igual panorama. Pero señores, este servidor, igual que mi amigo Ñico Feijó que me envía las fotos, ¡vivía en Placetas! Y duele ver lo que el régimen castrista le ha hecho a nuestro querido y añorado terruño.
José Alberto Vargas
Miami Fla.
vargasvallbona@bellsouth.net
Otro caso de homicidio suicidio
Estimado Sr. Director:
En menos de 3 meses, por segunda vez, otro crimen pasional en la ciudad de Hialeah se convirtió en una estadística más de los Estados Unidos donde todos los días, más de 3 mujeres son asesinadas por sus esposos o novios.
Adalberto Torres de 21 años asesinó a tiros a su novia, Lisset Pérez de 15 años y a la madre de 39 años, en el estacionamiento de su apartamento. Una hora después, se suicidó en su apartamento en Miami. Ambos vivieron juntos en el apartamento de la madre de ella y su familia, durante 2 años. En junio, también hubo un trágico tiroteo en el Restaurante Yoyito, donde murieron cuatro mujeres y 3 se recuperaron en el hospital Jackson.
Ambos casos tienen similitudes y diferencias, pero coinciden en que los agresores dieron señales de amenazas y violencias, a tal grado que ninguna de las dos familias estaba de acuerdo con las relaciones porque maltrataban a las víctimas.
Por lo general, el agresor es violento y amenaza a sus víctimas, constantemente. Algunos, no todos, tienen antecedentes penales. Las amenazas o acciones pueden ser físicas, sexuales, emocionales, económicas, psicológicas y le puede pasar a cualquiera, sin importar la raza, nacionalidad, edad o nivel social o económico.
En Estados Unidos todavía existe la discriminación, el abuso, las mujeres son golpeadas, humilladas y asesinadas por sus esposos, novios y familiares.
Miami-Dade cuenta con varios grupos que brindan información preventiva, asistencia legal, apoyo psicológico y refugio. Para más información, llamar al teléfono (305) 693-0232 o 1-800-799-7233 y el portal, Thelodgemiami.org
Elsa I. Pardo
Miami, Fla.
Eipardo2002@yahoo.com
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