Publicado el 02-04-2011
Sobre el espionaje castrocomunista
Por Angel Cuadra
El pasado lunes 31 de enero, en el Instituto de Estudios Cubanoamericanos de la Universidad de Miami, tuvo lugar la primera sesión (de una serie de tres), sobre el espionaje de la dictadura castrocomunista en los Estados Unidos, su desarrollo, sus implicaciones y su peligro.
Esta especie de seminario está auspiciado por el Instituto de la Memoria Histórica Cubana contra el Totalitarismo, que lleva unos diez años dejando en testimonios, ya en videos, ya en libros, ya en charlas y conferencias, los aspectos múltiples del dañino y trágico paso del castrocomunismo por la historia de Cuba, además de las repercusiones internacionales lamentables que ha tenido la acción de ese régimen más allá de los límites de la Isla de Cuba.
En la sesión del lunes 31 de enero la misma tuvo como panelista a Pedro Corzo, Director del Instituto; Robert Macaulay, analista político y Octavio Pérez, coronel retirado de las Fuerzas Amadas de los Estados Unidos. Fue el maestro de ceremonia Alvaro Alba, columnista de Diario Las Américas.
La introducción de Pedro Corzo, primero en orden de la disertación, fue un breve recorrido, a grandes pasos, del ininterrumpido espionaje que desde 1959, el régimen castrocomunista ha estado desarrollando en los Estados Unidos; nombres de los principales espías y agentes colaboradores, y los campos en los que los mismos fueron incursionando en todo este largo período de dictadura en Cuba.
Robert Macaulay delineó el amplio espectro del espionaje en general, y cómo dentro del mismo se inserta el espionaje cubano.
Finalmente, el coronel Octavio Pérez, que trabajó durante años en la contrainteligencia de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, con una amplia documentación, aparte de señalar los aspectos específicos del espionaje cubano en Estados Unidos, fue reproduciendo en una pizarra los puntos vulnerables que en este país han sido objeto del espionaje cubano.
En cuanto al caso específico de la conocida Red Avispa, cuyos principales miembros fueron enjuiciados y sancionados por los tribunales norteamericanos, se presentaron los múltiples puntos y sectores de Estados Unidos hacia los que los citados espías estuvieron buscando y recopilando información valiosa y peligrosa para conocimiento del gobierno de Cuba. En especial se expuso cómo en los documentos ocupados a dicha red de espías organizada por el gobierno castrocomunista, estaba el trabajo que esos agentes realizaban sobre las bases de energía atómica que están ubicadas en la costa este de Estados Unidos y también datos sobre bases e instalaciones en Houston y Las Vegas, hacia donde también se extendió el interés de la Red Avispa; así como los puntos que dichos agentes castristas tenían señalados en cayos aledaños a la Florida, para el posible almacenamiento de armas, explosivos y medios de destrucción.
También se aclaró que dicha red de espionaje no constaba sólo de esos cinco, que son motivo de la burda propaganda del régimen castrocomunista y sus colaboradores; ni tampoco sólo de los otros seis o siete de dicha red, que aceptaron los cargos de espionaje y cumplen condenas menores en Estados Unidos, de los cuales nunca se habla, ni por el gobierno cubano ni por sus colaboradores tanto en este país como internacionalmente; sino que los panelistas aclararon que por cada espía detectado hay que sumar un grupo de personas cercanas a aquél o por aquél contactadas, que contribuyen al trabajo del espía en cuestión.
Luego es de considerar la magnitud del espionaje del régimen cubano, que en esa labor internacional invierte cuantiosos recursos, mientras el común del pueblo cubano, carece de los medios para una subsistencia adecuada, y que precisa de la ayuda o limosna de sus familiares en el exilio o de las ayudas esporádicas que instituciones pro-socialistas envían como socorro a la Isla.
Entre las conclusiones de los panelistas de esta sesión y el intercambio de preguntas y respuestas del nutrido público asistente, quedó bien fundamentado el peligro que representa la perniciosa proyección intervencionista del régimen existente en Cuba. Y, por consiguiente, la absurda alegación de dicho régimen en el caso de estos espías de la Red Avispa, de que los mismos eran “inofensivos” para Estados Unidos, porque ellos espiaban a los exiliados cubanos; salida absurda y ridícula que han repetido ante los tribunales los leguleyos pagados por el gobierno castrocomunista. Absurda y ridícula dicha alegación –repito- porque el espionaje es un delito “per se”; y no existe en ninguna legislación un tipo de espionaje legítimo y permisible, que se pueda efectuar en un país impunemente. Cualquiera que sea el objetivo, el espionaje es un delito sancionable duramente en cualquier ordenamiento jurídico; amén de que en este caso quedaron plenamente probados –además del asesinato de los cuatro tripulantes de las avionetas de Hermanos al Rescate, de directa responsabilidad de varios de estos espías- los otros objetivos dirigidos a entidades importantes de la seguridad de los Estados Unidos.
Felicitemos al Instituto de la Memoria Histórica Cubana por este seminario oportuno, y animamos al público a asistir a las próximas sesiones.
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