Santiago y la cordillera andina Fotos J. Hdez
Publicado el 05-14-2011
Invierno en Santiago
Por Jesús Hernández JHernandez@DiarioLasAmericas.com
Ya comenzamos a sudar la gota gorda aquí en el Hemisferio Norte. Pero allá en el sur, donde el planeta se aleja del Sol en un peculiar giro, la Naturaleza lleva el invierno y pinta de blanco la inmensa cordillera de Los Andes. Atractivo natural que atrae a cientos de miles de viajeros al extremo sur del continente americano, donde sobresale Santiago de Chile con su esbelta cumbre andina.
Centro urbano
Santiago es la capital chilena y punto de entrada más importante. Emplazada en medio de un valle rodeado por altos cerros y fundada por el conquistador español Pedro de Valdivia en 1541.
De hecho, Santiago es una amplia urbe con una arquitectura muy ecléctica que fluctúa entre colonial y moderna, aunque no es precisamente el contenido urbanístico lo que la destaca, si no el entorno matizado por la cordillera que la rodea y el contraste que ejercen los edificios y el macizo. Esbelta cordillera de cerros y picos que paradójicamente ocasiona en parte la contaminación ambiental que azota a la ciudad por temporadas.
No obstante, la capital chilena cuenta con interesantes construcciones que recuerdan el estilo renacentista francés, edificadas entre los años 1807 y 1924, como el edificio que alberga el Museo de Bellas Artes con su amplia colección de los pintores chilenos Mulato Gil y Roberto Matta, así como la Biblioteca Nacional, la Casa de Correos y la antigua Estación Central de trenes con fachada modernista hecha en hierro y traída de Francia, que hoy es un espacio habilitado para conciertos, exposiciones y conferencias. Paseo que puedes tomar por la avenida Merced para conocer primero la Plaza de Armas y la Catedral, y luego adentrarte en el distrito financiero hasta llegar al recinto presidencial que tiene a Palacio de la Moneda por nombre.
Frente a la antigua estación de trenes está el Mercado Central, donde puedes conocer mejor al santiaguero y disfrutar la oferta de restaurantes populares con pescados y otros mariscos. Menú que cuenta con unos platos hechos con inmensos erizos de mar, ostras y variedad de ceviches.
Aledaño al centro urbano, donde la naturaleza construyó un gran peñasco, está el cerro de Santa Lucía, donde construyeron un gran parque con pabellones neoclásicos, fuentes y sendas para andar a finales del siglo XIX. Lugar desde donde puedes disfrutar la quietud y divisar parte de la capital chilena.
Al otro lado de la urbe, donde la arquitectura anuncia los nuevos tiempos, descansa el barrio Suecia donde todos disfrutan la noche capitalina.
Entretenimiento invernal
La temporada de nieve comienza el 10 de junio y se extiende hasta mediados de octubre, siendo julio el mejor mes.
Muy cerca de Santiago se encuentra Valle Nevado a 3.025 metros sobre el nivel del mar. Un impresionante complejo invernal con 9.000 hectáreas de superficie y 37 kilómetros de pistas convertidas en un paraíso de habilidades deportivas.
Los amantes más desafiantes del deporte invernal alcanzan cimas mayores. Allí se deslizan por lugares prácticamente inexplorados y prueban desniveles que alcanzan los 2.500 metros. Acompañado por un guía especializado, podrás incluso subir en helicóptero a 4.500 metros de altura y luego descender por tu cuenta a lugares insospechados.
No hay problema si para de nevar por un largo período. Un sistema mecánico que “fabrica” nieve garantiza el buen estado de al menos el 30% de la superficie.
Si nunca has esquiado, te garantizo que puedes hacerlo. No llegarás a ser el mejor esquiador del momento, pero al menos podrás deslizarse por la nieve sin el temor que tuviste antes. Un equipo de instructores te dará las primeras lecciones, así como clases especiales para los más pequeños. No necesitas llevar equipos para esquiar, mucho menos comprarlos. En los parques de invierno te facilitan todo lo que necesitas por unos dólares a cambio.
Hay servicio de remontes mecánicos, las típicas sillas colgantes que se deslizan por cables y trasladan a los esquiadores a las grandes rampas. Allí, aun cuando no desees esquiar, podrás apreciar el entorno de la Naturaleza. Las praderas cubiertas del blanco polvo y los enfilados picos andinos que parecen señalar al cielo.
Consejos prácticos
El frío, por muy crudo que sea, es divertido. No hay quien niegue la belleza de una montaña nevada o un lago congelado. Una experiencia que quedará como imagen permanente en la memoria. Pero si lo que te preocupa es el frío, aplica la imaginación, que con la calefacción, un buen abrigo, un chocolate caliente y espeso o una copa de buen vino tinto no hay frío que entre.
¿Cómo llegar allí?
La mejor manera de viajar es por medio de un paquete turístico que incluya billete de avión, hotel y transporte terrestre. Varias son las aerolíneas que vuelan al país sudamericano, destacándose American Airlines y Lan Chile con vuelos diarios desde Miami.
No es necesario visa si portas un pasaporte estadounidense. Sin embargo, deberás pagar el llamado impuesto de reciprocidad de 131 dólares cuando llegues al aeropuerto. Un permiso de entrada que valdrá para realizar otros viajes mientras te dure el pasaporte. Debes consultar el consulado chileno si portas documento de otra nacionalidad.
¿Dónde hospedarse?
Santiago cuenta con una significativa oferta hotelera de 3, 4 y 5 estrellas. Sin embargo, si prefieres pernoctar en las cumbres y contar con más tiempo para esquiar, debes tener en cuenta Valle Nevado. El complejo invernal más completo de la zona y cuenta con oferta de alojamiento, restaurantes e incluso entretenimiento nocturno y transporte propio. Consulta el portal cibernético www.vallenevado.com para obtener más información.
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