Publicado el 07-29-2011
Disfrute una copa de Jacuzzi
José R. Garrigó
Aclaremos el porqué del título de esta columna. Un jacuzzi es una de esas pequeñas piletas donde nos sentamos a relajar en agua templada que circula con vórtices y remolinos lanzando fuertes chorros de agua. Pero quizás algunos de nuestros lectores no saben que Jacuzzi es también una bodega y marca de vino.
La historia se remonta a principios del siglo pasado cuando la familia Jacuzzi, emigró de Italia a nuestro país.
Siete hermanos eventualmente se establecieron como mecánicos especializados en Berkeley, California. El mayor tenía afición por la aerodinámica. Después de varios diseños comenzó a fabricar hélices de aeroplanos, una de las cuales fue exitosamente usada por el ejército norteamericano. Años mas tarde los hermanos establecieron una empresa manufacturera de implementos para la industria aeronáutica, posteriormente dedicándose a fabricar bombas hidráulicas para la agricultura.
Uno de ellos adaptó una de esas bombas para dar tratamiento hidroterápico a un hijo que padecía de artritis reumatoide de forma de poder darle el tratamiento en su hogar. Ese fue el nacimiento de los jacuzzi “spas” que hoy conocemos y que están instalados en muchos hogares, hoteles y lugares de recreo y esparcimiento.
Hace tres años tuve la oportunidad de conocer a Fred Cline, tercera generación de Jacuzzi en nuestro país. Su abuelo materno era Valeriano Jacuzzi, uno de los hermanos anteriormente mencionados quien, siguiendo la tradición de su país natal, elaboraba vinos para consumo personal.
En 1982, al recibir una herencia de $10,000 de su abuelo, Fred estableció Cline Cellars cerca de Oakley, California, trasladando la misma en 1991 a la zona de Carneros en Sonoma. La bodega se ha especializado, además de usar otras uvas europeas, en producir vinos con antiguas variedades cultivadas en los inicios vitícolas de California, tales como Barbera, Mourvèdre (también conocida como Monastrell o Mataro), Carignane (Cariñena) y Zinfandel, todas provenientes de ancianas cepas cuya producción es limitada.
En 1994, Fred y su esposa Nancy sacaron al mercado la marca de vinos Jacuzzi Family Vineyards en honor a sus ancestros. Los mismos eran elaborados en la Bodega Cline hasta julio de 2007 en que inauguraron una nueva planta para la elaboración de los mismos en terrenos aledaños a la anterior. Las instalaciones de Jacuzzi se encuentran en una parcela de 190 acres. Allí construyeron una atractiva estructura que asemeja una villa rustica italiana, recubierta de roca, con una reluciente sala de visitantes y un museo familiar, culminando al fondo con una terraza al aire libre con vista a viñedos, tierras húmedas tipo marisma y la Bahía de San Pablo visible en el horizonte.
Los visitantes pueden degustar sus vinos además de participar en distintas actividades. Dentro de la propiedad operan una almazara donde producen aceite de oliva que tienen a la venta en la tienda de la bodega.
El Maestro Bodeguero es Charlie Tsegeletos, quien comenzó a laborar con Cline y Jacuzzi en 2002 y a quien conocí en mi visita a la bodega.
La familia Cline es propietaria de 1,000 acres de viñedos en Oakley, Carneros y Petaluma pero Tsegeletos nos dijo que para suplir su producción compran alrededor del 60% de sus necesidades de uvas al igual que vinos ya elaborados en las campañas de bajo rendimiento. En esos casos, se reúne frecuentemente con los cosecheros para asegurar que las distintas variedades estén plantadas en lugares donde obtengan una graduación óptima de acidez y azúcar a la vez que expresen las características típicas de la variedad. Después explicó que en sus viñedos aplican agricultura sostenible.
La Bodega Jacuzzi se especializa en producir vinos a base de las uvas italianas mas populares aunque también elabora con otras variedades menos conocidas. A continuación comparto mis notas sobre los vinos de Jacuzzi probados recientemente.
2010 Arneis, California: Color oro pajizo, intrigante aroma y diferente de las uvas blancas populares, mandarinas, cuerpo medio, acerado, sin percepción de madera, sabores cítricos y con suave desliz en el retrogusto. Arneis es una uva que se cultiva mayormente cerca de Alba en el Piamonte italiano donde es conocida como “Barolo Bianco”. Su nombre en el dialecto regional significa “chico pillo”. Es una variedad escasamente plantada en California.
2009 Barbera, Mendocino County: Color rubí medio, aromas que recuerdan cerezas rojas, hojas de tabaco curadas, fruta integrada con la madera, cuerpo medio, agradable final. Barbera es la uva tinta predominante en el Piamonte italiano. El clima fresco de Mendocino es ideal para el cultivo de la misma.
2009 Primitivo, Lake County: Color granate oscuro, nariz que recuerda setas silvestres y café tostado, concentrado en cuerpo, taninos maduros, sabores de coco, picoso y juguetón en el centro del paladar. Algunos opinan que Primitivo es la variedad que, después de más de un siglo de plantadas y mutación en California, se convirtió en Zinfandel. Sin embargo, estudios ampelográficos no han probado esa opinión. Para los que afirman que Zinfandel es una mutación de Primitivo, en este vino no se perciben las características típicas de Zinfandel.
2009 Pinot Noir, Sonoma County: Color rubí medio con bordes violáceos, cuero recién curtido, complejidad de cuerpo con sabores mentolados y de fresas frescas. La fruta proviene en su mayoría de los viñedos de la familia Cline en Petaluma.
2008 Merlot, Carneros: Color granate, aromas clásicos de la variedad en Carneros, notas de chocolate, redondo, recuerdos de olivas y taninos sedosos que aderezan el vino. Las uvas para este vino provienen del viñedo de la propiedad.
Además de los anteriormente mencionados la bodega Jacuzzi también produce vinos a base de Pinot Grigio, Chardonnay, Sangiovese, Moscato, Nero d’Avola, Aleatico y Malbec.
La gama de vinos producidos por Cline Cellars es extensa e incluye muchas de las uvas que han ido desapareciendo de los viñedos californianos y del mercado.
Recientemente probé su vino denominado Cashmere de la edición de 2009, el cual tenia color rosado pálido y con brillo, con aromas que saltan de la copa tan pronto se vierte el vino en ella, frambuesas y chocolate, cuerpo sedoso, juguetón en la boca, sabores de ciruelas negras y notas pimentosas. Un vino para disfrutar en su juventud. La mezcla incluye 50% de Mourvèdre (Monastrell) de viñedos en el Condado Contra Costa cuyas cepas, según informa la bodega, tienen mas de 30 años de plantadas, 33% Grenache (Garnacha) y el resto de Syrah, ambas de viñedos en Oakley.
Como dice el título de la columna, “disfrute una copa de Jacuzzi”, refiriéndome al vino, aunque podemos hacerlo sentados relajadamente en el jacuzzi de nuestro hogar.
|