Publicado el 08-13-2011
A Houston por sorpresa
Por Jesús Hernández
De Texas hemos escuchado hablar de su vasta geografía, la historia convulsa con el vecino del sur y la buena cocina tradicional. No obstante, muy poco sabemos de las ciudades como Houston que agrupan buena parte de la población y cuentan con una sorprendente oferta de espacios abiertos verdes. Una ciudad que creció a golpe de petróleo y cuyos atractivos resultan ser más curiosos que turísticos.
En pocas palabras
Cuentan que corría el año 1836 y la batalla final por la separación de México sucedía a escasas millas de la actual ciudad, cuando nadie habitaba el lugar y la tierra descansaba a plenitud. Entonces una inmensa masa de árboles y pantanos llegaba a las aguas del golfo por el sur. Lugar específico que el capricho del hombre hizo suyo para construir los cimientos de la primera capital tejana y más tarde darle paso a las carreteras y las autopistas.
Muy poco queda de aquellos primeros tiempos, salvo un letrero que anuncia “aquí estuvo el primer capitolio del nuevo estado”. La antigua Main Street, que otrora albergara las viejas edificaciones de la República, hoy luce una ecléctica configuración de edificaciones que giran entorno a un moderno tranvía. Unos altos y otros más altos anuncian la bonanza del oro negro que comenzó a principios del siglo pasado. Cada uno de estos edificios está ocupado por grandes firmas empresariales que cuidan muy bien el entorno.
A diferencia de otras grandes ciudades, que cuentan con varios focos de ocio y actividad pública, Houston apuesta más por su centro urbano. Le llaman Downtown y allí abundan las tiendas, los restaurantes y los bares, así como los parques que dan color al entorno, pero nadie entiende porqué muchos de los negocios permanecen cerrados el fin de semana.
“Aquí la vida transcurre de lunes a viernes”, comentaba un vecino de la zona mientras esperaba la llegada del autobús. “Esto es un hervidero de gente esos días. Vienen a trabajar, salen en manada a la hora de almuerzo y luego muchos se quedan para disfrutar la tarde. Pero sábado y domingo esto es otra cosa”, agregaba. Otra cosa que solamente puedo reseñar como una urbe que duerme una larga siesta el fin de semana.
No obstante, hay vida antes de la larga siesta. Precisamente entorno al letrero que anuncia el primer capitolio del Estado, en la intersección de Main Street con Texas Avenue, perdura una de las edificaciones más emblemáticas de la ciudad. Es el antiguo Rice Hotel, construido en 1912, cuya cafetería porta el sello histórico de haber sido el primer local público con aire acondicionado. Hotel que fue recientemente remodelado y convertido en condominio para vender, y cuya cafetería histórica alberga hoy un moderno restaurante texmex medio gourmet.
A un lado y el otro de la intersección sobresale una atractiva selección de restaurantes que van de italianos a mexicanos, además de bares que tienen al pub irlandés Shay Mc Elroy’s por estrella. Un “double deck” muy bien montado que cuenta con la buena cerveza por mayor atracción. Uno de los pocos locales que ignora la siesta del fin de semana e invita a pasarla bien hasta tarde en la noche.
Si doblas la esquina en Prairie y en dirección a Travis Street, encontrarás una antigua cafetería americana convertida en un “mix-mex-grill”. Algo así como un local auténticamente tejano que dejó de vender hamburguesas y Coca Cola para hacer unos ricos tacos con mariscos que acompañan con cerveza Tecate y complacen el paladar.
Más por menos
Están los centros comerciales para quienes gustan de hacer compras, pero también están los museos, los teatros y el célebre centro espacial de NASA con sus muestras interactivas.
De hecho, algunas de las instituciones museológicas cuentan con acceso gratis para el público y entre ellas destaco la Menil Collection. Una variada recopilación de arte que va de bizantino y medieval a moderno y contemporáneo, sin obviar un apartado dedicado al África negra y las islas del Océano Pacífico.
Otra buena opción sin gasto alguno es el Miller Outdoor Theatre. Un anfiteatro situado en el Hermann Park que cuenta con un amplio programa de conciertos, danza y cine entre los meses de marzo a noviembre. Programación detallada que puedes obtener en MillerOutdoorTheatre.com disponible en Internet.
Sin embargo, la mejor oferta de ahorros la tiene el Houston CityPASS por 39 dólares. Un pase con acceso ilimitado al Houston Zoo, el Houston Museum of Natural Science y el mismísimo Space Center Houston, además del acuario, el museo de bellas artes y otro dedicado a los niños.
Cómo llegar allí
Varias son las aerolíneas que prestan servicio directo a Houston desde Miami y otras ciudades del país, entre las que destacamos American Airlines y Continental. De hecho, el aeropuerto se encuentra a unas 20 millas del centro urbano y cuenta con servicio gratis de autobuses a muchos hoteles, así como otro público express por 4.5 dólares, además del siempre costoso taxis.
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