Publicado el 08-18-2011
Meloso Riesling de la Mosela
Por José R. Garrigó
Estamos en pleno verano y nada mejor para disfrutar nuestro jardín en una tarde veraniega que una copa de Riesling. En nuestro país se producen deliciosos vinos a base de esa variedad en California, Washington, Idaho y otros estados. Hay aficionados que opinan que los de Alsacia se pasean entre los mejores del mundo. Hay otros, sin embargo, que dicen que la excelencia se encuentra en los de Alemania. Aunque los estilos son distintos en los lugares mencionados, no hay dudas que, en cuanto a Alemania se refiere, en las regiones de Mosel-Saar-Ruwer (la Mosela en español) y Rheingau es donde mejor se expresa esta uva blanca.
El Río Mosel se abre paso curveando onduladamente a través de los valles y pedregosas montanas. La accidentada topografía de la región, que va desde cerca de Koblenz hasta la frontera con Luxemburgo, es espectacular y coronada por simpáticas villas germanas en las riberas del río que parecen haberse congelado en tiempos pasados. Una de ellas es Mehring, donde Nick Weis elabora un Riesling al cual le puso de nombre Urban refiriéndose a St. Urbans-Hof, el nombre de la bodega. La fruta proviene de los alrededores de la mencionada villa, de donde es nativa su esposa Daniela. Weis dice que “cuando decidí crear un Riesling de la Mosela que no fuese hecho con uvas de una sola propiedad, no quise elaborar uno que pudiera haber sido hecho en cualquier lugar”, añadiendo que “en la Mosela tenemos la posibilidad de hacer vinos con un carácter tan único que es imposible encontrarlos en otros lugares”, finalizando al decir que “quise que mi Riesling Urban fuese un fiel exponente de la Mosela, un embajador de la región: honesto y autentico, con verdaderas raíces en su origen”. Mas abajo comparto mis notas sobre el mencionado vino.
2010 Urban, Riesling, Mosel: Color oro pálido, complejidad nasal, toques humosos y florales, recuerdos de melocotones, pleno en cuerpo, sin percepción de madera, con dulzor atenuado por su acidez, mineralidad, elegante hasta el final. Un Riesling con frescor en el paladar y menos dulce que la mayoría de los de esa región.
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