Personas se aplican crema solar en la playa de Scheveningen (Holanda . (EFE/Koen Suyk)
Publicado el 09-20-2011
Calcio y vitamina “D”
contra el melanoma
Por Purificación León Agencia EFE
En EEUU ya hay dos millones de afectados por el melanoma y se estima que una de cada cinco personas en Europa padecerá este tipo de cáncer de piel.
Protegerse del sol es la recomendación más repetida por los dermatólogos para evitar el melanoma. Pero un nuevo estudio científico propone los suplementos de calcio y vitamina D como una medida complementaria para prevenir la aparición de este cáncer cutáneo.
La piel está compuesta por dos capas principales y por varios tipos de células. La epidermis es la capa externa y contiene tres clases de células: queratinocitos, células basales y melanocitos. Estas últimas dan color a la piel.
“Dependiendo de la célula en la que se origine el cáncer, así será su carácter y agresividad. Los más comunes son el carcinoma de células basales y el carcinoma espinocelular o epidermoide, que proviene de los queratinocitos. Estos tipos de cáncer se denominan cánceres de la piel no-melanoma”, explica Julián Conejo-Mir, coordinador de Euromelanoma y jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla.
Cuando el cáncer se origina en los melanocitos, se llama melanoma. “No es tan común como el cáncer de las células basales o el espinocelular, pero es mucho más grave, sobre todo si se diagnostica en estadios avanzados”, indica.
Según datos facilitados por la Academia Española de Dermatología (AEDV), en Estados Unidos ya hay dos millones de afectados por el melanoma y se estima que una de cada cinco personas en Europa padecerá este tipo de cáncer de piel.
Para evitarlo, los especialistas aconsejan protegerse frente al sol. “Hoy por hoy, la radiación solar es el cancerígeno más conocido, más incluso que el tabaco”, comenta el doctor Conejo-Mir. De hecho, “más del 80 por ciento de la responsabilidad en la aparición del cáncer es de nuestro astro rey”, añade.
Luis Ríos, dermatólogo del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, señala que las medidas recomendadas por los especialistas para disminuir las probabilidades de aparición de un melanoma van en dos direcciones. “La primera es la fotoprotección solar, mediante el uso de cremas, gorros y evitando las quemaduras. La segunda es la revisión periódica por un dermatólogo cuando aparecen lesiones nuevas o se constatan cambios en las ya existentes”, indica.
Sin embargo, un reciente estudio propone una medida complementaria. Según dicho trabajo, realizado por investigadores de la Universidad de Stanford, tomar suplementos de calcio y vitamina D puede reducir en un 57 por ciento el riesgo de padecer melanoma en mujeres que ya han sufrido otros tipos de cáncer de piel.
Concretamente, los científicos hablan de 1.000 miligramos de calcio y 400 UI (Unidades Internacionales) de vitamina D. Las 36.000 participantes en el estudio eran mujeres con edades comprendidas entre los cincuenta y los setenta y nueve años. La mitad de ellas tomaba suplementos de calcio y vitamina D en las dosis descritas mientras que la otra mitad ingería placebo.
Lo cierto es que “no observamos que la ingesta de calcio y vitamina D redujera la incidencia del cáncer de piel en las mujeres a partir de los cincuenta, pero sí aminoró la incidencia de melanoma en aquellas con historial de carcinoma basocelular o espinocelular, lo que sugiere un posible rol para la reducción de esta enfermedad en este grupo de riesgo”, declaraba Jean Tang, dermatólogo y principal autor de este trabajo, al diario “El Mundo”.
“Hay algunos estudios que hablan del papel favorable de la vitamina D en la prevención de tumores cutáneos, pero los datos no son concluyentes”, comenta Luis Ríos.
“En este estudio en concreto no se demuestra que la vitamina D tenga un factor protector en la aparición del melanoma”, afirma. No obstante, “los investigadores han observado que en un subgrupo de la población estudiada (mujeres de una determinada edad y con antecedentes de tumores cutáneos no melanoma) el suplemento de esta vitamina puede ser beneficioso para disminuir la aparición de melanomas”, indica el dermatólogo.
Sin embargo, “todavía no existen estudios concluyentes que permitan asegurar un papel protector de la vitamina D frente al melanoma en la población general”, asegura.
MAYOR RIESGO.
“Las personas con mayor riesgo de padecer melanoma son las que presentan fototipos de piel claros, sobre todo los pelirrojos, pero también quienes tienen muchos lunares, aquellas con lunares atípicos, con antecedentes familiares de melanoma, quienes utilizan las camas de bronceado de forma incontrolada y la población en general que hay tenido quemaduras solares en la infancia”, subraya el doctor Ríos.
El perfil más habitual es el del paciente de entre cuarenta y sesenta años, según expresan los expertos de la Academia Española de Dermatología.
Luis Ríos recomienda acudir a un especialista ante la aparición de nuevas lesiones pigmentadas o cambios en el tamaño o coloración de los lunares. “En la mayoría de los casos estos cambios son benignos, pero el diagnóstico final sólo puede hacerlo un dermatólogo”, advierte.
“Los dermatólogos tenemos un entrenamiento específico y unas técnicas (como la dermatoscopia o la microscopia confocal) que nos permiten diagnosticar un melanoma. Algo que finalmente sólo se puede realizar mediante una biopsia cutánea y un estudio histológico de la lesión sospechosa”, explica.
Cuando se detecta un melanoma, “el tratamiento inicial, y casi siempre el único necesario, es la cirugía. Asimismo, existen tratamientos adyuvantes y quimioterapia específica que pueden ser útiles en casos avanzados”, afirma Ríos.
Pese a que el melanoma representa sólo el 4 por ciento de todos los cánceres de piel, es el responsable del 80 por ciento de las muertes por estos tipos de cáncer, según señalan los especialistas de la AEDV. Pero, tratado a tiempo, la supervivencia es de entre el 90 y el 95 por ciento, manifiesta este organismo.
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