Publicado el 11-07-2011
Vinos a las alturas de los Andes
José R. Garrigó
Terrazas de los Andes es una marca de vinos que, además de ser elaborados con uvas de viñedos localizados en las faldas de los majestuosos Andes argentinos, reflejan su geografía y están a la altura de esas montañas en cuanto a calidad. Sus viñedos se encuentran en la provincia de Mendoza, la de mayor volumen de producción vinícola en el austral país, y forman parte de Chandon, el grupo galo bien conocido por sus champañas y vinos espumosos. En 1960 dicho grupo estableció Bodegas Chandon en Agrelo, a 18 millas al sur de la ciudad de Mendoza. Esta fue la primera subsidiaria del grupo fuera de Francia. Posteriormente abrieron en Brasil en 1972 y Domaine Chandon en Napa un año mas tarde. Las instalaciones de Terrazas de los Andes, donde lanzaron al mercado sus primeros vinos en 1997, están separadas de las de Bodega Chandon. Las primeras se encuentran en una vieja bodega con paredes de ladrillos, estilo español, fundada en 1898, la cual fue restaurada preservando elementos originales de su histórica estructura combinados con moderna tecnología.
Recientemente tuve la oportunidad de conocer a Hervé Birnie Scott, enólogo francés y director de Terrazas de los Andes, quien compartió algo de la historia y nos explicó sobre los futuros planes de la empresa. Birnie Scott fue puesto a cargo del proyecto de Terrazas en 1991. Supervisó la restauración de la antigua bodega, cuyo proyecto comenzó en 1996 y fue terminado en 1998. Estuvo a cargo de la empresa por 11 años hasta que el presidente de Moet Hennessy en Francia le pidió regresara a su país natal para hacerse cargo de otras actividades del grupo. Estuvo año y medio en Numancia, la bodega española que forma parte del mencionado grupo, hasta regresar a Mendoza en 2009. Como me dijo con obvio orgullo, “el proyecto de Terrazas de los Andes lo llevo en mi sangre y vivo enamorado del mismo”. Después también confesó que “mi esposa y cuatro hijos son argentinos y todos estamos enraizados en este bello paraje del país [refiriéndose a Mendoza]”.
Terrazas de los Andes cuenta con 1,250 acres de viñedos en cinco diferentes áreas de la provincia de Mendoza. Aunque los mismos no están configurados en forma de terrazas – como están los del Priorat catalán o del Douro portugués – todos tienen la inclinación ascendente del valle hacia la cordillera mencionada. Preguntado al respecto, Birnie Scott aclara que “compramos uvas para suplir nuestras necesidades [de los vinos de entrada y más económicos] pero controlamos esos viñedo bajo contratos a largo plazo”. Después afirma “pero nunca compramos vinos hechos”.
Mientras conversábamos íbamos degustando los vinos de Terrazas de los Andes, todos bajo esa propia marca y con Denominación de Origen Mendoza excepto el segundo que tenía D.O. Salta.
2007 Chardonnay, Reserva, Tupungato: Aromas de frutas tropicales y piñas, mandarinas, con notas florales, pleno en cuerpo, suavemente mantequilloso, agudo, minerales, fruta vibrante, agradable acidez que limpia el paladar. El Valle de Tupungato está a 45 millas al sureste de la ciudad de Mendoza. La fruta para los vinos denominados Reserva y Afincado son de viñedos propios. En Argentina no hay regulaciones o control oficial sobre el uso del término Reserva en un vino. Distintos elaboradores lo usan según lo estimen, aunque en la práctica muchos lo hacen para denotar sus mejores vinos.
2010 Torrontés, Reserva, Cafayate, Salta: Color oro con bordes verdosos, muy aromático, peras y frutas blancas maduras, limones y toques de jengibre, cuerpo medio, deliciosa acidez que revolotea en la boca y permanece largo en el retrogusto. Un Torrontés mas serio de los que usualmente vemos en el mercado. Curioso que, fuera de lo usual, fuera servido después del Chardonnay. En una futura columna explicaremos sobre el origen de esta uva y las investigaciones hechas en Argentina sobre la misma. La provincia de Salta goza de un clima subtropical, a diferencia de Mendoza. Consecuentemente, explicó Birnie Scott, “nuestras viñas se encuentran en los altiplanos [a más altura] y las vides se mantienen en pérgolas para preservar la fruta de la intensidad solar”.
2008 Malbec, Reserva, Vistalba: Color rubí oscuro, frescor nasal, frutas rojas, frambuesas, notas pimentosas, regaliz, generoso en cuerpo, taninos redondos que entornan la fruta. Vistalba está justamente al norte del Río Mendoza.
2008 Cabernet Sauvignon, Reserva, Perdriel: Color granate oscuro con ribetes teja, nariz típica de la variedad en Mendoza, eucaliptos, toques mentolados, especias, corpulento, fruta y taninos que armonizan con persistente final. Perdriel se encuentra en el Distrito de Luján de Cuyo y es reconocido como de los mejores para el cultivo de Cabernet Sauvignon en Mendoza. En esa provincia hay 40 mil acres plantados con esa variedad, siendo la mayor extensión contigua del mundo que goza de un clima continental.
2007 Afincado, Malbec, Las Compuertas: Color granate con destellos violáceos, frutas negras maduras con toques balsámicos, menta, rosmarino, concentrado en cuerpo, notas ahumadas, hojas de tabaco curadas, seductor hasta el final. Un vino que podemos guardar en nuestra cava casera para disfrutar en 10 años. Para la cosecha de 2008, este vino saldrá al mercado como Viñedo Designado Las Compuertas. Esta es la zona mas alta del Distrito Luján de Cuyo, a poco más de 1,000 pies de altura.
2003 Afincado, Malbec, Vistalba: Muy oscuro y con opacidad casi intransparente, rico, intenso, pimienta blanca, cuerpo sedoso, cuero recién curtido, canela, nuez moscada, elegante y con juventud a pesar de sus ocho años. “Las campañas en Mendoza no son iguales”, afirma Birnie Scott, “pues hay diferencias en cuanto a la pluviosidad y las temperaturas, lo cual ajustamos alterando el proceso y momento de la vendimia”. Los viticultores y enólogos me dicen continuamente que cada vendimia es una nueva aventura pues nunca hay dos iguales.
2005 Afincado, Malbec, Finca Las Compuertas, Vistalba: Nariz que recuerda ciruelas e higos con toques florales, chocolate negro, pleno en cuerpo, vainilla, recuerdos de su paso por la barrica, taninos maduros que envuelven la fruta con cariño, seductor hasta el final. Un gran Malbec mendocino.
Los vinos de Terrazas de los Andes muestran su indiscutible personalidad argentina. A Roberto de la Mota, de segunda generación de vinificadores mendocinos, le reconocen el haber refinado el concepto de buscar las parcelas ideales para cultivar cada variedad de uva de forma que obtuviese la maduración ideal para los vinos de Terrazas de los Andes. Quizás el toque final se lo dio Birnie Scott, aportando a los mismos cierta delicadeza que proviene del roce francés en su elaboración.
|