Publicado el 11-10-2011
Villa Maria implementó innovaciones en Nueva Zelanda
Por José R. Garrigó
No creo que existan bodegas vinícolas cuyo único objetivo sea el de obtener premios para sus vinos. Pero, desde luego, si los obtienen los exhiben con justo orgullo. Una de ellas es Villa Maria, la icónica bodega neozelandesa fundada por George Fistonich en 1961. Pero, más importante que los premios que recibe frecuentemente por la calidad de sus vinos, es que la misma ha sido innovadora en varios renglones de la industria. Bajo la dirección de Fistonich, la bodega fue la primera en ese austral país en eliminar los tapones de corcho. A partir de la cosecha de 2004 todos sus vinos, incluyendo los de más alta calidad, son sellados con tapón de rosca. Según me informan, actualmente más del 90% de los elaboradores del país han desechado el corcho para adoptar tapones de rosca. Igualmente importante es que Villa Maria fue la primera en emplear agrónomos y viticultores profesionales para hacerse cargo del mantenimiento de sus viñedos.
Fistonich viene de una familia que emigró de Croacia y comenzó sus actividades en el tema de vinos cuando la industria vinícola neozelandesa era bien incipiente. Con ese objetivo arrendó cinco acres de su padre, en los cuales había un pequeño viñedo de un acre. Comenzó a hacer vinos adoptando el nombre de Villa Maria “pues eso sonaba europeo y en aquellos días los productos importados tenían mejor mercado que los neozelandeses”.
Hace poco tuve la oportunidad de reunirme con Simon Fell, uno de los enólogos de Villa Maria, con quien degusté algunos de los vinos que se distribuyen en nuestro mercado. Además de su país natal Fell ha laborado en Burdeos, en el Valle de Napa, Chile y Australia. Conversando con él, comenta el reto de producir 75 vinos distintos, para lo cual la bodega cuenta con un equipo de seis enólogos bajo la dirección de Alastair Maling MW. Ellos tienen dos plantas de elaboración – en Auckland en North Island y Marlborough en South Island – y obtienen sus uvas de las cuatro regiones vinícolas más importantes del país. North Island se compone de planicies costeras con cordilleras montañosas, algunas de las cuales tienen volcanes. South Island está dominada por los pintorescos Alpes del Sur los cuales cruzan de norte a sur por toda la isla e incluyen más de 360 glaciares activos. Esas montañas forman una barrera natural que protege del viento y la pluviosidad a Marlborough y las zonas orientales de la isla, donde se encuentran algunos de sus viñedos. Para suplir sus necesidades de frutas Villa Maria usa una combinación de viñedos de su propiedad al igual que otros arrendados y compra uvas de cosecheros con los cuales tiene contratos a largo plazo. La empresa emplea agricultura sostenible y algunos de sus viñedos y vinos son certificados como orgánicos.
Las cuatro líneas de exportación de Villa Maria son Private Bin (la línea de entrada, la cual no se distribuye en nuestro mercado), Cellar Selection (la de mayor distribución y con vinos monovarietales de distintas zonas), Reserve (vinos de una región específica) y Taylors Pass (elaborados con fruta de ese viñedo designado). Varios de los vinos probados con Fell, todos bajo la propia marca Villa Maria, son comentados mas abajo.
2009 Riesling, Cellar Selection, Marlborough: Agradable nariz de azahares y petrol (término usado en inglés para denotar insinuaciones óleas en el olfato) típica de la variedad en climas fríos, cítricos, mandarinas, deliciosa acidez que se entrelaza con muy suave dulzor, minerales, seco en el final. La region de Marlborough se encuentra en la esquina nororiental de South Island.
2010 Sauvignon Blanc, Cellar Selection, Marlborough: Aromas clásicos de la variedad en Nueva Zelanda, cuerpo medio, sabores que recuerdan melones, guayabas y fruta de la pasión con pureza frutal. Un vino con la tipicidad de cómo se expresa la uva en ese país.
2009 Sauvignon Blanc, Taylors Pass, Marlborough: Nariz algo mas restringida en su inicio y que se abre con intensidad, toronjas frescas, acidez que refresca, cuerpo medio, minerales, elegante.
2009 Sauvignon Blanc, Reserve, Wairau: Algo cerrado en su inicio, abriéndose con elegancia, peno en cuerpo, frutas tropicales, un vino que me recuerda los del Valle del Loira en Francia. El Valle de Wairau está localizado en la esquina noreste de South Island y es conocido por la calidad de sus Sauvignon Blanc.
2006 Pinot Noir, Cellar Selection, Marlborough: Nariz que recuerda cerezas rojas y ciruelas, cuerpo lleno, especias, taninos que revolotean alrededor de la fruta.
2007 Pinot Noir, Reserve, Marlborough: Simpático desde su inicio, especias, cuero recién curtido, cuerpo con sedosa textura tánica y final que perdura con elegancia.
2007 Pinot Noir, Taylors Pass, Marlborough: Un vino que hipnotiza los sentidos desde que se vierte en la copa, frutas negras maduras, perfumado, cuerpo aterciopelado, frutas en capas que se van abriendo, armonioso. Uno de los mejores Pinot Noir neozelandeses que he probado.
2008 Merlot Cabernet Sauvignon, Cellar Selection, Hawkes Bay: Color granate oscuro, zarzamoras y ciruelas entrelazadas con recuerdos de su paso por la barrica, láminas de cedro, deja impresión en el retrogusto. Hawkes Bay está localizado en la costa oriental de North Island.
2007 Cabernet Sauvignon, Gimblett Gravels, Reserve, Hawkes Bay: Color violáceo casi intransparente, aromas de grosellas negras, café tostado, corpulento, notas mentoladas, taninos integrados con la fruta y que aderezan el vino. Un vino que podemos beber en estos momentos o guardar en nuestra cava casera para disfrutar en cinco años.
Como dice Fistonich, “somos una compañía familiar y mi deseo es dejar algo de lo cual las futuras generaciones de nuestra familia estén orgullosas”. Algo admirable para un hombre de negocios que espera, como es justo, una utilidad por su inversión y gestión pero que también se preocupa por el futuro y el medio ambiente. Los vinos de Villa Maria son orgullo no solo de su familia sino también de Nueva Zelanda, cuyos nacionales son cariñosamente conocidos como “los kiwis”.
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