Publicado el 11-23-2011
Château Tanunda resalta en el corazón del Valle de Barossa
Por José R. Garrigó
Cuenta John Geber que un día en 1998 estaba paseando en bicicleta en un poblado del Valle de Barossa y se encontró con Château Tanunda, una antigua bodega que estaba en total deterioro. Quedó impresionado con su monumental arquitectura estilo Bávaro y pensó que “yo podía restaurarla a sus orígenes”. Geber, de origen surafricano, es un exitoso empresario establecido hace años en Australia. La propiedad mencionada pertenecía al grupo Southcorp, había sido construida a finales de los 1880 y abandonada en 1993. Impulsivamente, aunque con buen ojo de futuro, Geber contactó a Southcorp, hizo una oferta y cerró la transacción por teléfono ese mismo día. Trece años más tarde y después de varios millones invertidos en la restauración, Tanunda produce actualmente 25 distintos vinos con más de una docena de variedades de uvas. Sus cavas tienen capacidad para almacenar mas de 1.3 millones de galones de vino.
Desde el primer día Geber sabia que necesitaría dos cosas para llevar a éxito la empresa: hacer un buen vino y venderlo. Suena simple pero esa es la base de una empresa vinícola. Tanunda no fue la primera bodega de Geber, quien se independizó en 1991 y estableció una bodega para elaborar vinos económicos. Un par de años mas tarde adquirió Cowra Estate con viñedos de Chardonnay plantados en 1972. En vez de invertir grandes sumas en viñedos (Tanunda es propietario de 220 acres plantados) Geber ahora dice que “todo el Valle de Barossa es ‘mi viñedo’ y puedo seleccionar fruta de las mejores parcelas [para la elaboración de mis vinos]”. Muchos de los viticultores del área venden su fruta a Tanunda, al igual que lo hacían sus antepasados a los anteriores dueños de la bodega. Al igual que las grandes champaneras, que mantienen año tras año el mismo estilo de la casa, en Tanunda adoptaron la esa práctica.
Los vinos de Château Tanunda tienen buena distribución en nuestro mercado. A continuación comento sobre algunos de ellos, todos bajo la propia marca y Denominación de Origen Barossa.
2010 Grand Barossa, Riesling: Color oro con brillo, aromas de azahares y albaricoques, suave dulzor de cuerpo, sabores de cítricos con toques minerales. Un Riesling agradable, que no empalaga y hecho en un estilo tradicional.
2009 Grand Barossa, Cabernet Sauvignon: Aromas de grosellas y vainilla, caluroso en cuerpo, taninos sedosos, especias y frutas negras que permanecen en el retrogusto.
2007 Noble Baron, Cabernet Sauvignon, Bethany: Nariz que recuerda hojas de tabaco curadas y té negro, opulento, toques de menta, buena extracción, taninos que aderezan el vino.
2008 Grand Barossa, Shiraz: Color rubí oscuro, aromas de cerezas y frutas rojas maduras, pimienta blanca, cuerpo lleno, especias, vainilla, apertura tánica con armonía.
2008 Noble Baron, Shiraz: Color granate, nariz que evoca zarzamoras, frutas negras y especias, chocolate, cuerpo con notas humosas, cuero recién curtido, perfecta integración de sus elementos, elegancia en el final.
Dar un paseo en bicicleta en una de las cosas que más disfruto. En el caso de John Geber, el paseo que dio en 1998 le cambió la vida. Como consecuencia de ello adquirió una de las más bellas bodegas vinícolas australianas y estableció una marca que distingue los vinos del austral país.
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