Publicado el 12-15-2011
Los vinos de
Joseph Phelps resaltan
Por José R. Garrigó
En los últimos días de la década de 1960 Joseph Phelps estaba a cargo de una de las compañías de construcción más importantes de nuestro país. En una reñida licitación, Phelps ganó la subasta para construir la bodega Souverain (hoy Rutherford Hill). Como ha sucedido con muchos otros empresarios de distintos giros, al llegar allí Phelps se enamoró del Valle de Napa debido a su entonces apacible vivir. En 1973 compró el Rancho Connolly con 600 acres en Spring Valley, a las afueras de St. Helena, y comenzó a plantar el viñedo. Un año mas tarde terminó la construcción de su bodega, sacando al mercado un par de sus propios vinos. Uno de ellos fue el icónico Insignia, reconocido actualmente como uno de los grandes vinos del mundo. En 2005 Phelps se retiró como Presidente del Consejo de Directores de la empresa y, aunque sigue ofreciendo su experiencia, su hijo, Bill Phelps, le sustituyó en esa posición.
La bodega Joseph Phelps se concentra en producir vinos a base de los varietales bordeleses con fruta de sus propios viñedos aunque el grupo también elabora un Chardonnay bajo esa propia marca y con la marca Freestone usando uvas de viñedos localizados a ocho millas del Océano Pacífico en la Denominación de Origen Sonoma Coast. Con el fin de “hacer el mejor vino posible”, Phelps, tanto padre como hijo, siempre han agrupado un grupo de profesionales que les permite llevar a cabo ese objetivo. Damian Parker comenzó a laborar en la empresa en 1981 y ascendió a la posición de Director de Vinificacion en 2008. Para ello es ayudado por Ashley Hepworth, quien fue contratada en 1999 y nombrada Maestra Bodeguera en 2008. El cuidado del viñedo está a cargo de Phillippe Pesserau, de origen francés, quien tenía experiencia similar en su país de origen.
2008 Insignia: Color granate, aromas intensos de grosellas negras, zarzamoras, café negro tostado y especias, concentrado en cuerpo, fruta que predomina, minerales, perfecta integración de fruta y madera. Un vino de guarda que podemos beber en estos momentos o guardar en nuestra cava casera para disfrutar en cinco años.
2010 Sauvignon Blanc: Color oro pálido, aromas que evocan melones de Castilla y cítricos, obvios recuerdos de su paso por la barrica, cuerpo medio, sabores de lías, acidez que equilibra y lleva a un elegante final. Una de las mejores expresiones de Sauvignon Blanc del Valle de Napa probados recientemente.
Hepworth dice algo que refleja la obsesión de Joseph y Bill Phelps en cuanto a producir grandes vinos: “buscamos crear el mejor vino con lo que nos da cada cosecha; tomar lo que recibimos de la viña y expresar el terruño y la belleza del viñedo en cada botella de vino”. No creo que haya mejor forma de decirlo. Y la prueba es en, no solo Insignia, el vino estandarte de la bodega, sino todos los vinos que ellos elaboran.
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