Foto de archivo de Judy Gross durante una vigilia en Washington, frente a la Sección de Intereses de Cuba.
Publicado el 01-19-2012
Gross viajó cinco veces a Cuba en 2009
Según un supuesto documento judicial
Por PETER ORSI LA HABANA (AP)
Un estadounidense encarcelado en Cuba por cargos de crímenes contra el Estado era rastreado por las autoridades de la isla desde 2004 y viajó allí por lo menos cinco veces en 2009 para crear avanzadas redes de acceso inalámbrico a internet, según un supuesto documento judicial.
El documento, el relato más detallado hasta la fecha del caso de los fiscales en contra de Alan Gross, describe el trabajo del residente de Maryland con las comunidades cubano-judías para establecer redes inalámbricas independientes, vía satélite, dentro de sinagogas en tres ciudades.
Funcionarios estadounidenses y cubanos no dijeron si el documento es auténtico. Fue publicado esta semana en el blog Café Fuerte, con sede en Estados Unidos, que no reveló su fuente.
Sin embargo, el abogado estadounidense de Gross, Peter J. Kahn, dijo que era una evidencia de que su cliente, que ha reconocido que trabajó con la comunidad judía en conexiones de internet, es inocente del cargo de intentar socavar el gobierno comunista de la isla.
“Este documento es una confirmación más de lo que hemos dicho todo el tiempo: las autoridades cubanas no pueden señalar ninguna acción de Alan P. Gross con la intención de minar a su gobierno”, dijo Peter J. Kahn en un comunicado, sin confirmar explícitamente la autenticidad del documento.
“La evidencia judicial citada en el documento confirma que las acciones de Alan tenían la intención de mejorar la conectividad de Internet e Intranet de la pequeña, pacífica, no disidente, comunidad judía de Cuba”, dijo.
El documento, al parecer parte de la sentencia de Gross en la que lo condenaron a 15 años de prisión, contiene una relación detallada de los testimonios y pruebas presentadas contra él en su juicio de marzo del 2011.
Entre otros detalles, dice que Gross fue objeto de vigilancia desde 2004 y alega que reclutó estadounidenses como “mulas” para ayudarle a traer a la isla equipos de telecomunicaciones prohibidos.
La Habana considera que programas de desarrollo de Estados Unidos como en el trabajaba Gross equivalen a intentos de cambiar el régimen, y el documento afirma que la verdadera intención de las redes inalámbricas era subversivo.
Se trabajaba “con el fin de que ... estos modernos medios de comunicación satelital pudieran ser empleados por los verdaderos destinatarios del ‘Programa’, los miembros de la contrarrevolución interna”, dice el documento.
Como evidencia, cita los archivos recuperados de una memoria electrónica incautada que supuestamente hablaba de “cómo comunicarse con seguridad en ambientes represivos” y mencionó “activistas políticos que operan en ambientes no permisibles”. También dijo que Gross dijo a los usuarios de las redes inalámbricas que creó que no utilizaran sus apellidos en sus direcciones de correo electrónico.
El encarcelamiento de Gross ha sido un nuevo foco de conflicto entre Washington y La Habana, y el gobierno estadounidense ha instado a las autoridades cubanas a liberarlo.
A principios de esta semana Cuba dio a entender que aunque Gross fue declarado culpable de crímenes contra el Estado, consideraría enviarlo a casa bajo las circunstancias adecuadas.
“Es justo aclarar que el gobierno cubano le ha participado al gobierno estadounidense su voluntad de encontrar una solución humanitaria al caso del señor Alan Gross bajo una base humanitaria recíproca”, dijo una carta firmada por el segundo jefe de misión de la Sección de Intereses de Cuba en Washington y publicada en la página web del Ministerio de Relaciones Exteriores.
El mensaje, que se envió originalmente al diario The Washington Post en respuesta a un editorial que exigía la liberación de Gross, después mencionó los casos de cinco agentes cubanos que cumplen largas condenas de cárcel en Estados Unidos, aunque no llegó a sugerir abiertamente un intercambio de prisioneros.
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