Publicado el 01-21-2012
Destinos muy floridanos
Por Jesús Hernández JHernandez@DiarioLasAmericas.com
Hay destinos turísticos que complacen a cualquiera. Sobre todo si hay menores en la familia y juntos se van de vacaciones. Parques de atracciones como Busch Gardens, SeaWorld y Discovery Cove aquí en Florida. Tres lugares que cuentan con ofertas muy atractivas en estos tiempos de ahorro.
África en Florida
A Tampa la conocemos por su espléndida bahía, la historia de Ybor City y ese amplio espacio verde que llaman Busch Gardens. Un inmenso jardín situado en las afueras del casco urbano que rememora las planicies y la fauna africanas. Un parque temático que cuenta con atrevidas atracciones tipo montaña rusa o roller coasters en inglés, para todas las edades.
Cuando el parque fue inaugurado en 1959, la fábrica de cerveza Tampa Anheuser-Busch invitaba al público a visitar las instalaciones y brindaba la fresca bebida al final del paseo. La fábrica cerró pero el parque creció hasta convertirse en un punto de referencia turística. Busch Gardens cuenta hoy con tantas atracciones que las 24 horas del día no alcanzan para disfrutarlas.
Están las zonas temáticas, que llaman “theme areas”, con países emblemáticos del continente africano. Así deambulan las jirafas, las cebras y los chimpancés, quienes juntos a los hipopótamos, leones y monos traen vida al parque. Todo esto enlazado por caminos y veredas que puedes vencer a pie o cómodamente sentado en un pequeño tren con locomotora a vapor o un funicular que brinda la perspectiva a vuelo de pájaro.
Están las célebres montañas rusas. Diez en total para complacer gustos o vencer temores. Los roller coasters que tanto gustan y desafían a todos por igual. Sean niños o mayores, basta mirar las caras para darnos cuenta que todos disfrutan a la par.
De las montañas rusas destaco a Montu. Una de las más altas y grandes del mundo. Considerada la tercera mejor del planeta por Amusement Today’s Top 50 coasters. El raíl está situado sobre los asientos y permite al público disfrutar la sensación de “ir colgado”. Sentado y muy bien protegido, pero con los pies sueltos, sentirás tu cuerpo volar a 60 millas por horas. Subes, bajas y recorres el famoso aro vertical cabeza arriba y cabeza abajo.
Luego, para disipar la tensión, un paseo por el aviario es lo indicado. Allí conviven unas 500 aves tropicales de lugares tan distantes como África, Asia y Sudamérica. Pájaros que despliegan un sin fin de colores y demuestran la perfección de la Naturaleza.
En la noche, cuando la luna refleja su tenue luz sobre el camino, puedes tomar un paseo en camioneta que te hará sentir la vida nocturna de la selva africana. Un típico safari, pero sin cazar, destinado para mayores de 20 años, para ver de cerca a las cebras, leones y jirafas en la penumbra de la oscuridad. Tan cerca que estos simpáticos mamíferos de cuello largo y esbelto se acercan al camión en busca de comida. No te preocupes por llevarles golosinas. Hay lechuga abundante para darles de comer.
Un mar en plena tierra
SeaWorld es precisamente eso, una versión del mar hecha por el hombre. Al igual que Busch Gardens, este mundo marino cuenta con singulares atracciones, destacándose la montaña rusa Kraken entre ellas. Cada una de ellas adaptadas a la presencia del agua y sus habitantes naturales, así como un singular acuario con peces, tiburones y leones marinos.
De hecho, SeaWorld en Orlando cuenta ahora La Manta y el raíl está igualmente situado sobre los asientos. Sentado, con los pies sueltos, sentirás la sensación de “ir colgado”, para luego tomar un giro, tendido cara abajo, hasta casi tocar el agua con la frente. Un trayecto de 3,359 pies con caídas en 90 grados y vueltas de 360 grados.
No obstante, la mayor atracción de SeaWorld en Orlando son las ballenas y los espectáculos que protagonizan en una gran piscina con 7 millones de galones de agua. Ocho ballenas, tipo orca, que juegan, bailan y “hablan” con los entrenadores. Una demostración que lleva por nombre Believe. Un término que cuenta la historia de un joven que demostró su fe en la comunicación con estos hermosos mamíferos marinos. Luego, cuando la noche cae, el espectáculo lleva por nombre Shamu rocks a golpe de música rock y un impresionante despliegue de efectos visuales.
Un paraíso casi natural
También hay exclusividades. Así Discovery Cove luce ser un paraíso terrenal para la familia, igualmente hecho por el hombre. Jardines impecables, un río con fuerza propia y una playa que nada tiene que envidiar al Caribe. Todo esto situado en medio de la llanura, tierra adentro, que conforma a Florida. Igualmente situado a escasas millas de Orlando.
Cuenta este peculiar parque con un estanque lleno de delfines donde puedes sumergirte y jugar con ellos. Experiencia única, prácticamente indescriptible, que demuestra la inteligencia de estos queridos mamíferos y el vínculo único que existe con los seres humanos. Atracción que puedes complementar con un paseo “a flote” por el río, dejándote llevar por la corriente del agua, igualmente creada desde algún lugar por el hombre; así como una visita al estanque de las mantas, donde podrás darle de comer; o el aviario, donde abundan las aves grandes y pequeñas del Trópico que vienen a tus manos en busca de comida. Comida, así como cervezas y otros refrigerios, están incluidos en el precio de la entrada.
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