Publicado el 01-26-2012
Bodegas Fariña cumple
70 años en Toro
Por José R. Garrigó
Los bodegueros de la región de Toro, situada en la provincia de Zamora, Castilla y León, siguen haciendo innovaciones en el viñedo y elevando la calidad de sus vinos. Hace apenas una veintena de años muchos de ellos eran rústicos, muy tánicos, elevados en graduación alcohólica y poco equilibrados. La mayoría de los restaurantes de España no los incluía en sus cartas de vinos y los relegaban por, según decían, su baja calidad. Los mismos se encontraban casi exclusivamente en los establecimientos de la región. Actualmente, un grupo de bodegas tradicionales del área, junto a grupos vinícolas de otras zonas españolas que han invertido en Toro, están elaborando vinos dignos de colocarse en una buena mesa.
La uva predominante en la zona es Tinta de Toro, la cual algunos opinan que es una mutación de la uva Tempranillo. En forma similar a como la misma se expresa en la vecina Ribera del Duero – donde es conocida como Tinta del País – en esas tierras castellanas esa variedad produce vinos con más color y, según afirman, con mas carácter que la Tempranillo de Rioja. Su clima es continental con veranos bien calurosos y frígidos inviernos. Sus viñedos gozan de la influencia de su cercanía al Río Duero. Toro finalmente obtuvo su clasificación como Denominación de Origen en 1987.
Uno de las bodegas más antiguas de Toro es Fariña, la cual fue fundada en 1942 y permanece en manos de la familia de ese nombre.
Su actual Maestro Bodeguero, Manuel Fariña, es parte de la segunda generación de la familia dirigiendo la empresa. A él le atribuyen muchas de las innovaciones hechas en la zona y en su propia bodega.
Varios de los vinos de Bodegas Fariña probados recientemente, todos con D.O. Toro, son comentados a continuación.
2010 Dama de Toro, Malvasía: Color oro pálido, aromas limpios que recuerdan manzanas de piel verde y albaricoques, ligero en cuerpo, notas minerales, fácil desliz en la boca. Los vinos a base de Malvasía son inusuales en la región, donde la casi totalidad de los mismos son tintos.
2010 Peromato: Color rubí, frutas rojas maduras, cuerpo medio, sin percepción de madera, suave en el paladar.
2010 Primero: Nariz simpática y que revolotea en el olfato, fruta saltarina, cuerpo medio y picoso. Un vino para disfrutar en su juventud. La bodega informa que el vino fue elaborado aplicando una maceración carbónica.
2010 Dama de Toro, Tempranillo: Vetas purpúreas, cerezas, violetas, regaliz, fruta que predomina, sin intrusión de roble y permanece.
2005 Dama de Toro, Crianza: Profundidad de color, cerezas y frutas negras, especias, vainilla, pleno en cuerpo, elegante y bien estructurado.
2006 Gran Dama de Toro: Color granate oscuro, aromas seductores que recuerdan grosellas y frutas negras maduras, musculoso, complejo, vainilla, hojas de tabaco curadas, sedosidad con larga permanencia en el retrogusto. Este es el vino estandarte y mas mimado de la bodega.
No hay dudas que Fariñas es una de las bodegas que están haciendo cambiar la imagen que muchos todavía tienen, injustamente, de los vinos de Toro.
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