Marco Rubio
Publicado el 01-30-2012
Marco Rubio Maestro
Por Rogelia Castellón
Pienso en los inmigrantes y me llega el sonido de las lágrimas al caer sobre la tierra amada de todos los desterrados de todos los países, por todas las razones del mundo diciendo adiós a la última ola al verlos partir o a la nube con forma de esperanzas alentándolos a realizar el esfuerzo. Es triste, porque nadie desea abandonar ese primer hogar de la tierra en la cual se nace. También es triste, muy triste llegar a tierra nueva sin el privilegio de tener entrada. Hay dolor en esta verdad y hay temor en el espacio deseado que no está vacío porque hay muchos hombres, mujeres y niños borrando sus pisadas para escapar a la realidad de ser un ilegal.
Lo que molesta es pensar que se acusa a Estados Unidos y a una gran mayoría de sus ciudadanos de sentir el deseo de perseguir a la inmigración convertida en ilegal, cuando la verdad está en sus países en los cuales no se producen los medios para mantener las condiciones necesarias a la subsistencia de los ciudadanos cuyo único camino entonces es tomar la frontera para entrar en tierra americana.
Junto con la necesidad de resolver la situación actual existe también el enorme esfuerzo para defender los principios de esta nación ante los que se aprovechan del dolor ajeno para conspirar contra la doctrina americana. Para mancharla, para tratar de vencerla y ocupar el espacio que tanto sueño les quita.
Hay gentes predestinadas a encontrar la ocasión y las palabras para entregar a otros la verdad. El senador americano Marco Rubio pudo haber sido el hijo de un desterrado cubano, pero su destino lo llevó a ser un ciudadano americano orgulloso de haber nacido en tierra de libertad y con el mismo orgullo de su ascendencia cubana. Quizá por eso entiende la situación de los ilegales, quizá por eso busca una solución para que cada hombre y cada mujer de América pueda convertirse en un ciudadano libre y legal. El senador ni quiere engaños ni está contra los ilegales. Quiere hermanos legales y para hallar soluciones es necesario buscarlas.
“La inmigración es un tema crítico e importante”, declaró Marco Rubio y agregó que sin inmigración no puede existir Estados Unidos. En esas declaraciones no existen palabras contra la inmigración, por el contrario colocan la situación justo en el lugar en el cual debe estar. Tratar el tema, no imponerlo, acogerlo buscando soluciones reales, no orquestando escándalos para exigir derechos inexistentes a través del fango de la mentira y de la calumnia
A los directores de la orquesta con música engañadora les será bueno recordar como durante los gobiernos de los Presidentes Carter, Clinton y Reagan se realizaron amnistías para legalizar a millones de ilegales. El pueblo americano lo aceptó y cooperó en la realización de la ley. Fue una gran jornada. Me pregunto. ¿por qué ahora se forman grupos que protestando van al escándalo, a la intransigencia y a la calumnia para combatir la misma situación? ¿Está todo preparado por grupos antiamericanos? ¿ Por qué la calumnia, por qué el escándalo, por qué la mentira?
El senador Marco Rubio ofreció en su aparición en un discurso en el acto celebrado en el Doral en el marco de la primarias republicanas de la Florida, un grupo de “activistas” interrumpió y criticó con palabras mentirosas al senador. Un joven, sin identificarse por supuesto, (no tenía necesidad de ocultar su identidad), expuso un cartel con palabras insultantes acerca del criterio de Marco Rubio en el caso a tratar. Dijeron que se marchaban y la seguridad se dispuso a sacarlos. El senador dijo: Esta gente tiene derecho legítimo a hablar sobre el tema, y ha tenido la valentía de ventilarlo. Quiero que se queden aquí y escuchen lo que quiero decir, y comenzó lo que fue una verdadera clase de un gran maestro. De un maestro que comprende el drama de gentes de pueblos necesitados de ayuda. Un maestro capaz de poner en su boca las palabras que llevan luz, inteligencia, esperanza y comprensión a los que realmente buscan la protección del país más grande y generoso del mundo. Yo que he sido una ilegal aprendí de las palabras de Marco Rubio, que sí, sí hay amor y hay interés en ayudar a la inmigración y sobre todo a dar espacio a los que no tienen patria que los defienda.
Fue una lástima, y encontré raro que si el grupo buscaba soluciones para las gentes a las cuales decían defender no aceptaron la invitación tan oportuna para asumir la defensa y escuchar la clase de humanismo y comprensión dada por el maestro Rubio.
Algo que me pareció injusto fue la actitud de nuestra prensa libre. La importancia del mensaje del senador Rubio no fue resaltada, su petición de que no los sacaran del local para escuchar y aprender fue en algunos casos ignorada y se llegó a decir que habían sido sacados por la seguridad.
Pensé, qué triste, una prensa tan libre no supo dar un paso para colocarse junto a la honradez de las palabras de un maestro buscador de libertades, soñador de sueños justos y hermosos.
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