La Premio Nobel de la Paz de 1997, la estadounidense Jody Williams (c), habla durante una rueda de prensa en Ciudad de Guatemala. EFE/Saul Martínez
Publicado el 01-31-2012
Nóbeles se oponen a restituir ayuda militar de EEUU a Guatemala
Por ROMINA RUIZ-GOIRIENA GUATEMALA (AP)
La delegación de mujeres premios Nobel de la Paz expresó el lunes preocupación por los altos niveles de violencia de género en Guatemala y dijo estar “totalmente en contra” del levantamiento del embargo militar estadounidense hacia Guatemala.
“Yo estuve aquí en los años 80 y yo no confió que aunque se cumplan las condiciones impuestas por el gobierno de Estados Unidos no se reproduzca la violencia que se vivió aquí”, dijo Jody Williams, en alusión a las graves violaciones a los derechos humanos cometidas durante el conflicto armado interno que terminó en 1996.
“Cuando incrementa la militarización, también aumentan la violencia en contra de las mujeres”, añadió la galardonada en una rueda de prensa, en la que también estuvieron Luz Méndez, de la Unión Nacional de Mujeres, y Lisa Veneklasen, de Justicia Asociada.
Williams culminó en Guatemala la gira que comenzó en Honduras y pasó por México acompañada por la Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú, con el propósito de investigar el asesinato de casi 10.000 mujeres en los tres países y editar un informe proponiendo soluciones.
La líder indígena guatemalteca no estuvo presente en la conferencia debido al reciente y repentino fallecimiento de una pariente.
Veneklasen opinó que “hay que apoyar la capacidad investigativa de la policía y las fuerzas estatales” en vez de sacar al ejército a las calles, una medida frecuentemente adoptada por las autoridades pero que la activista consideró “contradictoria” con el objetivo de reducir la delincuencia.
Asesores cercanos señalaron recientemente a The Associated Press que el gobierno del presidente Otto Pérez Molina buscaría el levantamiento de las restricciones militares delineadas por varias leyes de asignaciones del Congreso estadounidense, eliminada en 1978 en medio de la guerra civil.
Pérez Molina quiere ayuda militar para poder combatir a los carteles que tienen en jaque al país.
Por su parte, Estados Unidos insiste en que el gobierno debe proseguir los casos de crímenes contra la humanidad ocurridos durante los 36 años de conflicto interno y que respalde a un equipo internacional de fiscales contra la corrupción, apoyado por la ONU, cuyos esfuerzos han sido criticados por la elite política de Guatemala.
Williams se reunió con defensores de los derechos humanos y feministas. El martes, tiene prevista una reunión con el presidente Pérez Molina.
Según estadísticas oficiales, unas 3.100 mujeres fueron asesinadas en 2010 en México, más de 5.000 durante 10 años en Guatemala y 1.700 hondureñas entre el 2008 y 2011. La mayoría de los crímenes no han sido esclarecidos por las autoridades de las tres naciones, denunciaron las activistas.
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