Publicado el 02-02-2012
La ley y la trampa
Por Eucario Bermúdez
En Colombia hay un dicho muy popular para calificar las patrañas de políticos y funcionarios en la aplicación de medidas y regulaciones de cualquier orden. Allá decimos: “hecha la ley, hecha la trampa”.
Se me ha ocurrido esta frase del ingenio popular, para hablar someramente de lo ocurrido esta semana con el voto de los electores del Condado Miami Dade, que dijeron no a la propuesta enmienda de la carta sobre los períodos durante los cuales pueden ejercer sus cargos. La pregunta era maliciosa, porque con el señuelo de establecer esos límites se acompañaba otra que les asignaba un sueldo de $92.000 dólares.
¿Qué se buscaba? Que la gente se confundiera y que rechazando el salario, como ha sido tradicional, se votara negativamente la fijación de los términos y la carta quedara sin modificaciones en ese sentido como era su deseo. Es decir hecha la propuesta, hecha la trampa. Por ello la parte que modificaba la carta y establecía el ejercicio solamente de dos términos de cuatro años se malogró, porque la mayoría no quería –como lo ha expresado en repetidas ocasiones- que tuvieran un sueldo de noventa y dos mil y pico de dólares, cuando de hecho ya tienen $6.000 mas unos 50 mil y más para sus gastos de representación, auto, celulares, oficinas, secretarias y libertad para trabajar en otras actividades.
Así que allí se quedaran, pese al rechazo del pueblo que los cuestiona en forma permanente y quiere relevos generacionales, siguiendo el pésimo ejemplo de gobernantes que quieren perpetuarse en el poder: los Castro, Chávez, Ortega, Correa, Morales.
La reforma constitucional del Condado sigue siendo una necesidad urgente, tal como se planteó desde que el pueblo decidió la salida del Alcalde Carlos Alvarez; y los ciudadanos con influencia en la comunidad y el liderazgo de Miami Dade deben desde ya comenzar a proyectar una nueva convocatoria a otro referendo con tal fin.
Por fortuna la conocida activista Vanesa Brito que estuvo junto con el señor Braman a la cabeza de ese movimiento ha expresado que se va a emprender la nueva campaña para que en un solo artículo, sin doble intención y redacción perniciosa como el que se propuso a los votantes ayer, se establezca el limite de 8 años a los comisionados. Pero que además haya otras modificaciones urgentes que el pueblo avaló en su momento. Después se resolverá el asunto del salario, las prebendas y las pensiones, que deben ser objeto de más serio análisis. El pueblo demostró que no es tonto, que no se le puede engañar tan fácilmente. Como tampoco se dejó engañar con las argucias de Newt Gingrich en la primaria de la Florida y dio un respaldo espectacular al candidato Mitt Romney perfilado como el candidato republicano a enfrentar al Presidente Obama el próximo noviembre.
Volviendo a la política doméstica, en las futuras consultas al pueblo, deberá exigirse absoluta claridad en la redacción de las preguntas que se formulen a los electores, sin acudir a composiciones tramposas que conducen a que cuando el votante expresa no es sí y viceversa.
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