Publicado el 02-03-2012
Bodega Escorihuela
es pionera con Malbec
Por José R. Garrigó
Parece increíble que una uva otrora descartada en Burdeos, la conocida región vinícola, pudiese haber “renacido” exitosamente en un país de nuestro hemisferio sur. Eso es lo que sucedió con Malbec. Cuando hicieron la replantación de los viñedos en Burdeos, a continuación de la devastadora plaga de la filoxera en el siglo 19, sus propietarios decidieron no replantar Malbec por diversas razones. Sin embargo, cepas que se habían llevado anteriormente a Mendoza, Argentina, donde la mencionada plaga no afectó, sobrevivieron y actualmente Malbec se ha convertido en el vino tinto emblemático del país. Durante la primera mitad del siglo pasado esa uva era utilizada en gran parte para las mezclas, sobre todo con Cabernet Sauvignon, pero en las últimas décadas la misma se ha convertido en la reina del viñedo del austral país. A diferencia de Burdeos, la intensidad de luz y calor solar en Mendoza, con sus noches frescas, combinado con un clima idóneo y agua proveniente de los deshielos de la Cordillera de los Andes, ha sido ideal para el cultivo de la variedad, la cual se ha adaptado a esas nuevas condiciones. La altitud de sus viñedos, con la intensidad solar, hace que las uvas tengan piel con más grosor. Esto aporta más color, cuerpo, aroma y estructura a los vinos de la región. La provincia de Mendoza produce casi el 80% de los vinos argentinos. Situada en las faldas de la mencionada cordillera, la misma comprende una serie de valles a diferentes altitudes sobre el nivel del mar y con distintos microclimas. Debido a la ausencia de filoxera en esa región andina, muchas de las cepas de Malbec en Mendoza están en pie franco en vez de haber sido injertadas.
Escorihuela es una bodega fundada en 1884 por Miguel Escorihuela Gascón, un aragonés que emigró a Argentina a finales del siglo 19. Al igual que hicieron algunos de sus compatriotas, Escorihuela eventualmente se estableció en Mendoza y eventualmente compró viñedos en la provincia. Las instalaciones originales están en la propia ciudad de Mendoza aunque hoy también tienen otras instalaciones más cercanas a sus viñedos. Recientemente tuve la oportunidad de reunirme con Ernesto Bajda, el principal enólogo de la bodega, quien afirma con orgullo que “en los 1940 fuimos los primeros en embotellar un vino varietal a base de Malbec”, añadiendo que, “hemos sido pioneros e instrumentales en colocar el Malbec argentino en un lugar prominente [entre los vinos del mundo]”. Bajda es ingeniero agrónomo de profesión y se incorporó a Escorihuela en 2007, donde ha hecho innovaciones en el campo y la bodega además de crear un estilo de vinos intensos y elegantes.
En 1993 la familia Escorihuela Gascón vendió sus intereses a un grupo controlado por Nicolás Catena, el cuales propietario de otras bodegas mendocinas. Catena es uno de los más exitosos empresarios de la industria vinícola de ese país. Ernesto Catena, actual presidente de la Bodega Escorihuela, es un apasionado, además del vino, por el polo y otros deportes equinos. La empresa es propietaria de 230 hectáreas (casi 600 acres) con lo que suplen el 70% de sus necesidades. La producción anual es de 15 millones de botellas, de las cuales 10 millones son elaboradas en la bodega original. Compran fruta de alrededor de 150 cosecheros con quienes tienen una relación de muchos años. En Mendoza no acostumbran tener contrato escrito entre el cosechero y la bodega, haciéndose todo mediante acuerdo verbal. Bajda aclara que a diferencia de como se efectúa la compraventa de uvas en otras regiones, en Mendoza el precio se fija por ambas partes al terminar la vendimia. La bodega también compra vinos hechos para la elaboración de sus marcas de menos calidad, las cuales se venden en el mercado nacional.
Los vinos llegan a nuestro mercado bajo la marca Don Miguel Gascón y con denominación de origen Mendoza. Mas abajo comparto notas de dos de ellos degustados con Bajda.
2010 Malbec: Color granate oscuro, zarzamoras y frutas negras, cuerpo pleno, intenso, cargado de fruta, taninos sedosos, con inusual acidez en este tipo de vino y final que perdura. La mezcla incluye 5% de Shiraz. Preguntado sobre su acidez, Bajda aclaró que la misma es característica de la campaña de 2010 y no obtenida o forzada en el proceso de elaboración. Aunque en Argentina es permitido acidificar el vino, Bajda afirmó que ellos lo hacen solamente en casos necesarios.
2009 Malbec, Reserva: Color granate, nariz mas discreta y elegante que el anterior, aromas que recuerdan moras y ciruelas con notas de chocolate y violetas, plenitud de cuerpo, complejo, taninos firmes, especias, obvios sabores extraídos de las barricas de roble francés. La mezcla incluye 5% de Petit Verdot y 3% de Cabernet Franc. Bajda informa que para sus vinos Reserva él escoge la fruta de sus mejores cosecheros y de una selección de los vinos en barrica. Las regulaciones argentinas para clasificar un vino como Reserva, aunque son relativamente nuevas y no siempre aplicadas como en otros países, requieren que el vino permanezca dos años en bodega, uno de los cuales debe ser en botella.
Creo que si Miguel Escorihuela Gascón viviera quizás no disfrutaría ir a un juego de polo pero seguro aprobaría lo que están haciendo Catena y Bajda en la bodega que lleva su nombre.
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