Publicado el 02-04-2012
Por el Momento
no Habrá más Casinos
El viernes por la mañana en Tallahassee, al no poderse poner de acuerdo el comité de la Cámara de Representantes que estaba considerando un proyecto de ley que autorizaría la construcción de tres nuevos mega casinos en el sur de la Florida, el Representante de Miami-Dade, Eric Fresen, que auspiciaba el proyecto de ley pidió que se pospusiera, lo cual, de hecho, da por terminado el tema, al menos este año.
Dos empresas de casinos de Las Vegas y el operador de casinos Genting de Malasia que han contratado cabilderos para promover el proyecto de ley, ahora han dicho que considerarán los próximos pasos a dar. La empresa Genting es la única que ya ha invertido fuertes sumas de dinero en la compra de terrenos frente a la Bahía de Biscayne donde construiría tres edificios enormes con casinos, hoteles y condominios. Así que aunque el tema, por el momento, haya quedado en el aire, puede asegurarse que los interesados continuarán cabildeando y haciendo cuanta gestión crean necesaria para lograr su objetivo.
Aunque el proyecto de ley de la Cámara, que tiene uno gemelo en el Senado estatal auspiciado por la Senadora Ellyn Bogdanoff, se supone que cree un Departamento de Regulación del Juego para regular no sólo los nuevos casinos sino también el juego que ya existe en la Florida con las carreras de caballos, canódromos, centros de apuestas mutuas y casinos de los indios Seminoles, ha encontrado fuerte oposición de grupos cívicos que dicen que más juego traerá más crimen y delincuencia en general y afectará adversamente la vida diaria de las familias floridanas. Muchos opinan que si el Cuerpo Legislativo deseara regular el juego ya existente en el estado podría crearse ese departamento de regulación sin necesidad de aprobar más juego.
El estado de la Florida se considera un centro de turismo familiar, con sus playas y parques de entretenimiento, muchos de ellos localizados en el centro del estado, como Disney World y Universal Studios. El proyecto de Genting supuestamente atraería a Miami-Dade a jugadores profesionales de todo el mundo, que gastan sumas considerables en las mesas de los casinos. Esto no beneficiaría en nada la imagen del Estado y a pesar de los impuestos que pagarían esos casinos al estado de la Florida, el costo para el Condado en aumento de seguridad, infraestructura, pérdidas para los negocios locales como restaurantes y hoteles no vinculados al juego sería considerable. El juego de esa clase no es un entretenimiento normal, sino una actividad adictiva que corresponde al vicio, que puede hacerse incontrolable.
Los casinos no son la solución para mejorar la economía de la Florida. Recuerden que Las Vegas, donde están concentrados cientos de casinos, está atravesando una crisis económica peor aún que la de la Florida.
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