El periodista Emilio Palacio (c), ex jefe de opinión del diario ecuatoriano El Universo, acompañado por los abogados Sandra Grossman (d) y Jorge Alvear (i), llega en la mañana a las instalaciones de la Oficina de Asilo del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, en Miami, Florida, para una audiencia en la que solicitará asilo en este país después de haber sido condenado a tres años de prisión en Ecuador por una querella interpuesta por el presidente Rafael Correa. Su esposa y sus dos hijos también solicitarán asilo. (Foto EFE/Gastón de Cárdenas)
Publicado el 02-08-2012
“Soy perseguido político”
Argumentó en su petición de asilo en EEUU el periodista ecuatoriano Emilio Palacio, que es procesado en su país
Por Iliana Lavastida Rodríguez Diario Las Américas
El periodista ecuatoriano Emilio Palacio, ex columnistas del diario El Universo, presentaría este miércoles ante funcionarios del Inmigración del Departamento de Estado en las oficinas de Miami, los argumentos con los cuales respalda la solicitud de asilo político que presentó el 11 de enero pasado.
Palacio con una amplia trayectoria como editorialista, con experiencia de ejercicio periodístico en prensa escrita, radio y televisión desde 1973, enfrenta en su país una acusación por difamación, presentada por el presidente Rafael Correa, tras haberse publicado en el diario El Universo, en febrero del 2011 un artículo bajo el título “No a las mentiras”, en el que llamó a Correa el dictador y afirma que el mandatario ordenó abrir fuego a discreción contra un hospital de civiles durante una revuelta policial en la que el gobernante se sintió atacado.
En conversación sostenida con Diario Las Américas, Palacio aseguró “soy un perseguido político, en mi país he visto violado todos mis derechos, y no es ésta precisamente la primera vez que he sido atacado por publicar mis opiniones, una de esas veces sucedió porque en un programa de televisión me referí a un caso de corrupción donde denunciaba a banqueros involucrados. En aquel entonces, la Corte Suprema del Ecuador se reunió para decidir si me demandaba o no. Sin embargo, nunca nadie me ha perseguido con la saña que lo está haciendo el presidente Correa –aseguró.
En referencia a su experiencia personal, Palacio advirtió que esta situación de acoso por decir la verdad, no está ocurriendo en Ecuador bajo el actual gobierno, solamente con su persona o cualquier otro periodista que ejerza la libertad de opinión.
“Ataques virulentos como de los que soy objeto, son propios del modelo político que se ha ido instaurando en mi país, tendiente al totalitarismo que no puede convivir con la libertad de expresión y la libertad de prensa”.
“Al señor Emilio Palacio le han negado el derecho a un debido proceso en su propio país” –declaró a Diario Las Américas la abogada Sandra Grossman, quien lo representa.
“Los países tienen el derecho de enjuiciar, pero no de negarle a un ciudadano el proceso legal adecuado, como ha ocurrido en este caso, donde la mayor parte del tiempo se han utilizado jueces provisionales y se le ha negado al procesado presentar sus propias pruebas”.
Como ejemplo de las irregularidades del proceso seguido contra Palacio, la letrada comentó que “a menos de 24 horas de haberse efectuado una audiencia, el magistrado presentó una sentencia contentiva de 150 páginas, lo cual puso en evidencia el hecho de que realmente hubiese sido redactada como resultado de lo discutido durante el juicio”.
Grossman aseguró que dictar sentencias donde se criminalice a periodistas por manifestar su opinión, específicamente sobre un funcionario público, ignora las convenciones internacionales sobre el derecho de expresión, lo cual forma parte de las leyes que regulan en respeto a los derechos fundamentales.
“Palacio es un perseguido político –sentenció Grossman. Lo que está ocurriendo con él en Ecuador es para tratar de intimidarlo y silenciarlo”.
“Desde el punto de vista legal, las razones que lo asisten para que le sea concedido el asilo político están respaldadas precisamente en dos de los requisitos que debe cumplir una persona para ser considerada como tal”.
“Las leyes de asilo político ofrecen protección si la persona en su país es perseguida por razones políticas, de raza, nacionalidad, religión o pertenece a algún grupo que esté proscrito por un gobierno. En el caso de Palacio, dos de estas condiciones se cumplen, ya que lo están enjuiciando por sus opiniones, y además es miembro de una asociación de periodistas independientes” -aclaró.
Grossman detalló además en qué consiste la sentencia emitida contra Palacio en Ecuador ante la demanda presentada por el presidente donde además de años de cárcel, se le impone un pago de $30 millones de dólares a él y otros $10 millones al Diario El Universo, por haber sido el medio donde fue publicado el editorial en cuestión.
Recientemente, Rafael Correa dio a conocer la posibilidad de derogar la demanda presentada contra los implicados en el caso, bajo la condición de que firmaran una disculpa formal ante él.
Palacio, interrogado al respecto afirmó que cuando el 7 de julio del 2011 presentó la solicitud de renuncia al diario “fue un primer intento de negociación con el presidente para que él no la emprendiera contra El Universo, pero no aceptó mi propuesta”.
“En aquel momento, el periódico dijo que no se retractaría de algo por lo que se le acusaba, y que no se había hecho. Desde entonces el presidente Correa advirtió que yo no estaba comprendido dentro de las disculpas que él aceptaría, por lo tanto, a estas alturas, yo tampoco se las pediría, sobre todo por mis propios hijos, porque aunque este problema les ha trastocado sus vidas, (uno tiene 19 y el otro 7 años) estoy seguro de que, de retractarme de mi posición de denuncia, mañana serían los primeros en reclamarme por haber acallado la verdad de un gobierno que arriesga el futuro de Ecuador ante el peligro de convertirse en una dictadura”.
“El presidente Correa no se sacia con disculpas. El quiere humillar porque es una necesidad esencial del totalitarismo” –concluyó Palacio.
Durante las declaraciones que Emilio Palacio estaría presentando este miércoles 8 de febrero ante funcionarios de inmigración en Miami, estaría acompañado de su esposa e hijos que igualmente se vieron obligados a abandonar Ecuador.
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