El Presidente Obama durante su entrevista con Matt Lauer de la NBC.
Publicado el 02-18-2012
Perdiendo nuestras libertades
Por Cal Thomas
“¿Pueden estar seguras las libertades de una nación cuando hemos eliminado la convicción de que esas libertades son un regalo de Dios?” – Thomas Jefferson.
“La Constitución no es instrumento para que el gobierno refrene al pueblo; es un instrumento para que el pueblo refrene al gobierno – para que no llegue a dominar nuestras vidas e intereses”. – Patrick Henry.
La libertad es siempre tenue. Aquellos que la disfrutan parecen ser una minoría en el mundo. Por eso es que la libertad no sólo debe ser preservada por los que actualmente se benefician de ella; también ha de lucharse por ella y renovarla constantemente para las generaciones futuras, porque siempre hay gente que quiere reprimir o eliminar nuestras libertades.
El violento intento de la Administración de Obama para exigir que anticonceptivos y abortivos se ofrezcan a los empleados de instituciones católicas y de otras religiones es una seria amenaza contra nuestras libertades civiles. Sí, el gobierno federal (a través de la EEOC – Equal Employment Opportunity Commission) y los gobiernos estatales ya ha estado haciendo esto y por algún tiempo. Según el Instituto Guttmacher, “Unos 28 estados han ordenado la cobertura para el control de natalidad y 20 de ellos tienen algún tipo de exención para empleados religiosos”. New York y California están entre los 28. Pero ¿realmente queremos que el gobierno continúe tomando el lugar de la conciencia individual? ¿Debe el gobierno continuar dictándoles a los ciudadanos cómo ordenar y conducir sus vidas?
Un momento. ¿No cedió el Presidente Obama ante la preocupación de los Obispos Católicos excusando a las instituciones católicas de pagar los anticonceptivos y las píldoras “de la mañana siguiente” para sus empleados? No exactamente. El presidente hábilmente pasó la carga a las compañías de seguros, a las cuales se les ha ordenado ahora ofrecer las píldoras “gratis” a cualquier empleado que las quiera.
Nada es “gratis”. El costo eventualmente se agregará al precio de las pólizas de seguro que el empleador terminará pagando de todas maneras. El costo entonces se le pasará al empleado. Los Obispos no se dejaron engañar. Después de haber expresado inicialmente “cauteloso optimismo” por el “primer paso en la dirección correcta” dado por la Administración, emitieron una declaración, según reporta el Wall Street Journal, diciendo que ellos todavía tienen “serias preocupaciones morales” y no pueden apoyar el compromiso anunciado a pesar de que miles de instituciones religiosas quedarían exentas del mandato.
Este tema siempre ha sido sobre algo más que los anticonceptivos y quién los paga. Se trata de la libertad individual y si el gobierno bajo “Obamacare” tiene el derecho constitucional de dar órdenes a empresas privadas y entidades religiosas cuando tales órdenes violan creencias de conciencia y religiosas. ¿Le ordenaría también la Administración a un objetor de conciencia que vaya a combate? Es el mismo principio.
Si la administración se sale con la suya en esto, no habrá forma de pararla. Si el gobierno puede obligar a una compañía de seguros o institución a pagar por píldoras anticonceptivas o abortivas, puede, con la misma autoridad, concebiblemente obligarlos a pagar por una píldora de eutanasia para aquellos que otros han considerado no deben seguir viviendo.
¿Muy extremo? La mayoría de las inhumanidades comienzan con extremos. ¿Qué habría de impedirle al gobierno tal comportamiento? Si se anulase la protección constitucional a la libertad de religión, junto con el ya eliminado derecho a la vida incluido en la Declaración de Independencia, con que autoridad moral o legal puede alguien impedirle al gobierno que haga cualquier cosa? Esto es más que un terreno resbaloso; esto es una avalancha y amenaza nuestros derechos más fundamentales, sin los cuales nos convertimos en algo distinto a los Estados Unidos que hemos conocido.
Respondiendo a las palabras del presidente, en las cuales se retractó de su orden a las compañías de seguro, Amy Ridenour, presidenta del Centro Nacional de Investigación de Política Públicas, opinando sobre el costo de ofrecer beneficios anticonceptivos, dijo, “He aquí el problema: El ‘ahorro’ viene sustancialmente de evitar el embarazo. Esto es lo que los oponentes del mandato para el control de la natalidad/píldoras abortivas objetaron en primer lugar”.
Hay dos posibles remedios: Esta primavera se espera una decisión por la Corte Suprema sobre la inconstitucionalidad de Obamacare, o un rechazo total de la ley sobre cuidado de salud, lo cual requeriría un Congreso Republicano y un presidente Republicano.
¿Cuáles otras libertades quiere subvertir la Administración Obama? En su entrevista con Matt Lauer de la NBC el domingo del Super Bowl, el Presidente Obama pareció quejarse sobre los fundadores de la patria cuando sugirió, “… diseñaron un sistema que hace más difícil producir cambios de lo que a mí me gustaría a veces”. Esto se llama separación de poderes, Sr. Presidente, y se creó para proteger a la nación de un Poder Ejecutivo dictatorial. ©2012 Tribune Media Services, Inc.
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