Publicado el 04-20-2012
Un vino hecho con arte
Por José R. Garrigó
Elaborar vinos es combinar arte y ciencia aunque muchos dicen – este columnista entre ellos – que es más arte que ciencia. La capacidad organoléptica del enólogo – ojo, nariz y boca – tiene mas influencia que los análisis de laboratorio. Y no es que el laboratorio no cumpla su función sino que las varias catas del enólogo son las que determinan muchos de los elementos del proceso. Quizás por eso me atrajo un vino llamado Artistry (que se traduce al español como arte o habilidad artística) hecho por la Bodega Girard.
La Bodega Girard fue fundada en 1974 por la familia de ese apellido, de origen francés, quienes compraron una propiedad de 40 acres en el Silverado Trail, una de las vías de más importancia en los bordes orientales del Valle de Napa. Sus primeros vinos salieron al mercado en 1978, rápidamente obteniendo loas de los aficionados. En 1996 la familia vendió la bodega y marca, pasando por varias manos hasta que en 2000 fue adquirida por un grupo de inversionistas encabezados por Pat Roney, quien había sido presidente de Château St. Jean, en Sonoma, y posteriormente en Kunde. Sus instalaciones están localizadas cerca St. Helena, la céntrica y simpática villa del Valle de Napa. Su enólogo desde 2000 es Marco DiGiulio, quien ha colocado sus vinos en los más altos peldaños de los vinos del mencionado valle.
2007 Girard, Artistry, Napa Valley: Color purpúreo con aromas de cerezas y zarzamoras, cuero recién curtido y avellanas, cuerpo bien estructurado que se va abriendo en la copa, café negro tostado, grosellas, taninos integrados perfectamente con la fruta, final que deja deseos de repetir. La mezcla incluye las cinco variedades de uvas de los grandes vinos bordeleses: 61% Cabernet Sauvignon, 13% Cabernet Franc, 11% Malbec, 9% Petit Verdot y 6% Merlot.
Los vinos de Girard siempre fueron aceptados por los aficionados. Nos agrada ver que tres décadas después sus nuevos dueños han renacido la marca en su intensidad inicial.
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