Publicado el 07-13-2012
Las Distintas Corrientes
Ideológicas en Cada País
En la medida de lo posible, en el campo de los conocimientos populares, se debe hacer un esfuerzo de parte de quienes ejercen influencia en la vida cívica y política de cada país en el sentido de que la mayor cantidad de gente, especialmente con derecho al voto, esté familiarizada con las distintas corrientes ideológicas que prevalecen en la vida ciudadana. Desde luego, no se trata de estudios profundos cuando se habla de conocimientos generales para todo el pueblo. Por el contrario, se necesita que sea una instrucción básica, que no confunda, que no envenene, que no cree frustraciones ni expectativas incompatibles con la realidad de cada país. Es decir, con las realidades psicológicas, sociológicas, históricas, económicas y culturales desde un punto de vista tradicional de cada pueblo.
Hay que evitar, por ejemplo, que gente de otras latitudes, como podrían ser los suecos, los alemanes, o los anglosajones en general, sirvan de modelo para pueblos que tienen totalmente distintas tradiciones, que se desenvuelven en distintas circunstancias y que históricamente o étnicamente no coinciden con la manera de entender la vida política de otras naciones, especialmente las de gran historial democrático.
Con los conocimientos básicos de lo que es una vida social dentro de lo justo y de lo razonable, de lo que es la democracia representativa, de lo que es el desarrollo económico compatible con las características de cada país, se puede lograr que mucha gente reaccione a favor de la seriedad política y sepa escoger el partido y el líder que más convenga a su país. Eliminar las confusiones y las intoxicaciones pseudo doctrinarias – por decirlo así—debe ser un empeño patriótico de la gente seria que se encuentra en posición de orientar la vida nacional, ya sea desde el campo esencialmente político o el de la creación de la opinión pública en términos generales.
Los dirigentes políticos sensatos y bien intencionados pueden hacer mucho a favor de sus patrias. Y los dirigentes políticos malintencionados, pero hábiles para engañar a través de la demagogia y de la facilidad de expresión, pueden hacerle inmenso daño a su país. Además, hay que recordar que existen muchas personas con influencia positiva en sus respectivas comunidades que no necesariamente son líderes políticos ni presumen de orientadores de filosofía política. Sencillamente, son personas bien intencionadas que tienen conocimientos básicos de lo que es la vida cívica y política y que saben preguntar a los que más conocen sobre estos temas cómo opinar.
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