Quantcast diariolasamericas.com
PRIMERA PLANA
EDITORIALES
CUBA Y EL CARIBE
LATINOAMERICA
LOCALES
INMIGRACION
OPINION
EE.UU.
INTERNACIONAL
FINANZAS Y TECNOLOGIA
DEPORTES
CULTURALES
CIENCIA-SALUD
SOCIALES
TURISMO
GASTRONOMIA
VINOS
MUJER
GUÍA DE NEGOCIOS
Edición Virtual
Portada
Encuesta
¿Cree que el plan del alcalde de Doral Luigi Boria aliviará el problema del tráfico en esa ciudad?
Si
No
Ver Resultados
Noticias Recientes
El “Zorro” que pudo estafar al Medicare
Miami.- “Enrique Lagardere” y el “Zorro” están detrás de la rejas. No porque el...
Rick Scott rechaza acuerdo con Amazon
El gobernador de Florida, Rick Scott, que ha establecido como una prioridad la...
Se deshacen muchos mitos para conductores
MIAMI.-Muchas de las creencias más generalizadas sobre las reglas de conducción...
Baja en la Florida la tasa de crímenes
La tasa de crímenes en Florida bajó a 6,5 por ciento en el 2012, incluyendo una...

guillermo-cabrera-talento-y-bondad


Publicado el 07-21-2012

Guillermo Cabrera: Talento y bondad

Por Rev. Martín N. Añorga


Guillermo Cabrera Leiva es probablemente el hombre talentoso de mayor humildad que yo haya conocido en mi ya larga vida. Escritor y poeta de extraordinario mérito, de suave hablar, de facilidad de palabras cuando escala una tribuna, es ciertamente un cubano ejemplar del que tenemos que estar justificadamente orgullosos todos sus compatriotas.

Conocí a Guillermo –así le llamamos cordialmente sus viejos amigos- desde los lejanos días de nuestra adolescencia. Nació él en el año 1919 en el pequeño gran pueblo villareño de Cabaiguán, enclavado casi en el centro de la bella Isla cubana. Es mayor que yo apenas unos 8 años, pero siempre le he profesado un admirador respeto por sus cualidades como persona cristiana, de altos principios y ejemplar conducta.

En la época en que nació Guillermo, para ir al Instituto de Segunda Enseñanza había que viajar en tren pues el centro de enseñanza superior estaba ubicado en la ciudad de Sancti Spiritus, a unos 30 kilómetros de su Cabaiguán querido; pero a pesar de esforzados sacrificios logró obtener su título de Bachiller en el año 1939.

Para seguir una carrera tenía que trasladarse a la Universidad de La Habana, situada a 372 kilómetros de su acogedor pueblo de nacimiento, pero Cabrera no se amilanaba por los obstáculos. Para él eran simplemente tramos que vencer y se fue a la Capital, no con la abundancia de recursos de otros estudiantes, sino con limitaciones que le llevaban a observar una vida sencilla y hasta con privaciones. Tras intensa dedicación obtuvo sus títulos de doctor en Derecho y doctor en Ciencias Sociales.

Nuestro amigo Cabrera gozó el privilegio, durante los años 1945-1947, de ser columnista del prestigioso diario habanero El Mundo, por el que desfilaron los más consagrados periodistas de Cuba republicana. Posteriormente en los Estados Unidos recibió en la Universidad de Vermont un título académico sobre Relaciones Internacionales, y para no apartarse de su vocación por el estudio alcanzó otra maestría, en 1941, en la Universidad de Miami. No cabe dudas de que Guillermo es un sólido intelectual, investigador insaciable y orientador público de prominente distinción. Ya es nonagenario y su talento permanece intacto, pues continúa escribiendo poesía de muy alta calidad y artículos y ensayos de intenso y positivo impacto.

Cabrera es un hombre superdotado, pues además de poeta y escritor es también un brillante pintor y un ingenioso caricaturista. Lamentamos que esta habilidad la haya limitado a espacios familiares y a reducidos grupos de amigos porque de seguro sería hoy un reconocido artista en el arte del pincel.

Si pudiéramos reunir todos sus artículos, todos los Cuadernos de Cultura que publicó, su libro de tesis universitaria y el florido contenido de sus poesías, completaríamos varios volúmenes que establecerían un memorable hito en el ámbito cultural hispano. Es oportuno mencionar su libro “Páginas de Historia”, publicado en Miami en el año 2009.

Guillermo fue un destacado funcionario de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Washington, donde se desenvolvió magistralmente en la Comisión Inter-Americana de Derechos Humanos. Recorrió la geografía continental, codeándose con presidentes y altos ejecutivos de gobierno, siempre exponiendo su condición de cubano y su lucha patriótica contra el oprobioso régimen comunista implantado en nuestra empobrecida Isla.

Desde el año 1953, hasta el día de hoy, probablemente uno de los primeros colaboradores como reportero, cronista y articulista de este querido DIARIO LAS AMERICAS ha sido el Dr. Cabrera Leiva. Su profesionalismo como escritor lo hizo merecedor del Premio Miguel de Cervantes, organización que auspicia el gobierno de España.

Exaltar la figura de Cabrera Leiva sin hacer alusión a su fidelidad como cristiano sería desconocer una de las más brillantes áreas de su vida. Desde niño asistió a la iglesia presbiteriana de su pueblo y jamás ha abandonado ese compromiso. En Cuba fue líder nacional de la juventud evangélica e incansable productor de literatura orientadora para los adolescentes que daban sus primeros pasos en la carrera del Evangelio.

En la complicada ciudad de Washington, Guillermo y su familia encontraron espacio en una Iglesia Presbiteriana de Virginia del Oeste donde todavía se les recuerda. La esposa de Guillermo fue Angela Ossorio, recientemente fallecida, hija de un prominente pastor presbiteriano llamado Joaquín M. Ossorio, que ayudó a construir varios templos en la Isla y que en Estados Unidos, ya anciano, fue militante en nuestras congregaciones locales.

Cuando Cabrera y su familia decidieron vivir en Miami asistieron con fidelidad y liderazgo a la Primera Iglesia Presbiteriana Hispana, de la que era muy amada feligresa doña María Cabrera, amantísima madre de Guillermo y formidable poetisa y cultivadora de flores. Posteriormente se integraron a la Iglesia Presbiteriana “Nueva Vida” de la que fuera pastor fundador el Rev. Samuel H. Ossorio, hermano de la esposa de Guillermo. Samuel, que fuera compañero nuestro en el Seminario era, no tan solo un eminente predicador, sino que heredó de su padre la habilidad para levantar paredes y construyó el templo que hasta hoy se yergue en la avenida Coral Way.

Aclaro que he escrito este trabajo sin el consentimiento ni el conocimiento del Dr. Guillermo Cabrera Leiva, porque con su infranqueable modestia no me lo hubiera permitido; pero creo firmemente que a un hombre como él es necesario exaltarlo, para bendición e inspiración de otros muchos seres humanos.

¡Gracias a Dios por la fecunda, iluminadora y preciosa vida de nuestro entrañable amigo Guillermo! Sé que muchas otras personas se me unen en esta expresión de agradecimiento.

Titulares
listado Espionaje chavista busca tapar corrupción
MIAMI.- La publicación de un documento oficial del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) re....
Más
listado UN HOMBRE EN LA LUNA
Miami.- La otra tarde, hablando tranquilamente con mi madre, reconociéndome en ella, en sus gestos....
Más
listado El “Zorro” que pudo estafar al Medicare
Miami.- “Enrique Lagardere” y el “Zorro” están detrás de la rejas. No porque el sargento García lo....
Más
listado El autor de “El código Da Vinci” baja a su “Inferno”
MIAMI.- Como si se tratara de un secreto de estado bajo siete llaves, por fin ha salido a la luz p....
Más
Guía de Conversación: Diario Las Americas le da la bienvenida a tus pensamientos, historias e información relacionada a éste artículo. Por favor mantengase dentro del tema y sea respetuoso con los demás miembros.
ingresar


La Revista

Independencia Centroamericana