Publicado el 07-21-2012
Matanza sacude la campaña electoral
¿Se Hubiera podido evitar la tragedia
de Aurora? Lo sucedido pudiera aumentar el perfil del derecho a portar armas en la campaña presidencial
Por KEN THOMAS WASHINGTON (AP)
La matanza en un cine de Colorado silenció brevemente la campaña electoral, y tanto el presidente Barack Obama como el aspirante republicano Mitt Romney modificaron sus apariciones y cancelaron los anuncios publicitarios en ese estado por respeto a las víctimas y sus familiares.
Obama dijo el sábado en su alocución radial semanal y por Internet que confiaba en que todo el mundo dedique este fin de semana unos momentos “para rezar y reflexionar por las víctimas de esta terrible tragedia, por la gente que las conocía y las amaba, por todos aquellos que siguen luchando para recuperarse”.
El presidente dijo que los estadounidenses deberían pensar además en “todas las víctimas de otros acontecimientos de violencia menos publicitados que ocurren en nuestras comunidades a diario. Recordemos en nuestras plegarias a todos esos estadounidenses”.
Obama y Romney usaron sus mítines electorales del viernes para hacer llamamientos a la unidad nacional tras la matanza en Aurora, en la que fueron asesinadas 12 personas y heridas más de 50. Los equipos electorales reorganizaron la comparecencia de sus ayudantes en los programas televisivos del domingo, cambiando el tono agrio y combativo que ha dominado hasta ahora la campaña electoral.
La matanza inyectó un nuevo tono en la campaña electoral después que Obama y Romney se habían enfrentado repetidamente por la situación económica, el programa gubernamental de asistencia médica para los ancianos Medicare y las declaraciones fiscales de ingresos personales.
Obama iba a comenzar su segundo día de campaña electoral en Florida cuando ocurrió la matanza, lo que llevó a su equipo a preparar una condena de la violencia en Fort Myers, y canceló un mitin en Orlando. Obama dijo a sus partidarios en Fort Myers que la matanza fue “un aviso de que la vida es muy frágil”.
“Nuestro tiempo acá es limitado y precioso. Y lo que importa a final de cuentas no son las cosas pequeñas, ni las triviales”, dijo el mandatario. “A la postre, se trata de cómo decidimos tratarnos los unos a los otros y cómo nos amamos”.
Romney repitió el llamamiento de Obama para unir al país ante hechos como este, e indicó en Bow, Nueva Hampshire, que se sumaba al presidente y la primera dama para ofrecer sus condolencias por aquellos “cuyas vidas quedaron destrozadas en unos instantes, unos instantes de maldad en Colorado”.
“La respuesta es que podemos unirnos. Les mostraremos a nuestros conciudadanos el buen corazón de los EE.UU. que conocemos y amamos”, dijo Romney.
Otros prominentes congresistas dijeron que éste era un momento de unidad. El Presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, Republicano de Ohio, dijo en la alocución republicana del sábado que los legisladores se unían a Obama en ofrecer condolencias y oraciones a los seres queridos de los que murieron y fueron heridos. “Yo sé que cuando nos enfrentamos al mal no podemos comprenderlo, los estadounidenses nos unimos y abrazamos a nuestra familia nacional más estrechamente”, dijo Boehner.
Sin embargo, más allá de los llamados para un propósito superior, lo sucedido pudiera aumentar el perfil del derecho a portar armas en la campaña presidencial, un tema que hasta ahora no ha sido importante.
Cuando era Senador, Obama votó para dejar a los fabricantes y vendedores de armas expuestos a demandas civiles, y cuando fue legislador estatal en Illinois apoyó una prohibición contra todas las formas de armas semiautomáticas y más restricciones a las armas de fuego en general.
Después del asesinato de seis personas y las heridas a la entonces Representante Gabrielle Giffords en Tucson, Arizona, en el 2011, Obama pidió una serie de medidas para “evitar que esas pocas personas irresponsables que violan la ley pudieran conseguir un arma”.
Entre esas medidas estaba un mejor sistema federal de revisión de antecedentes. La Administración dijo el viernes que ellos han realmente mejorado la cantidad y calidad de información que hay en el sistema lo que permite que los chequeos de antecedentes sean más completos.
Pero la Administración no ha ofrecido una explicación pública, detallada, de lo que ha estado haciendo en cuanto a las anteriores promesas de Obama y no se hicieron comentarios sobre la necesidad de nuevas leyes.
“El presidente cree que necesitamos tomar medidas de sentido común que protejan la Segunda Enmienda de los derechos de los estadounidenses, y al mismo tiempo asegurarnos que aquellos que no deban tener armas bajo las leyes actuales no las obtengan”, dijo el Secretario de Prensa de la Casa Blanca, Jay Carney.
Romney apoyó algunas medidas de control de armas cuando era gobernador de Massachusetts. Cuando él se enfrentó al Senador Edward M. Kennedy en 1994, declaró, “Yo no me alineo con la NRA” (National Rifle Association). En abril, Romney le dijo a la National Rifle Association que él era un guardián de la Segunda Enmienda. La vocera de Romney, Andrea Saul, dijo que el candidato republicano opinaba que la “mejor forma de prevenir las violencia con armas es implementar vigorosamente nuestras leyes”.
El Alcalde de New York, Michael Bloomberg, en una entrevista radial, urgió al presidente y a su contendor a enfrentarse con fuerza a la violencia armada. Bloomberg dijo, “Las palabras de consuelo son agradables, pero quizás ya es hora de que las dos personas que quieren ser presidente de los Estados Unidos nos digan qué es lo que ellos van a hacer sobre esto, porque, obviamente, es un problema en todo el país”.
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