Publicado el 07-24-2012
Reflexiones ante la
Muerte de Oswaldo Payá
Ante la rarísima muerte de Oswaldo Payá Sardiñas se ha producido, dentro y fuera de Cuba, una gran preocupación e indignación, porque no se acepta como algo normal lo ocurrido. Es una muerte determinada por un “accidente” automovilístico que tiene características que impiden aceptar como algo normal ese hecho en el que perdió la vida una figura muy valiosa de la democracia y de la dignidad ciudadana del pueblo cubano.
La personalidad del fallecido, que para muchos es el asesinado, representa valores sustanciales de la vida cívica y moral del pueblo cubano, concretamente también de la lucha contra la tiranía marxista-leninista que azota a ese pueblo desde hace más de cincuenta y dos años. Lógicamente, aquí en los Estados Unidos de América, lo mismo que, por supuesto, en Cuba, no se puede estar frente a un acontecimiento de esa naturaleza, aceptándolo como “artículo de fe”, cuando tiene contornos que no permiten aceptar lo ocurrido como algo normal.
La vigorosa personalidad de Payá Sardiñas no puede pasar inadvertida en modo alguno frente a un hecho que es muy difícil asimilar como normal, cuando tiene múltiples manifestaciones, precisamente, de anormalidad.
El “accidente” automovilístico tiene que ser considerado por gente sensata como algo provocado para llevar a la muerte a Payá Sardiñas. No se trata de simple sospecha de que fue una muerte provocada, sino de manifestaciones categóricas de que fue un hecho premeditado para que la dictadura cubana se “liberara”, por así decirlo, de la labor patriótica y anticomunista de este caballero de la política cubana.
En múltiples ciudades, dentro y fuera de Cuba, se están llevando a cabo demostraciones de respeto para la personalidad de Payá Sardiñas, incluyendo actos religiosos muy significativos y que están muy acordes con las ejecutorias de este hombre que, desde muy temprana edad, se identificó con la causa de la libertad de Cuba y le dio a esa causa características espirituales de alta significación.
No debe olvidarse en modo alguno lo ocurrido porque es preciso que constantemente se hagan esfuerzos por descubrir a plenitud lo que determinó esa muerte inexplicable de un líder auténtico de la libertad de Cuba con ejecutorias que ya tienen características históricas.
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