Publicado el 07-30-2012
¿Tendrá razón
Michele Bachmannn?
Por Cal Thomas
Al igual que el fantasma Banquo de Shakespeare o Jacob Marley de Dickens, el espectro del difunto congresista de Wisconsin, Joseph McCarthy, siempre estará con nosotros. Hoy en día es invocado, por algunos de la Izquierda, que lo usan como un arma para frustrar razonables preguntas sobre gente e ideologías que tratan de destruir a los EE.UU.
Según muchos comentaristas, el espíritu de McCarthy ha encarnado en la Representante Michele Bachmannn. En varias cartas a altos funcionarios del gobierno, Bachmannn ha hecho preguntas sobre Huma Abedin, una musulmana americana, que es segunda jefe de personal de la Secretaria de Estado Hillary Clinton. La preocupación de Bachmannn son los parientes de Abedin en el Medio Oriente algunos de los cuales – como la madre de Abedin – ella dice “están conectados con operativos y/o organizaciones de la Hermandad Musulmana”. El trabajo de Abedin, según Bachmann, “le da acceso de rutina a la secretaria y a la preparación de políticas”. Y, como resultado de ese acceso, dice Bachmannn, “El Departamento de Estado y, en varios casos, instrucciones específicas de la secretaria de estado han dado lugar a acciones recientes que han sido enormemente favorables para la Hermandad Musulmana y sus intereses”.
El Senador John McCain dice que Abedin es “una buena estadounidense”. Aún si él estuviese en lo correcto, el problema mayor no está claro. Muchos en el gobierno y en los medios no quieren enfrentar la posibilidad de que la infiltración es una táctica de los extremistas islámicos que repetidamente dicen que quieren destruir no sólo a Israel sino también al “Gran Satán”, los Estados Unidos de América. Tales objetivos deben tomarse en serio, dada su violento historial.
Si a usted no le gusta la Representante Bachmannn, quizás el ex Primer Ministro Británico, Tony Blair, le guste más. Charles Moore del diario London Daily Telegraph dice que Blair “.. ahora cree que él subestimó el poder de la mala ‘narrativa’ de los extremistas islámicos. Esa narrativa – que ‘Occidente oprime al Islam’ – todavía está ahí; es más, ha crecido. Busca ‘supremacía, no coexistencia’”. Blair también expresó temor de que “Occidente está dormido en cuanto a este tema”.
La opinión de Blair encuentra eco en “Battle for Our Minds: Western Elites and the Terror Threat”(Batalla por nuestras Mentes: Elites Occidentales y la Amenaza del Terror), un nuevo libro por Michael Widlanski, especialista en política árabe y ex periodista de importantes publicaciones tales como The New York Times, los diarios Cox - Atlanta Constitution y The Jerusalem Post. El punto principal de Widlanski es que el afán de corrección política ha anulado la capacidad de Occidente para entender y luchar contra el terror.
Entre las críticas que hace Widlanski está que Occidente “confió en ‘expertos’ sin experiencia sobre el terreno en el Medio Oriente, o poco conocimiento de la región: gente que no habla los idiomas, no han estudiado las culturas y no conocen la historia. Aún peor, algunos ‘expertos’ han sido benévolos y hasta simpatizado con los terroristas y sus objetivos”.
La Radio Pública Nacional informó el mes pasado que “El FBI ha llevado a cabo más de 100 investigaciones sobre sospechosos de extremismo islámico dentro de las fuerzas militares”.
¿De qué otra forma se vería la infiltración? Es más que una pregunta académica, o un tema para novelistas de espionaje. Aquellos que atacan a Michele Bachmannn deberían contestarla.
Pudiera parecer como CAIR, el Consejo sobre Relaciones Americano-islámicas, que envió una desagradable carta a Bachmannn en relación con sus comentarios sobre la Sra. Abedin. El Director Ejecutivo de CAIR, Nihad Awad, escribió lo siguiente: “Estamos eternamente agradecidos que, al igual que el Senador Joseph McCarthy antes que usted, su poder es limitado y enumerado por la constitución de nuestra nación”.
Según el Informe Diario Global de la Hermandad Musulmana (Global Muslim Brotherhood Daily Report o GMBDR), “un resumen de inteligencia cubriendo acontecimientos en la red mundial de la Hermandad Musulmana”, documentos dados a conocer en el juicio conocido como Holy Land (Tierra Santa) en el 2007 en Dallas, en el cual fiscales federales presentaron cargos contra la Fundación Holy Land por darles fondos a Hamas y otras “organizaciones terroristas islámicas”, reveló que los fundadores y actuales líderes de CAIR eran parte del Comité Palestino de la Hermandad Musulmana. Una entrada reciente en el portal cibernético del GMBDR discutía una entrevista con el sub jefe de la Hermandad Musulmana Egipcia en la cuál él confirma una relación entre su organización y CAIR.
Investigaciones publicadas por el GMBDR “han determinado que CAIR tuvo sus orígenes dentro de la infraestructura de Hamas en los EE.UU. y CAIR y sus líderes tienen un largo historial de defender a casi todos los individuos acusados de terrorismo por el gobierno de los Estados Unidos, frecuentemente llamando a tales acusaciones una ‘guerra contra el Islam’”.
En el 2009, según el GMBDR, un juez federal en los EE.UU. falló que “El gobierno ha producido amplia evidencia para establecer la asociación de CAIR, ISNA (Islam en Norte América) y NAIT (Fondo Islámico Norteamericano) con la Fundación Holy Land, la Asociación Islámica para Palestina y con Hamas.
Así es como es la infiltración.
Al gobierno y las elites de los medios puede que no les guste que la Representante Bachmannn lo diga, pero ¿supongamos que su preocupación sea válida? Si la gente no se siente cómoda con ella, pueden oír a Tony Blair. Todos los lazos entre estadounidenses y grupos extremistas islámicos necesitan una investigación más amplia y seria. ©2012 Tribune Media Services.
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