Publicado el 08-17-2012
Cartas al Director
Salvemos el Medicaid
Estimado Sr. Director:
Hoy, ante los funestos cambios que se vislumbran debido al enorme déficit presupuestario rebajando beneficios al Medicad afectando a más de 52 millones de personas en todo el país y de ellas a más de 2 millones en nuestro estado, tengo que apresurarme a salir en su defensa.
Sus beneficiarios son niños, incapacitados que no pueden trabajar y ancianos de bajos recursos. Solamente mencionar a quienes ayuda, nos obliga a pensar en la importancia del mismo. Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que el país más poderoso y desarrollado del planeta, tiene, en lógica consecuencia, y para orgullo nuestro, uno de los mejores planes de salud beneficiando a tantos e indirectamente facilitando medios de subsistencia a tantas personas y organizaciones que el programa ofrece.
Para muchos es una cuestión de vida o muerte. Así de simple. Conozco de un caso que, como miles, llegó de Cuba hace años. Enfermó y tuvo que dejar de trabajar. De acuerdo con lo aportado a la seguridad social durante sus duros años de labor, recibe actualmente $1004.00 mensuales, incluyendo la parte de su esposa. No pueden distraer ni un centavo en nada que no sea los gastos vitales de la diaria subsistencia.
Pero, aún así, gracias al Medicaid, sus dolencias principales (una insuficiencia cardíaca, bronquitis asmática y cáncer prostático), están debidamente cubiertas así como los problemas de salud de su esposa.
Es un hecho que el déficit presupuestario que viene padeciendo el actual gobierno, lo ha obligado a recortar gastos. Pero, ¿por qué el Medicaid tiene que ser uno de los más afectados? A nivel del estado, las autoridades encargadas de éstas cuestiones dicen que para el 2015 o 20, este programa afectará el 60% del presupuesto estatal. Pero, hay datos que sitúan a nuestro condado como el número uno en toda la nación en total de fraudes al Medicare y al Medicaid. Por otro lado, se ha demostrado que la mayoría de los mismos medicamentos que se ofrecen aquí, cuestan hasta menos de la mitad en otros países. ¿No será hacia esos dos factores, entre otros, donde deben las autoridades dirigir sus esfuerzos para reducir costos?
Señores congresistas, la reducción en los beneficios del Medicaid causará grandes tragedias a una gran mayoría de personas que durante años no han hecho más que trabajar muy duro, contribuir con sus impuestos a los gastos del gobierno y esperar que sus últimos años de vida puedan transcurrir con la salud suficiente para ver a sus nietos crecer y ser felices. ¡Por favor, señores legisladores, salven al Medicaid!
Jorge J. Gastón
Miami, FL
jgastonsilva@yahoo.com
El sueco nos da la razón
Estimado Sr. Director:
El hombre no recuerda nada. Se acuerda de todo menos del accidente. Qué casualidad. No creen ustedes que es insólito y que no convence ni engaña a nadie. El pobre hombre está bajo una fuerte presión de chantaje de parte del gobierno cubano.
¿Razones? Sólo él lo sabe. Esperemos el desenlace con el español. Ahí puede estar la clave. Si el español “logra salir “ puede ser que el sueco recobre la memoria. A nosotros el enemigo no nos puede hacer cuentos porque sabemos muy bien como trabajan. Esperemos con fe que el español salga, si es que los comunistas lo “dejan salir”.
Payá no descansaremos hasta que el mundo sepa la verdad.
Carlos M. Calvo
Miami, FL
Voto por América
Estimado Sr. Director:
“Una vez me preguntaron por qué yo no participo en demostraciones en contra de la guerra. Yo le dije que nunca lo haría, pero apenas tenga una actividad en pro de la paz, allí estaré”. Esta cita se le atribuye a la Madre Teresa de Calcuta y nos enseña lo siguiente: Debemos dedicar nuestras mejores intenciones y esfuerzos en pro de lo que deseamos y apreciamos y no a luchar en contra de lo que no queremos y repudiamos.
A escasos meses de la próxima elección presidencial, en vez de dedicarme a evitar la reelección de Obama, me dedicaré a promover y a favorecer a su contrario. Si quiero un país próspero, libre y líder mundial, entonces debo apoyar a todo aquel que promueva la libertad de empresa, de expresión, de porte de armas y de religión. Y todos estos valores son sustentados por la causa conservadora.
Lamentablemente, los socialistas, liderados por Obama, no comparten mis valores, al contrario, ellos promulgan valores contrarios a la esencia democrática de nuestro país: Mayor tamaño del gobierno y de la deuda nacional, más subsidios y ayudas de carácter socialista, menor liderazgo mundial.
Yo quiero una nación americana fuerte y libre del socialismo, por eso apoyo la candidatura republicana. Si usted comparte los mismos deseos conmigo, le convido a promover la candidatura conservadora. Sólo de esta forma podremos erradicar el nocivo socialismo de Obama.
Eduardo Montalvo
Miami, FL
edmontalvo@comcast.net
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