Publicado el 08-18-2012
Los Difíciles Problemas
Nacionales e Internacionales de
los EE.UU.
Son tantos y tan complicados sus problemas de la política y de la seguridad internacionales, que en los Estados Unidos de América debe haber una seria preocupación por todos ellos y debe haber un empeño en el sentido de que los dirigentes del país, sea cual fuese al partido al que pertenezcan, tengan un mínimo de coordinación en lo relativo a tratar de conocer y resolver estos problemas. Caben, desde luego, las discrepancias entre uno y otro partido y dentro de cada uno de ellos entre uno y otro grupo. Pero debe prevalecer el buen juicio cuando se trata de aspectos graves de determinados problemas nacionales.
Es importante saber que se necesitan estudios y análisis casi permanentes sobre todos estos asuntos para que una razonable cantidad de dirigentes de distintas vertientes políticas entiendan los aspectos esenciales de cada problema. Y cuando se advierte que están en juego los más altos intereses e ideales del país, debe haber una obligación patriótica de buscar soluciones prudentes y efectivas. Esto no quiere decir que ese esfuerzo sea fácil. La naturaleza de los problemas es muy complicada y, por otra parte, los intereses partidistas en muchos casos prevalecen indebidamente sobre los intereses nacionales.
Desde luego, una indispensable y adecuada cultura cívica y patriótica puede eliminar o reducir considerablemente los riesgos que implica esa actitud de pensar primero en un grupo o en un partido y después en lo que realmente le conviene, con perspectiva histórica, a los Estados Unidos de América. Si hay cultura cívica vigorosa, estimulada por estudios permanentes y consultas con los que más saben, se puede llegar al punto en que grandes sectores de la comunidad nacional entiendan qué es lo que le conviene al país y cómo se debe actuar para que esa conveniencia sea efectiva y permanente, en la medida de lo posible.
Discrepancias siempre existirán, inclusive porque son parte de la democracia. Pero hay cierto tipo de discrepancias que alcanzan proporciones irracionales que existen solamente con el propósito de favorecer decidida y ciegamente a tal o cual partido o grupo aunque se perjudique inmensamente a toda la nación, o a cualquier estado de ella. Y eso, no debe ser considerado como discrepancias explicables y normales entre distintos grupos o partidos.
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