Publicado el 08-18-2012
Ideología vs Récord Político
Por Helen Aguirre Ferre Diario Las Américas
El periodista conservador Charles Krauthammer piensa que el Gobernador Mitt Romney puede enfocar su campaña contra del Presidente Obama en dos puntos, uno sobre su récord político y el otro sobre la ideología. Ambos son relativamente sencillos.
Esta ha sido la peor recuperación económica en mas de 70 años. El desempleo lleva 42 meses por encima del 8%, el crecimiento económico está anémico registrando apenas 1.5% y la deuda nacional aumentó cinco trillones de dólares en menos de cuatro años.
Los remedios anticuados que dependen, casi de manera exclusiva en el alza del gasto público para salir de esta recesión, han fracasado.
En cuanto a la ideología, Obama es un hombre de izquierda. Como calificar esa izquierda es cuestión de interpretación pero sus propias palabras lo dicen todo, “tu no creaste eso”, refiriéndose a una empresa exitosa. La obsesión del presidente con la importancia de la colectividad por encima del individuo lo lleva a querer que el gobierno federal se imponga con el propósito de opacar el poder estatal y como le dijo a “Joe el Fontanero” repartir la riqueza.
Tantos son los argumentos en contra de Obama, y tan fuertes que cualquiera diría que una victoria republicana es garantizada pero no es así. Derrotar a un presidente no es fácil particularmente si manejan con buen talento la maquinaria política a su disposición. Y los republicanos, desde luego, se prestan de tanto en tanto, a hacer el papelazo.
La Gobernadora Republicana Jan Brewer de Arizona, por ejemplo, por orden ejecutiva, impide que a los jóvenes que reciban Acción Difererida les sean negados el permiso de aplicar para una licencia de conducir, entre otras. Ella es tan mala que olvidó que ya existía esa ley en Arizona anulando su orden ejecutiva. También lastima la imagen del Partido Republicano y le hace la tarea a Romney mucho más difícil.
Una estrategia que Romney podría utilizar para convencer al público de que las políticas del presidente no han llevado al país por el buen camino sería la comparación histórica con Franklin D. Roosevelt. Olvidemos que Roosevelt trató de cambiar el número de jueces en la Corte Suprema para que sus nuevos jueces votaran como él quisiera, el gasto público de Roosevelt fue de un impacto positivo al país. Se le pueden atribuir puentes, carreteras y más, una verdadera inversión en la infraestructura nacional pero con Obama y su inversión de $831 mil millones de fondos de estímulo, no queda nada memorable, excepto el aumento a la deuda pública. El dinero fue a proyectos “shovel ready” (listos para andar), olvidando de que muchos proyectos para arrancar nunca ven la luz del día por que no estaban bien pensados. Otros, fueron repartidos entre los muchos contribuyentes al presidente, incluyendo organizadores y consultores políticos, para proyectos cuestionables dada su poca experiencia en desarrollo de infraestructura.
A esta deuda, se le puede agregar el aumento de la pérdida en el rescate de la industria automotriz que es 15% más alto de lo esperado, $25 mil 100 millones, según un informe enviado al Congreso por el Departamento del Tesoro esta semana. Esto es debido, en parte, a que las acciones de General Motors han bajado y el gobierno de los EE. UU. posee 26% de dichas acciones.
Los programas de bienestar social como Medicare y Seguro Social pronto entran en crisis y Obama evade todo discurso y responsabilidad para enfrentar el problema. Tal vez por eso no ha celebrado una conferencia de prensa en mas de sesenta días con excepción de “People Magazine” y “Entertainment Tonight”, ambas de farándula, por qué no quiere que se le pregunte sobre los verdaderos temas que preocupan al votante como el “welfare” corporativo.
Un estudio recién revelado del Instituto de Estudios Políticos indica que las empresas mas grandes en Estados Unidos, entre ellas AT&T, Citicorp y Boeing, por ejemplo, pagaron más en salarios a sus altos ejecutivos que impuestos al fisco gracias a las deducciones, créditos y exenciones tributarias o “loopholes” diseñados a favorecer ciertas industrias. Se sabe que General Electric en 2010 no pagó un sólo centavo en impuestos, de manera totalmente legal, ¿y quieren crucificar a Romney porque quizás pago 13%? La hipocresía es desesperante.
No recuerdo quien dijo, no hace mucho, que a lo mejor Romney no termina siendo todo lo que uno quisiera pero ciertamente Obama termina siendo todo lo que uno temía.
Lo más increíble es que puede salir reelegido.
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