Publicado el 08-27-2012
Hay que Aprovechar
la Experiencia de Isaac
Cuando se presenta una alarma por fenómenos de la naturaleza como ha sido el caso de la Tormenta Tropical Isaac, que no ha alcanzado todavía la categoría de huracán, es una magnífica oportunidad para poner a prueba la habilidad de la sociedad para seguir las instrucciones de las autoridades y para lograr el propósito de que haya menos daños y menos muertos y, en fin, que sea un fenómeno que no deje unas huellas terribles como ha ocurrido en otros años, especialmente en el Sur de la Florida.
Muy importante es contrarrestar la corriente de personas que no quieren concederle significación a este tipo de fenómenos y que tratan de divertirse y de desafiarlos saliendo a la calle sin necesidad, muchos medios desnudos y algunos hasta desnudos.
Es bueno recomendarles a todos que aprovechen el experimento que representa un caso de esta naturaleza para estar preparados para algo peor que bien puede llegar este año o en los próximos. Se necesita que no se olviden, aunque en el caso de Isaac no ha habido nada extraordinariamente grave para el sur de la Florida, las medidas que se tomaron que deben ser consideradas como una práctica obligatoria de beneficio colectivo.
Hay recomendaciones específicas para personas o familias que tienen problemas de salud que requieren medicinas y cuidados especiales. Esas recomendaciones no deben olvidarse y deben tenerse presente como un ejercicio mental para cuando, en el futuro, se produzca una tormenta muy fuerte o, peor todavía, un huracán de gran intensidad. Desperdiciar la experiencia porque no se llegó a los extremos que se pensaba podrían ocurrir, es una tontería, para no usar otra palabra, acaso estupidez.
Las familias que cuando hay acontecimientos de esta naturaleza se mantienen en contacto unas con otras deben recordar lo que se ha vivido y al mismo tiempo deben estar preparadas para el futuro en casos semejantes. Y bueno es decir que la única gracia moral que tienen estos ciclones es, precisamente, esa reunión familiar o de vecinos que muchas veces se llegan a conocer cuando se produce esta alarma.
Lo ideal es darle gracias a Dios porque no haya habido algo grave y, asimismo, pedirle al Altísimo que oriente a la población en casos similares en beneficio de todos.
|