Sylvia Rojas, tesorera y Jaime Torrens, jefe de la oficina de inspección y reparaciones, ambos de la Junta del distrito escolar de Miami-Dade (foto Alvaro Mata)
Publicado el 09-01-2012
Reparación de escuelas
requiere inversión colectiva
Electores decidirán sobre un pormenorizado plan
Por Iliana Lavastida Rodríguez y Alejandro J. Aguirre Diario Las Américas
Tras la requerida aprobación del Departamento de Educación del estado de la Florida, las autoridades de la Junta del distrito escolar de Miami-Dade cuentan ahora con un plazo de apenas dos meses, de aquí a que se produzcan los comicios presidenciales, para que los electores del condado se informen de un novedoso y bien estructurado plan para la reparación de las escuelas públicas, que sólo podría ser ejecutado si cuenta con el voto de una mayoría.
La pregunta concreta a la que deberán responder en su boleta de elector el 6 de noviembre es ¿Si desean que se utilice dinero prestado para reparar los planteles estudiantiles y modernizar su equipamiento tecnológico?
La razón por la cual los votantes son quienes deben decidir si se asume esta alternativa estudiada y aprobada inicialmente en la Junta Escolar es que para ejecutarla se utilizaría un bono de $1,200 millones, cuya deuda se iría saldando de los ingresos que el distrito escolar obtenga del pago del impuesto a las propiedades.
Para conocer en que consiste la idea y de que forma se irá concretando a corto, mediano y largo plazo, Diario Las Américas recibió en reunión de su junta editorial la visita de Jaime Torrens, jefe de la oficina de inspección, evaluaciones y reparaciones, de Sylvia Rojas, al frente de la oficina de tesorería y de Antonio Cotarelo, especialista en relaciones públicas.
Los entrevistados explicaron que el origen de la idea está basado, además de la necesidad inminente de reparar las escuelas, en el hecho de que después de haberse aprobado por una ley estatal que había que reducir la cifra de estudiantes por aula, “el presupuesto aprobado por la Legislatura para adecuar las escuelas a este requerimiento no aumentó. Por el contrario, el dinero destinado a las reparaciones y el mantenimiento se redujo de $2 millones anuales a $1.5, por lo tanto en la medida que en algunos planteles hubo incluso que añadir aulas para redistribuir a los estudiantes (en lo cual ha habido que emplear dinero local) tampoco se contó con el recurso para acometer el mantenimiento periódico que requieren los inmuebles”.
Los funcionarios informaron que el inventario de escuelas públicas en el distrito es de 400 que agrupan un total de 3,100 edificios de construcción permanente, sin contar los llamados “portables” que en algunos casos de colocaron como alternativa temporal y por necesidad, han permanecido por tiempo indefinido.
Añadieron que de éstos, más de la mitad cuenta con más de 40 años de construidos y una tercera parte de ellos, más de 50 años.
Explicaron que en los edificios antiguos lo más preocupante son los aspectos que interesan la seguridad de los estudiantes como los sistemas de alarma, las cámaras de seguridad y la propia estructura de los edificios en la que se combinan una serie de problemas como el deterioro de las ventanas y los techos y el envejecimiento de los equipos de climatización.
Torrens especificó que con el dinero que asignan desde el estado para efectuar las reparaciones de las escuelas, “los recursos disponibles para el mantenimiento en el distrito solo pueden responder a emergencias y no a un plan mantenimiento sistemático, ni la ejecución de obras capitales”.
Asimismo Rojas argumentó que quienes administran estos recursos a nivel estatal, no tuvieron en cuenta el crecimiento poblacional de Miami-Dade, que en estos momentos nos coloca como el cuarto lugar entre los más grandes de toda la nación”.
Aseguraron que este es un plan concebido a largo plazo, es decir que iría favoreciendo los estudiantes actuales, pero a la vez del mismo obtendrían beneficios los estudiantes que ingresen a las escuelas en los próximos diez a quince años.
Según lo explicaron y aparece diseñado en una tabla de contenido, el préstamo significaría para los propietarios, un incremento de $23 anuales por cada $100,000 del valor taxable de su propiedad, e incluso habrá años durante el plazo en que se salda la deuda, que esa cifra podría descender y lo máximo que se pagaría alcanzaría los $35, previsto para los años 2021 y 2022.
Cotarelo advirtió “que de estos fondos el distrito escolar tendrá absoluto control, lo cual estará siendo supervisado por una comisión local que estará al tanto de los gastos, la facturación de los contratos en la que participan miembros de la comunidad, incluidos padres y personas no involucradas a ninguna responsabilidad como funcionario en las esfera de la educación y dijo asimismo que esa Comisión funcionará como una especie de tribunal de cuentas”.
“La necesidad inminente de reparación de las escuelas de Miami-Dade, está demostrada a partir de una detallada base de datos que tenemos elaborada desde el año 2007 y que cada año actualizamos, de manera que desde lo más notable, hasta el más mínimo aspecto que requiere atención, nosotros lo tenemos registrado. Esa es la razón por la cual a la solicitud de aprobación de la propuesta de pedir el bono surgida en la Junta y enviada al Departamento de Educación del estado, recibimos respuesta inmediata” –comentó Torrens y dijo que “las inspecciones que avalan las necesidades documentadas has sido realizadas por arquitectos, ingenieros y especialistas”.
El programa está concebido para materializarse en ocho años y subdivido en cuatro categorías, donde se comenzaría con una equiparación de la tecnología para mejorar las condiciones de trabajo de los maestros y facilitar el aprendizaje de los estudiantes en todas las escuelas; como otra categoría se prevé la remodelación y renovación de edificios antiguos. En una tercera categoría se ubicará el reemplazo de planteles en casos que el costo de su reparación supere el 60 por ciento de lo que costaría construir uno nuevo, y en un cuarto momento estudiar la necesidad de nuevas capacidades en áreas donde el crecimiento poblacional lo demanda.
Otro aspecto importante que el plan de reparación y mantenimiento de escuelas de Miami-Dade tiene previsto es incorporar a los edificios estudiantiles los principios ecológicos de mejor aprovechamiento de la luz natural para disminuir el consumo de energía y demás requisitos incluidos en este propósito de interés económico y educativo.
Un beneficio paralelo de este programa que tendría impacto directo en la economía local es la necesidad de contratación de fuerza de trabajo que generaría, cada año y durante las tres primeras etapas de ejecución, unos 3,000 empleos cada vez “porque todo se hará a partir de la contratación de empresas privadas que ofrezcan calidad y precios competitivos”, explicaron Torrens y Rojas.
Para cumplir la necesidad de informar y promover esta iniciativa, e independiente del trabajo de la Junta Escolar, un Comité de Acción Política se encargará de impulsar el apoyo a esta idea. El grupo de trabajo está encabezado por el destacado empresario Antonio Argiz, que además de su trayectoria profesional en el campo de contabilidad y las finanzas, cuenta con un amplio historial de activismo comunitario y de filantropía en diversos proyectos.
Los residentes que elijan respaldar la emisión del bono por valor de $1,200 millones para el distrito escolar de Miami-Dade, deberán reflejarlo con un sí en su boleta el próximo 6 de noviembre cuando se realicen los comicios presidenciales.
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