Publicado el 09-07-2012
Banfi sigue expandiéndose
Por José R. Garrigó
Banfi Vintners es una firma establecida en 1919 en Nueva York por John Mariani, el cual fue sucedido por sus hijos John y Harry, quienes pusieron en marcha una rápida expansión de la misma. Banfi Vintners no solo es una de las más exitosas empresas importadoras de vinos en nuestro país. A ello hay que añadirle la adquisición que hicieron los Mariani en 1984 de una propiedad de 7,100 acres, todos contiguos, en la zona toscana de Montalcino, a la cual le pusieron de nombre Castello Banfi (castello se traduce al español como castillo). Los aficionados conocen y aprecian los vinos elaborados en la mencionada propiedad, especialmente sus Brunello di Montalcino. De acuerdo con la costumbre local, la uva Sangiovese es conocida por el nombre de Brunello en la zona de Montalcino. Sangiovese es la uva básica no solo en Montalcino sino también de los vinos Chianti y otras zonas aledañas.
Castello Banfi es una impresionante propiedad con viñedos que rodean el histórico y anciano castillo de ese nombre, el cual ha sido cuidadosamente restaurado por los Mariani. El castillo se erige majestuosamente en la cima de un cerro, como centinela que vigila la zona. Su torre fue erigida como vigía en el siglo IX y sus anchos muros fueron construidos en el año 1,260, mientras que la estructura interior data del siglo XV. En 2003 tuve la oportunidad de visitar Castello Banfi, siendo atendido allí por Lars Lleitch, un alto funcionario de la empresa, quien durante dos días condujo una extensa y bien explicada gira por la propiedad. Ellos producen, según informaba Lleitch, alrededor del 40% del volumen total de vinos con DOCG Brunello di Montalcino, ocupando cerca del 10% del área de viñedos de la mencionada denominación de origen. Pero, como si eso fuera poco, Banfi no se limita a producir vinos de la mencionada región italiana. La firma también produce vinos en distintas regiones italianas al igual que importa y distribuye vinos de varias bodegas en otros países.
En una reunión que tuve hace tres años con Cristina Mariani-May, nieta del fundador y la actual principal ejecutiva de la empresa, ella fue franca y reconoció que “los bodegueros del área [de Montalcino] al principio nos trataron como ‘intrusos’ y tuvimos que tener paciencia para que nos consideraran realmente como uno de ellos”. “Para lograrlo”, continuó diciendo, “compartimos con los otros productores nuestras investigaciones sobre el terruño y los clones [de las distintas variedades] de uvas mas aptos para ser plantados en la zona”, añadiendo que, “con ello pudieron mejorar la calidad de sus vinos y su economía [debido al aumento del volumen de producción y mejores precios en sus vinos]”. De hecho, Mariani-May afirmó con orgullo que “Banfi ha ayudado a crear nuevas marcas no solo para Brunello di Montalcino sino también para otros productores de vinos italianos”.
A continuación comparto notas sobre varios de los vinos elaborados por Banfi en distintas zonas italianas.
2009 Le Rime, Pinot Grigio, Toscana: Color pajizo pálido, frescos aromas varietales, sin intrusión de madera, cuerpo ligero, melón de Castilla, refrescante en el paladar.
2010 San Angelo, Pinot Grigio: Color oro pálido con ribetes verdosos, nariz que recuerda peras maduras, anís y plátanos manzanos, cuerpo con textura, fruta saltarina y rodeada por meloso dulzor. Pinot Grigio es una uva cultivada mayormente en las regiones vinícolas del norte de Italia, donde las temperaturas son más frescas que en la zona de Montalcino. En este vino, Castello Banfi fue contra corriente, pues muchos cuestionaban si se podía elaborar un buen Pinot Grigio en la zona. El resultado ha sido positivo.
2008 Col di Sasso, Cabernet Sauvignon-Sangiovese, Toscana: Color rubí oscuro, aromas de frutas rojas, cuerpo medio, suaves taninos, un vino tinto para beber en su juventud.
2009 Chianti Classico, DOCG: Color rubí medio, nariz con notas florales, cerezas, violetas, pleno en cuerpo, taninos maduros, típica acidez de este tipo de vinos y que yergue el mismo. La mezcla está compuesta mayormente por Sangiovese con pequeñas porciones de Canaiolo Nero (que aporta color y alcohol) y Cabernet Sauvignon (que da cuerpo y estructura).
2007 Chianti Classico, Riserva, DOCG: Color rubí oscuro, frutas rojas, violetas, ciruelas, cuero recién curtido, cuerpo lleno, taninos que se subordinan a la fruta, con juventud vibrante hasta el final.
Vigne Regali, Rosa Regale, Brachetto: Color que recuerda los vinos llamados claretes en otros tiempos, tenues burbujas que alegran la vista, frutas saltarinas en el olfato, fresas, cuerpo medio, suave dulzor, sabores de frutas rojas, final simpático. Este es un vino suavemente espumoso y que sale al mercado con una baja graduación (7%) alcohólica, lo cual lo hace atractivo para copear o acompañar algunos platos ligeros o especiados. Brachetto es el nombre de la uva local, la cual había prácticamente desaparecido como monovarietal y solo era usada en las mezclas de algunos vinos.
Vigne Regali, que significa viña real en español, es el nuevo nombre de la antigua bodega Bruzzone, fundada en 1860, la cual fue adquirida por John y Harry Mariani en 1979. La misma había caído en un deplorable estado de mantenimiento y los Mariani reconocieron que era “una reliquia histórica con necesidad de restauración”. Banfi Vintners distribuía los vinos de Bruzzone en nuestro país y los Mariani decidieron que era una oportunidad, no solo por la historicidad de la bodega sino también por sus viñedos y reconocida calidad de sus vinos, sobre todo los espumosos.
2009 Principessa Perlante DOCG: Color de hierba seca amarillosa, discretas burbujas que ascienden lentamente, aromático, notas cítricas, mandarinas, cuerpo medio, fruta y acidez que se abrazan cariñosamente. Perlante es un término italiano que implica una efervescencia más ligera que la de los champañas o vinos espumosos normales. Este tipo de vino también es llamado “frizzante” (que quiere decir efervescente en italiano). El mismo se elabora según el método clásico, o tradicional, y a base de Cortese di Gavi, una de las uvas italianas que cada día toma más importancia en los vinos blancos de ese país.
2010 Principessa Gavia, Gavi DOCG: Color pajizo con bordes verdosos, aromas delicados que recuerdan piñas tropicales y manzanas de piel verde, sin intrusión de madera, cuerpo medio, toques cítricos complementados por notas minerales. Principessa Gavia es una viña de 74 acres localizada en la zona de Gavi, en el Piamonte del norte italiano.
Una visita a Castello Banfi debe ser complementada almorzando o cenando en La Taverna Banfi. Allí podemos disfrutar la comida toscana tradicional después de pasar por la sala de visitantes y el museo ubicado dentro del castillo donde exhiben antiguos aperos de labranza y artefactos usados en la elaboración del vino. El servicio es impecable y la carta de vinos está a la altura del lugar. Si queremos hacernos un regalo inolvidable, podemos hospedarnos en Il Borgo, con sus 14 lujosas habitaciones, cinco de las cuales son suites, todas dentro de la propiedad y con vista al viñedo. Nada mejor para seguir “en ambiente” después de pasarnos el día visitando el castillo y disfrutando de los vinos.
La marca Banfi en una etiqueta es sinónimo de calidad. La prueba es la penetración de sus vinos en el mercado y aceptación por parte de los consumidores.
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