Publicado el 09-08-2012
El Poder de Convocatoria
de la Virgen de la Caridad
Aun cuando editorialmente DIARIO LAS AMERICAS ha comentado la celebración el 8 de septiembre del cuarto centenario del aparecimiento de la Virgen de la Caridad en la Bahía de Nipe, en Cuba, no es exagerado en modo alguno insistir en este tema que ha movilizado espiritualmente, en forma significativa, al exilio cubano en homenaje a esos cuatrocientos años de tener en sus corazones y en sus mentes todo lo que representa la Virgen de la Caridad del Cobre.
Nunca se dirá lo suficiente sobre todo lo que justifica la movilización de opinión pública y de espíritu religioso que se está llevando a cabo dentro y fuera de Cuba en homenaje a ese supremo símbolo espiritual y religioso que es la Virgen de la Caridad del Cobre, en estos cuatrocientos años de noble vigencia.
Prestigia a los cubanos del destierro, donde quiera que se encuentren, la manera en que le están rindiendo homenaje a la Virgen de la Caridad del Cobre con motivo de estos cuatro siglos de representar tanto para el pueblo cubano y también para todos los pueblos del mundo que le rinden tributo a la Virgen Santísima en cualquiera de sus invocaciones.
No es, pues, exagerado poner énfasis en la forma espritualmente simbólica en que en la zona metropolitana de Miami, para sólo citar un caso, se ha celebrado el cuarto centenario del aparecimiento de la Virgen de la Caridad flotando en las aguas de la enorme Bahía de Nipe.
Consolida los valores de la espiritualidad cubana la manera hermosa y sumamente simbólica, y más que simbólica también real, en que se ha celebrado el cuarto centenario del aparecimiento de esa pequeña gran imagen. Pequeña en lo físico y grande, inmensamente grande, en todo su valor religioso como madre de Jesucristo. Y los cubanos también la consideran como madre de ellos.
Es una realidad espiritualmente significativa el hecho de que gente de todas las nacionalidades se han unido a los cubanos en Miami para esta celebración.
En los años venideros se recordará siempre lo que ha sido este cuarto centenario como testimonio espléndido, espiritualmente sin fronteras, del aparecimiento de la Virgen de la Caridad en aguas cubanas. En todos los corazones de una inmensa cantidad de cubanos, lo mismo que en sus inteligencias, vibra un grito de amor hacia la Virgen diciéndole: Virgen de la Caridad, salva a tu pueblo.
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