Publicado el 09-13-2012
La Hispanidad en
los Estados Unidos
Por Eloy Vázquez
El Congreso de los Estados Unidos autorizó el 17 de septiembre de 1968 al presidente Lyndon B. Johnson a celebrar oficialmente las contribuciones hispanas a la cultura de este país. Sin embargo el “Mes de la Herencia Hispana” como lo conocemos actualmente no comenzó hasta 20 años después cuando el presidente Ronald Reagan amplió estas festividades desde el 15 de septiembre hasta el 15 de octubre. Esa fecha fue propuesta teniendo en cuenta que en el mes de septiembre celebran el aniversario de su independencia Chile, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y el 12 de Octubre se celebra en todo el mundo hispano como el “Día de la Hispanidad”.
Nuevamente conmemoramos este 12 de Octubre un aniversario más de la llegada a las costas de Guanahani de intrépidos marinos españoles capitaneados por Cristóbal Colón. A través de los siglos los Estados Unidos de Norteamérica han recibido la influencia de diferentes razas y culturas. Una de ellas es, sin duda alguna, la cultura hispánica. Gran parte de lo que hoy constituye este país ha sido descubierto, explorado y habitado por españoles. Según escribió el escritor e historiador Harold J. Alford “las primeras ruedas que rodaron en lo que luego serían los Estados Unidos de Norteamérica fueron españolas, los primeros caballos que cabalgaron fueron españoles; también españolas fueron las primeras naranjas, limones, peras y melocotones cultivados en este país, los primeros arados que surcaron la tierra de este país fueron españoles”.
La primera ciudad que se estableció en Norteamérica fue San Agustín, Florida, en 1513 muchos años antes de que aquellos peregrinos llegados a bordo del “Mayflower” en 1620. Desde 1513 hasta nuestros días la Florida y muy especialmente el Condado de Miami-Dade se ha convertido en el hogar y destino de infinidad de hispanos.
Han pasado ya 520 años y sin embargo es hoy en día cuando sentimos más latente que nunca la indiscutible herencia hispánica en los pueblos localizados al Sur del Río Grande. El Mes de la hispanidad se ha convertido con el paso de los años en una verdadera celebración para exaltar los logros, contribuciones de los hispanos en el desarrollo de los Estados Unidos.
Muchos de nosotros llegamos a estas tierras en busca de libertad y de un porvenir mejor para nuestros hijos. Gracias a la grandeza y generosidad de este país así como del arduo esfuerzo realizado por nosotros, hemos logrado convertir al Gran Miami en el orgullo no sólo de nuestra comunidad sino también de muchas otras ciudades. A la vez y sin perder nuestro arraigo cultural representamos el faro de prosperidad al cual aspiran tantos otros inmigrantes que residen en esta nación. Nos sentimos orgullosos de nuestra herencia y de la comunidad en que vivimos.
Para nosotros los hispanos residentes en Estados Unidos la hispanidad debe constituir el verdadero vínculo de unión para el logro de un justo reconocimiento por parte de los norteamericanos de procedencia no hispana. Unicamente así podremos exigir nuestros derechos a mantener nuestro idioma y nuestra cultura y asegurar de esta manera la continuidad de nuestra identidad “etnica” dentro del país en que vivimos y al cual aportamos nuestros esfuerzos.
Sería lamentable que por nuestra apatía nuestros hijos vayan olvidando nuestro idioma y cultura. El ciudadano votando, el maestro en la escuela, el periodista, el artista, el profesional, el empresario, todos absolutamente todos podemos poner nuestro granito de arena para lograr nuestros fines y un trato justo, equitativo y la obtención de una mayor participación hispana en cargos federales, estatales y locales tanto en el campo económico como en lo social y educativo. Nosotros tenemos la palabra.
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El autor es Fundador y Presidente Emeritus del “Consejo de la Herencia Hispana”.
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