Publicado el 09-13-2012
Lo de Libia
no se Debe Repetir
El mundo se ha estremecido de indignación y de dolor por los acontecimientos que ocurrieron hace un par de días que determinaron la muerte en Libia del Embajador de los Estados Unidos en ese país así como de otros tres miembros del personal de la embajada. A la luz de un razonamiento sensato – haciendo a un lado las aberraciones ideológicas – el asesinato del embajador estadounidense en Libia y los acontecimientos que han ocurrido allí no tienen justificación ni explicación alguna. Por supuesto, hay indignación justa en el mundo civilizado por lo ocurrido.
Hay zozobra internacional que, momento tras momento, hora tras hora, es objeto de preocupación y de seguimiento de parte de todos los que, de una u otra manera, tienen capacidad para analizar lo ocurrido y para condenarlo con explicaciones lógicas y justas.
Es obvio que se trata de una agresión específica contra los Estados Unidos de América independientemente del hecho de que los crímenes se hayan cometido en Libia. También parece que aunque había disturbios frente al consulado estadounidense en Benghazi, supuestamente provocados por una película ofensiva contra Mahoma, este ataque fue preparado con anticipación para coincidir con el aniversario del brutal ataque terrorista en territorio estadounidense el 11 de septiembre del 2001. Desde distintos lugares del mundo debe estarse observando todo lo que, de una u otra manera, puede estar vinculado a lo ocurrido en Libia.
En todas esas partes del mundo debe haber elementos de juicio, más o menos acertados, para orientar a quienes deben ser orientados en la solución de este problema y la eliminación futura de acontecimientos trágicos y dolorosos de semejante magnitud. No se trata de algo fácil ni cosa por el estilo. Pero puede encontrarse la manera de cómo hacerle frente a esta gigantesca conspiración y crisis.
Es de esperarse que en Washington el gobierno de los Estados Unidos, no sólo el Departamento de Estado y la CIA, se empeñe en reforzar todos los puntos que en el mundo son de especial interés para la seguridad y el prestigio de los Estados Unidos de América.
|