Publicado el 09-17-2012
Faltan Pocos Días
Para Decidir por Quién
Votar en Noviembre 6
En cierto modo aunque faltan muchos días para las elecciones del 6 de noviembre de este 2012, cincuenta, para ser exactos, también puede decirse que es muy poco el tiempo que falta para esa cita del deber político de la nación con sus instituciones republicanas. En realidad, más importante es decir que es corto el tiempo que falta, si se tiene en consideración la conveniencia de analizar los programas políticos correspondientes en la campaña electoral y las características de los candidatos a presidente de la república, Barack Obama y Mitt Romney.
En el debate electoral que implica la posición de cada partido, debe haber mucho cuidado en el sentido de comprobar las informaciones o acusaciones, tratando de evitar el efecto emocional o pasional de ciertos informes o de ciertas acusaciones. Y esto es necesario para deslindar los campos dentro de lo que permiten las cosas humanas en materia de objetividad. Ya se sabe que los apasionados de uno u otro bando difícilmente van a poder ser más o menos objetivos. Pero puede haber mucha gente vivamente interesada en decidir sensatamente sobre lo que más conviene al país, especialmente en estos momentos difíciles y arriesgados en que se encuentra, incluyendo lo trascendental de su seguridad del presente y del futuro. Seguridad que incluye, por la dura realidad de ahora por el enfrentamiento entre la cultura islámica y la occidental, la seguridad del mundo.
Entre los temas que hay que tener en cuenta está el relacionado con la abstención en las elecciones. Aun cuando en las presidenciales acuden más ciudadanos a las urnas a depositar su voto, siempre hay un porcentaje muy alto de abstenciones que es perjudicial para la democracia y que implica una indiferencia ciudadana que no tiene justificación cívica. El argumento que muchas veces se oye sobre que los candidatos en pugna no son muy satisfactorios, no debe tener vigencia a la luz de la lógica y de la práctica. Siempre, salvo alguna rarísima excepción, habrá uno mejor o menos malo. Y no cabe duda que uno de los dos llegará a la Casa Blanca. Y en ese caso, el que no está comprometido específicamente con uno u otro candidato, tiene la opción patriótica de escoger al que considere que más le conviene al país.
No se debe esperar a las últimas semanas o los últimos días para despertar – por decirlo así – con respecto a las investigaciones políticas en función electoral.
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