Publicado el 09-22-2012
Una nueva era para los hispanos
Por Helen Aguirre Ferré Diario Las Américas
Las estrategias de las campañas políticas, particularmente las de nivel nacional, han cambiado para siempre. Constancia de esto fue el foro de candidatos presidenciales presentado por Univisión esta semana en donde el Gobernador Mitt Romney y el Presidente Barack Obama alteraron sus calendarios para acomodar la petición de este importante medio de que se dirigieran a la población de habla española de manera directa y respetuosa. Ellos tienen un mensaje que vender y nosotros estamos ansiosos de un buen producto a comprar o elegir. Es normal que este encuentro se diera pero casi no ocurrió.
El comité organizador de los debates presidenciales elige a los moderadores de los debates presidenciales y vice presidenciales siempre dejando atrás a los periodistas de los medios de habla hispana como si fuésemos inconsecuentes a pesar de que muchas veces Univisión, por ejemplo, iguala o supera la audiencia de los otros medios de habla inglesa en horas de mayor competencia conocida como “prime time”.
Nuestra colega de Univisión, Satcha Pretto, entrevistó al CEO y presidente de Univisión, Randy Falco, quien dijo que creía que los candidatos le debían una explicación a la comunidad hispana. “Ambos candidatos les deben una respuesta a los hispanos, francamente, comenzando por el presidente Obama quien no cumplió con muchas de las promesas que les hizo a los hispanos en el 2008 y creo que el Gobernador Romney debe una explicación por apoyar ciertos aspectos de la ley de inmigración de Arizona y leyes de inmigración que son difíciles para la comunidad hispana aceptar”.
Gústele o no al liderazgo nacional, no sólo de ambos partidos sino también aquellos como los miembros de la comisión de debates presidenciales que demuestran miopía en cuanto a su visión del país, los Estados Unidos siguen cambiando y las estadísticas lo demuestran. Cada 30 segundos, un hispano cumple 18 años en este país. Hoy en día, uno de cada seis habitantes del país es hispano, pero en tres décadas será uno de cada tres. No todos seremos iguales, algunos hablaremos un buen español, otros más o menos, algunos bien de manera social y aún otros nada. No obstante, lo más probable es que un rasgo de los valores culturales permanecerá, aun para los que no hablan el español, como la importancia de la familia multi generacional unida, por ejemplo. A la vez, no quiere decir que seremos homogéneos, no lo somos hoy en día. Cerca de un tercio de los votantes hispanos indican apoyar la candidatura del Gobernador Romney, una cifra que no se debería de ignorar. Increíblemente, los mandamás del partido Republicano casi lo hicieron. Esto tiene su explicación.
Mitt Romney es el mejor candidato que se presentó dentro de su partido. Su punto fuerte es también su punto flaco; no viene de la base del partido, por eso no entusiasma como otros a los que se identifican con los principios del Tea Party. A la vez, están encantados con Paul Ryan como vicepresidente. Romney no es un ideólogo. Es un empresario exitoso y fue gobernador de Massachusetts que trabajó exitosamente con los Demócratas. Tal fue así que bajo su jefatura el desempleo bajó al 4.7% cuando deja el poder. No lo apoyan en Massachusetts porque luego se postuló contra el legendario Senador Ted Kennedy y dentro del mundo de ese estado liberal, esto se entiende. Pero el éxito de Romney como gobernador en Massachusetts es innegable. La cautela que tiene al hablar sobre eso es que no quiere marginar a su base Republicana. Por eso no dice que no deportaría a los jóvenes que reciben acción diferida, aunque alude a eso al decir que apoya al esfuerzo del Senador Marco Rubio en su gestión de encontrar solución permanente a los jóvenes “Dreamers”.
Originalmente, los líderes del Comité Nacional Republicano creían que podían ganar esta elección enfocándose casi de manera exclusiva en el votante blanco no hispano. En algunos estados esa estrategia puede funcionar, pero no a nivel nacional. Se han dado cuenta de que el votante hispano ya no vive solamente en las ciudades grandes, se ha mudado a los suburbios y ahí está la gran pelea electoral, los votos decisivos del 2012.
A pesar de que quedan poco más de 44 días para la elección, este cambio de estrategia de Romney no viene demasiado tarde; la última encuesta de Gallup revela un nuevo empate entre Obama/Romney, 47%-47% debido, según Gallup, al encuentro con Univisión. Ya era tiempo de que el país despertara a la realidad de que somos más sofisticados de lo que creían y que estamos listos para asumir la responsabilidad que nos corresponde como la minoría más grande del país.
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