Publicado el 09-25-2012
Conveniencia y Riesgos
de la Votación Temprana
Desde hace ya varios años muchos Estados de la Unión, treinta y dos para ser exactos, permiten la votación temprana para facilitarles a los votantes el acceso a las urnas. Muchos otros permiten votar por correo con lo que se conoce como boleta de ausente, sistema que se adoptó para permitirles votar anticipadamente a las personas que iban a estar de viaje el día de las elecciones o impedidos de ir a votar ese día por alguna condición médica. Sin embargo, en la actualidad veintinueve estados autorizan votar con boleta ausente sin tener que ofrecer una excusa y en el estado de Oregon todos votan por correo.
Este sistema es conveniente para muchos pero también pudiera ser perjudicial para el resultado final de las elecciones, sobre todo si comienza más de quince días antes del día de las elecciones, ya que muchos votantes habrán depositado su voto sin el debido estudio de los pros y los contras de cada candidato, especialmente los presidenciales.
El 3 de octubre será el primero de tres debates entre los candidatos presidenciales del Partido Demócrata y el Republicano, Barack Obama y Mitt Romney, y es posible que algunos estados ya hayan comenzado la votación temprana y que los votantes hayan votado sin ni siquiera haber observado un debate para poder tener un mejor enfoque sobre las características de los candidatos y la forma en que ellos piensan gobernar el país.
Los Estados Unidos de América siguen sumidos en una crisis económica que tomará todavía algunos años para resolverse, la deuda pública sigue creciendo y está ya en casi dieciséis millones de millones (trillones en inglés), la tasa de desempleo sigue alta. Todos los expertos están de acuerdo en que hay que buscar la forma de que los ingresos del gobierno federal aumenten y que los gastos disminuyan, algo difícil de lograr cuando hay que costear una guerra en el Medio Oriente.
Tanto el candidato Demócrata como el Republicano en sus discursos de campaña a través del país han dicho algo sobre sus planes para sacar al país de la crisis, pero no lo suficiente. Se sabrá mucho más después de los debates.
Por eso es aconsejable que los votantes esperen para depositar sus votos hasta tener los elementos de juicio básicos para poder decidir cuál de los dos será el mejor, o el menos malo, para el país. Es cuestión de pensar en los mejores intereses de la nación y no en los intereses partidistas. Hay que tomar en serio lo que es el proceso electoral.
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