Publicado el 10-01-2012
Cartas al Director
Una injusticia “Legal”
Estimado Sr. Director:
En cuba, el régimen castrista subcontrata los obreros que necesitan los inversionistas extranjeros en la isla para tener control sobre ellos y obtener ganancias. A los obreros, les paga salarios de hambre, mientras se quedaba con la mayor parte. Los subcontratos de la fuerza laboral debían estar prohibidos en cualquiera de sus manifestaciones y en cualquier parte del mundo. Son una violación a los derechos del trabajador y una forma “Legal”.
La noticia que miles de trabajadores de la aerolínea American Airlines están en peligro de ser despedidos no sorprende a nadie en estos tiempos. Pero, debía indignarnos escuchar que, “La solución” para los trabajadores que perderán sus empleos, es que tienen la “Oportunidad” de trabajar con compañías que serán subcontratistas de American Airlines. Una política similar, se quiere aplicar en el Jackson Memorial Hospital, que opera con fondos públicos y otros centros laborales.
¿Que significa hacer el mismo trabajo que hacías por años, pero ahora subcontratado? Significa hacer el mismo trabajo de antes o más, pero ahora sin ninguna garantía laboral, trabajar en la más absoluta inseguridad, recibir menos salarios y en muchos casos, el fin de los beneficios laborales.
Cada día, miles de trabajadores caen en las garras de subcontratistas, que pagan salarios de miseria y usan obreros sin la calificación y las licencias requeridas por ahorrar dinero. Compañías que subcontratan labores que exigen poca calificación como limpieza, jardinería, construcción y trabajos agrícolas, llegan incluso a usar personas indocumentadas. A consecuencia de esta práctica y la carencia de leyes laborales justas, y por la apatía de nuestros lideres sobre los asuntos laborales de la nación entre otras cosas, los obreros en EEUU, reciben los mismos ingresos promedio que hace dos décadas atrás y son injustamente abusados en sus derechos laborales.
Hay que llamar la atención de lideres y representantes públicos a todos los niveles, para que pongan sus ojos en esta practica “Legal”, que crece como una solución a los problemas financieros de empresas y entidades gubernamentales, en deterioro de los derechos y el bienestar de los obreros.
José M. Izquierdo
Hialeah, FL
josemizquierdo@hotmail.com
Hay mucha culpa
Estimado Sr. Director:
El asesinato del Embajador de los Estados Unidos Christ Stevens y los otros tres americanos en la Embajada de USA en Libia, tiene que ser investigada y aclarada. ¿Por qué no se tomaron las medidas de precaución necesarias para protegerlo? ¿Por qué había tan poco personal militar en la misma? ¿Por qué se dejó allí al Embajador corriendo peligro? ¿Por qué no protegieron adecuadamente a las embajadas en el aniversario del 9/11.
Señores, esta desgracia pudo haberse evitado, si tuviéramos mayor liderazgo en esta Administración en Política Exterior. ¿Cómo es posible que después de estos terribles acontecimientos, se tomaran medidas de seguridad en la embajada. ¡Que embajada, ni que ocho cuartos! Si allí no quedó nada después que las turbas saquearon todo lo de valor y el nuevo gobierno no tomó ninguna medida para evitar una cosa así.
¿A quien se le ocurre confiar en ese gobierno si no impidieron que el Embajador Christ fuera sacado con vida y dejado después de 8 horas, ya muerto en un hospital. ¿Qué pasó en esas 8 horas?
Todo esto es demasiado grave, hay que castigar a los culpables y responsables. Los de allí y los de aquí también.
God Bless America….
Atentamente,
Guillermo López Rayneri
Miami Fl.
Violencia abominable en Bengasi
Estimado Sr. Director:
Resulta evidente que detrás de los trágicos y abominables actos de violencia de los últimos días en el mundo musulmán contra los Estados Unidos, resultante en la lamentable muerte del Embajador Stevens, está la sangrienta y criminal mano de Al Qaeda, y que el asalto al Consulado norteamericano en Bengasi fue planeado de antemano para coincidir con el 11 de Septiembre, y como un intento para dejar saber al mundo occidental de que ellos aún pueden seguir llevando a cabo sus actos de barbarismo y terror.
Dichos actos de violencia, destrucción y muerte son una lamentable muestra de la fragilidad y debilidad del nuevo gobierno libio para mantener algún tipo de seguridad, y pone en tela de juicio la noción de instaurar un sistema democrático con plenas garantías constitucionales después del derrocamiento del dictador Khadafy. Por igual, es un recordatorio de la existencia de una multitud de facciones extremistas compitiendo por el poder, y de la voluntad de los mismos de llegar a objetivos irrespectivamente de los medios de violencia y provocación que sean necesarios.
A la vez estos grupos que destruyen y queman y vociferan a su antojo reflejan un nivel de hipocresía al mayor grado. Se muestran ofendidos por el contenido de esa política supuestamente anti-islamista y a la vez ni una sola protesta, ni una sola palabra de condena por los actos diarios de barbarismo y genocidio colectivo del régimen sirio contra su propio pueblo, contra sus hermanos musulmanes, contra indefensos civiles, ancianos mujeres y niños.
Vale cuestionarse los resultados de la denominada Primavera Arabe, e inclusive esto pudiese ser tan sólo el inicio de una etapa de continua turbulencia, quizás con consecuencias impredecibles.
Muy atentamente,
Roberto A. Nodal
Milwaukee WI.
Mi adiós a Andy Williams
Estimado Sr. Director:
Cuando llegamos al exilio en aquel caluroso miamense mes de Julio de 1962, con una mano delante y otra detrás, aquí escaseaba el trabajo, pero gracias a un cheque de $90 que recibíamos del gobierno, alquilamos un efficiency amueblado por $90 al mes que incluía la luz y el agua. Generosos amigos cubanos que conocimos en ese tiempo y que vivían en esa misma cuadra de la calle 11 del N.W. y la 36 Avenida, nos regalaron ollas, sartén, vasos, platos, cubiertos, toallas y sábanas. A esos amigos siempre los tendremos en el corazón. El salario era de $1 la hora. Estábamos locos de contento. Renunciamos al cheque del gobierno como era legal y comenzamos la aventura de vivir en el exilio y valiéndonos por nosotros mismos.
¿Por qué saco todo esto a colación? Pues, porque en ese tiempo, nuestro único entretenimiento era visitar el Central Shopping Plaza que quedaba a una cuadra de nuestro efficiency, para ver en la vidriera de la tienda Western Auto la televisión donde exhibían programas como “I love Lucy”, y el “Show de Andy Williams”.
Uno de esos días en que estábamos mi marido y yo extasiados mirando el show de Andy Williams y sus invitados, un empleado de la tienda nos vino a saludar y nos empezó a hacer preguntas sobre nuestro trabajo. Nosotros le dijimos que éramos cubanos parolees, le enseñamos la tarjeta, etc. Entonces nos dijo que nosotros podíamos comprar una televisión a plazos, lo que nos pareció un sueño. El caso es que nos dijo que fuéramos a la tienda al otro día. Dimos un pequeño depósito y fuimos pagando mensualmente una cantidad módica y al cabo de varios meses nos llevamos un aparato de televisión a casa. Desde ese momento nunca nos perdimos el show de Andy Williams.
Por eso ahora que Andy Williams nos ha dicho adiós para siempre, quiero recordar esos años en que nos dio tanta alegría. Aunque su vida no fue de “wine and roses”, siempre puso anteponer a su tristeza su compromiso de llevar alegría a su público.
Adiós, Andy Williams, siempre te recordaremos.
Martha Pardiño
gloriaalejandra@bellsouth.net
La empresa privada cubana
Estimado Sr. Director:
En 1958 Cuba disfrutaba de una fuerte economía, con su moneda a la par del dólar, debido en gran parte a que el estado no poseía empresa alguna, toda la estructura de servicio y cada segmento de producción estaba en manos de la empresa privada.
El capitulo VI de la Constitución de 1940, aseguraba a los trabajadores de conquistas sociales no igualadas por nación alguna, esto hacía posible la permanencia laboral y alta productividad de los trabajadores para beneficio del empleador.
Existía una empresa cubana de fama internacional, que desde su fundación en 1888, introdujo un nuevo concepto en las relaciones obrero patronal, con participación equitativa en las ganancias y un trato de respeto y estímulo hacia cada uno de sus trabajadores, y ellos hicieron ese trato extensivo a los clientes, tan idónea fue esa manera de tratarse que después de más de medio siglo de haber desaparecido la empresa, sus antiguos empleados en el exilio, se han unido hace ya casi cuatro décadas en una organización que mantiene comunicación con todos ellos en distintas ciudades y países, reuniéndose anualmente en un almuerzo Re-Encuentro, donde también concurren antiguos clientes. Las tiendas por departamentos El Encanto, es un icono de la empresa privada, que por 72 años ayudó a mantener el progreso económico de una república joven, que mantenía un nivel de vida de sus habitantes muy superior a la mayoría de los países Iberoamericanos. El Encanto es orgullo de los cubanos, sus empleados siempre han seguido recordando esos bellos tiempos de su juventud, en que laboraban para esa maravillosa empresa que tanto veneran y añoran.
Julie Arias, Presidente,
Darío Miyares, Director de los Antiguos Empleados de El Encanto de Cuba.
Miami, Fla.
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