Publicado el 10-05-2012
Que en Venezuela
Triunfe la Democracia
Aunque se ha insistido mucho desde hace algún tiempo sobre la trascendencia de las elecciones en Venezuela este domingo, 7 de octubre del 2012, es preciso insistir sobre este tema porque está en juego no sólo la libertad de Venezuela sino también la de otros países vinculados a esa nación sudamericana y que han sufrido la intervención económica del Teniente Coronel Hugo Chávez Frías. Esa intervención económica se ha manifestado de múltiples maneras con las violaciones del régimen de Chávez a todo lo que representa la democracia dentro de Venezuela y también en otros países en los cuales ha ejercido perniciosa influencia económica.
Es evidente la preocupación continental y seguramente la de países europeos con respecto al destino inmediato de la democracia en Venezuela. Hay que hacer esfuerzos muy grandes para impedir que esa patria deje de ser república. Y hay que recordar que para ser república se necesita respetar las instituciones que la consagran. No se trata, pues, de que aparezca ese título en la correspondencia o en documentos oficiales solamente.
La conspiración del régimen de Chávez contra la democracia venezolana lleva ya más de diez años con hechos lamentables que han lesionado la vida democrática de esa nación. En Venezuela, mientras Chávez reparte alegre e irresponsablemente su dinero en conspiraciones internacionales, hay pobreza en alto grado con todas sus consecuencias que incluyen en forma muy lamentable la falta de seguridad pública en las calles.
Como es sabido, la única esperanza – muy vigorosa, por cierto – la representa el candidato de la oposición, el ex gobernador del Estado de Miranda, Henrique Capriles. Este candidato, merecidamente, ha despertado un gran respaldo nacional y también internacional. Su campaña política ha respondido a normas democráticas movilizando el sentimiento nacional a favor de la democracia que Capriles representa.
Este domingo, 7 de octubre, pues, no es solamente una fecha trascendental para los venezolanos, sino también para todos los que en esta región del mundo están preocupados por la suerte de esa nación.
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