Sea buen vino en toneles, la bodega Ysios diseñada por Calatrava o el hotel futurista
del Marques de Rical, todo parece contrastar con el pueblo y su sierra. Fotos Jesús Hdez.
Publicado el 10-06-2012
Entre río y sierra
Por Jesús Hernández JHernandez@DiarioLasAmericas.com
De pueblos, sierras y viñedos están pintados los campos del norte de España. Un singular entorno que alcanza su mayor esplendor entorno a Elciego. Una localidad cuyo nombre pocos comprenden y descansa en tierras de La Rioja Alavesa. Una comarca del País Vasco, concretamente situada en el territorio histórico de Álava, donde el buen vino es la costumbre y el diseño arquitectónico futurista continúa llamando la atención.
Entre el río y la sierra
De un lado está el río Ebro y del otro la Sierra de Cantabria. Elciego yace en medio del valle rodeado de viñedos. Asentamiento concebido hacia el siglo XI que fue testigo de las muchas luchas entre los reinos de Navarra y Castilla.
Siete siglos después, la comarca se convertía en el mayor productor de vino de la zona. Surgía así la sociedad vinícola que dio lugar al nacimiento del vino Rioja. Camilo Hurtado de Amézaga, Marqués de Riscal, fue el precursor que rentabilizó los proyectos de dicha sociedad. De ahí el vino Herederos del Marqués de Riscal que proviene de la zona. Sello inseparable de la Rioja Alavesa.
Hoy el pueblo mantiene su imagen de antaño con sobrias casas de piedra. Muchas de ellas acicaladas con balcones y señaladas por escudos barrocos, así como rejas de forja y aleros de madera tallada. Un sin fin de inmuebles que aún guardan en sus entrañas viejas bodegas de vino.
De sus intrincadas calles, resalta la iglesia de San Andrés. Templo católico situado sobre una pendiente próxima al río que comenzó a edificarse a mediados del siglo XVI.. Ubicación que prácticamente la hace visible desde cualquier rincón con sus dos altas torres, muro de casi 30 metros de altura y fachada con antecedentes góticos.
En verano, cuando el sol brilla y la buena cosecha trae alegría, el pueblo sale a la calle y baila al compás de la música de los gaiteros y tamborileros. Hay danzarines, mucho color y por supuesto buen vino. Un auténtico espectáculo cultural que denota la vigencia de las tradiciones vascas de la zona.
Fuera del pueblo, donde el sudor huele a vino, están los viñedos que tiñen los campos de verde. Están las bodegas de antaño y las nuevas. Está el Marqués de Riscal con su primera bodega que llaman La Catedral y el complejo vinícola cultural Ciudad del Vino.
Camino a Laguardia, donde el campo guarda otra de sus grandes historias, está la inconfundible Bodega Ysios, obra del arquitecto Santiago Calatrava. Un conjunto arquitectónico que parece imitar la curvatura de la sierra y anuncia los nuevos aires del diseño en la zona.
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Ciudad del vino
La firma Herederos del Marqués de Riscal se propuso el reto de edificar un hotel que llamara la atención en plena geografía rural. Para ello contó con el canadiense Frank Gehry. El mismo que ideó la imagen sorprendente del museo Guggenheim en Bilbao. Un complejo hotelero único, hasta hoy incomparable, donde brillan los titanios y los aceros ondulados que conforman las marquesinas y capotas. Plateado para aludir a la tapa de la botella Herederos del Marqués de Riscal, dorado por la peculiar malla envolvente y el rosa fuerte que asemeja el color del vino. Todo esto en absoluto contraste con la piedra caliza que cubre las paredes del inmueble y el sobrio entorno que ofrece el campo.
Ciudad del vino parece estar relacionada con el concepto de parque temático, a donde los amantes del rico caldo de los dioses acuden para conocer el largo proceso de elaboración. Sólo que allí el contar está dado por el protagonista. Comenzando por la bodega primitiva La Catedral, donde las botellas reposan entre telarañas y la humedad acumulada por los años. Un impresionante depósito de tintos añejados que datan de 1862 e incluye la primera botella fechada en 1860.
¿Cómo llegar allí?
Puede ir por carretera desde Madrid, pero también desde Vitoria, la capital vasca, a donde puedes llegar en autobús, tren o avión.
Recuerda, si portas pasaporte estadounidense no necesitas obtener visa española, pero si viajas con el documento de otra nacionalidad comunícate con la oficina consular del país ibérico más cercana para obtener información adecuada.
¿Dónde hospedarse?
La zona cuenta con una buena red hotelera pero si prefiere algo más auténtuco, mencionamos el inconfundible Hotel Marqués de Riscal con sobrio lujo vanguardista bajo el portal cibernético MarquesDeRiscal.com Otra buena opción es el Hotel Villa de Laguardia, situado a unos pasos de la esbelta villa. Un hotel de buen servicio con la dirección HotelvillaDeLaGuardia.com en Internet.
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