Publicado el 10-16-2012
Distintos Grados
de Marxismo
La clasificación de comunista, comunistoide, o solamente de marcada izquierda o izquierda radical, no siempre se puede precisar cuando se trata de atribuirle un determinado nombre a los que militan en esos campos políticos y económicos, especialmente políticos A veces se usa el término “comunista” en un sentido absoluto y firme con respecto a quienes, por una u otra circunstancia, no les corresponde esa clasificación aunque quizás quisieran serlo. Es decir, cuando se emplea el término comunista en un sentido absoluto en ese caso, se desacredita la afirmación desde el punto de vista de que para muchos, con razón, no se trata de un comunista ciento por ciento desde el aspecto doctrinario y temperamental.
El comunistoide se inclina mucho al comunismo pero da margen a una identificación marxista, aunque no siempre puede ser categórica. El de izquierda radical o de mucha izquierda es quizás el más peligroso, porque sin identificarse plenamente con el comunismo estimula el funcionamiento de los comunistas desde el campo del no comunismo, lo que lo hace más difícil de identificar y al mismo tiempo más fácil de favorecer al marxismo en el grado en que le gusta practicarlo, que no necesariamente es el grado máximo.
Es conveniente tener presente estas diferencias porque hay personas que desacreditan el término de comunista cuando se lo aplican a alguien que ayuda al comunismo, inclusive sin darse cuenta que lo está haciendo. Se trata de ese comunistoide o de ése de mucha izquierda que alienta actividades marxistas, y tal vez hasta leninistas, con cierta prudencia o recato.
En muchas ocasiones la confusión proviene del campo de la buena fe, en el sentido de personas que tienen influencia marxista sin llegar a ser total, ni cosa por el estilo tal vez. Pero se trata de personas que alientan el marxismo creyendo que se puede controlar su velocidad y agresividad en cualquier momento con una proclama, con un discurso o con una manifestación pública. Casi siempre ocurre que ya es tarde o demasiado tarde para adoptar esa actitud.
Hay que tener en cuenta los grados de marxismo, porque los que lo tienen en una dosis muy baja, específicamente no representan un gran peligro. Pero si ese marxista limitado se une a la actitud de un marxista en mayor grado, la combinación es muy peligrosa porque adquiere una fuerza o importancia perjudicial para la causa de la libertad, sin que se pueda definir abiertamente que hay una conspiración comunista en el sentido absoluto.
|