En esta imagen de archivo del 13 de septiembre de 2012, un libio investiga en el consulado de EEUU en Bengasi luego del ataque en que murieron cuatro estadounidenses, incluido el embajador Chris Stevens, la noche del martes 11 de septiembre de 2012. (Foto AP/Mohammad Hannon, archivo)
Publicado el 10-27-2012
Padre de SEAL muerto en Benghazi dice los que negaron ayuda al consulado
“son los asesinos de mi hijo”
Jennifer Youngblood, vocera de la CIA, negó que las solicitudes de ayuda hubiesen sido negadas
Servicios de DIARIO LAS AMERICAS
Charles Woods, padre de un Navy SEAL muerto en el ataque terrorista en Libia el mes pasado, dijo este viernes a la prensa que los funcionarios estadounidenses que negaron una petición de ayuda cuando el complejo diplomático estaba siendo atacado “son los asesinos de mi hijo”, después de conocer la información dada por Fox News sobre lo sucedido en Benghazi.
Personas que se encontraban en Benghazi cuando ocurrieron los ataques contra el Consulado de los EE.UU. y contra la casa de seguridad de la CIA han informado a Fox News que un pedido urgente hecho por el anexo de la CIA para ayuda militar durante el ataque al Consulado fue denegado por funcionarios de los EE.UU. que, según dijeron, dos veces les dieron órdenes de “stand down” o no moverse en vez de ayudar al equipo del embajador cuando se escucharon los primeros disparos a eso de las 9:40 p.m. en Benghazi el 11 de septiembre. La información ha sido propagada no sólo por Fox sino también por otros canales y por la radio conservadora en todos los Estados Unidos.
Por su parte, Jennifer Youngblood, vocera de la CIA, negó este viernes que las solicitudes de ayuda hubiesen sido negadas. “Podemos decir con certeza que la Agencia reaccionó rápidamente para ayudar a nuestros colegas durante esta terrible noche en Benghazi”, dijo. “Además, nadie, a ningún nivel de la CIA, le dijo a alguien que no ayudase a los que estaban en peligro; alegaciones al contrario simplemente son inexactas. De hecho, es importante recordar cuantas vidas fueron salvadas por los valientes estadounidenses que pusieron su propia seguridad en riesgo esa noche y que algunos de esos estadounidenses dieron sus vidas en el esfuerzo por rescatar a sus camaradas”.
Tyrone Woods, del grupo de los Navy SEALS era parte del grupo que estaba en el anexo de la CIA que quedaba como a una milla del consulado donde el Embajador y su grupo fueron atacados. Según la información dada a conocer por Fox News, Woods y los otros oyeron los disparos, informaron a sus superiores en el anexo y pidieron permiso para ir al consulado a ayudar. Se les dijo que no se movieran. Poco después, se les dijo nuevamente que no se movieran.
Woods y por lo menos otros dos estadounidenses no acataron la orden y llegaron al Consulado cuando ya estaba incendiándose. Hubo un intercambio de disparos. Ellos pudieron evacuar a los que quedaban en el consulado y también a Sean Smith, que resultó muerto en el ataque inicial. Ellos no pudieron encontrar al embajador y regresaron al anexo de la CIA a eso de la media noche.
Nuevamente pidieron apoyo militar a esa hora porque ya estaban atacando la casa de seguridad, o anexo, de la CIA. Se negó el apoyo. Según se ha informado no había problemas de comunicación en el anexo. El grupo estaba continuamente en contacto por radio con su sede. Al menos un miembro del equipo estaba en la azotea del anexo con una ametralladora cuando se lanzaron ataques de mortero contra el complejo de la CIA. El oficial de seguridad había localizado con láser el punto desde donde les disparaban y repetidamente solicitó apoyo de un buque cañonero Specter, que comúnmente se usa por las Fuerzas de Operación Especiales de los EE.UU. para darles apoyo a los equipos de Operaciones Especiales en el terreno cuando hay batallas en tierra.
La lucha en el anexo de la CIA duró más de cuatro horas – tiempo suficiente para que aviones con base en Sigonella, Italia, a sólo 480 millas de distancia pudieran llegar. Fox News también supo que a dos fuerzas separadas conocidas como Tier One Special Operations Forces se les dijo que esperasen, entre ellas grupos de la Delta Force.
Un equipo especial de operaciones conocido como CIF, Commanders in Extremis Force (Comandantes en Fuerza Extrema), que operaba en Europa Central había sido llevado a Sigonella, Italia, pero a ellos también se les dio orden de no moverse. Según altas fuentes militares y de inteligencia estos y otro grupo que se especializa en rescates de contraterrorismo hubieran podido volar a Benghazi en menos de dos horas. Estaban a la misma de distancia de Benghazi que las fuerzas que se mandaron desde Tripoli.
El Secretario de Defensa, Leon Panneta, dijo a reporteros en el Pentágono el jueves 25 de octubre que no había un cuadro lo suficientemente claro de lo que estaba ocurriendo en Benghazi para enviar ayuda. Según Panetta “El principio básico… es que uno no pone fuerzas en peligro sin saber lo que está pasando”. Funcionarios estadounidenses alegan que hubo un período de varias horas cuando terminó la lucha inicial antes de que se lanzara el ataque de morteros contra el anexo, por lo que se pensó que el ataque había terminado.
Según Fox News, ellos tienen información de que dos aviones de vigilancia no tripulados (drone) fueron redirigidos a Benghazi poco después de que comenzara el ataque contra el Consulado. El segundo avión se envió para relevar al primero. Ambos estaban preparados para enviar información visual a los funcionarios en Washington, D.C. Cualquier funcionario o agencia con la debida acreditación, incluyendo el Situation Room de la Casa Blanca, el Departamento de Estado, la CIA, el Pentágono y otros, podían ver el video al momento de estarse filmando en sus computadoras.
Tyrone Woods y Glen Doherty, que fue enviado desde Tripoli como parte del GRS o Global Response Staff que ofrece seguridad a los oficiales de la CIA y ofrece protección de vigilancia y contravigilancia, fueron muertos por un mortero a las 4 a.m., hora de Libia, casi siete horas después de que comenzara el ataque al Consulado. Cuatro morteros fueron lanzados contra el anexo. El primero tocó fuera y tres más hicieron blanco.
Aproximadamente a las 3 a.m. llegó al anexo una caravana de docenas de vehículos libios, algunos con ametralladoras calibre 50, que pertenecía a las Brigadas Febrero 17, una milicia libia que tiene buenas relaciones con los EE.UU. Una fuerza de Reacción Rápida de los EE.UU. enviada desde Trípoli llegó al aeropuerto de Benghazi a las dos de la madrugada (cuatro horas después del ataque inicial al Consulado) y se demoró 45 minutos en el aeropuerto porque no podían conseguir transporte, según se dijo debido a la confusión entre las milicias libias que debían escoltarlos al anexo de la CIA, según han dicho fuentes en Benghazi.
Woods, Doherty y al menos otros dos, eran parte de un elemento de la CIA llamado Global Response Staff, con base en el anexo y estaban allí para proteger a personal de la CIA que era parte de una misión para localizar y comprar armas en Benghazi que habían proliferado después de la caída de Gadafi. Parte de su misión era encontrar más de veinte mil MANPADS desaparecidos, armas manuales que disparan misiles capaces de derribar un avión comercial.
Fox News también informó que el Embajador Stevens estaba en Benghazi ese día para la inauguración de una escuela para aprender inglés que fue fundada por el campesino libio que ayudo a salvar a un piloto estadounidense que había sido derribado por las fuerzas de Gadafi durante el inicio de la lucha para derrocar al régimen.
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