Publicado el 10-27-2012
¿Un vino alborotoso?
José R. Garrigó
Según la Real Academia de la Lengua Española, pandemónium se define como “la capital imaginaria del reino infernal”. Me imagino que eso es un lugar con llamas eternas y poblado por diablitos. Pero la palabra también tiene otra acepción menos espeluznante. Es la de “un lugar en que hay mucho ruido y confusión”. O sea, diríamos que un tremendo alboroto. Yo sé que en eso de buscarle el nombre a un nuevo vino hay que perfilar muchas cosas para que su mercadeo se facilite y que el mismo sea aceptado por el consumidor, siempre asumiendo que el producto sea bueno y aceptable en la relación precio a calidad. Pero fue una intrigante sorpresa ver un vino cuya marca es Pandemonium pues no sabía si al probarlo iba a tener experiencias o sensaciones “infernales” o si tenía que ser descorchado en un lugar ruidoso o alborotoso como indica la otra definición de la palabra.
Sus elaboradores definen ese vino como “una creación californiana que encuentra armonía en lo que parece ser un caos”. Pues, añaden ellos, “Pandemonium está hecho en una forma no tradicional”. De esa forma se refieren a que utilizan cuatro uvas, según ellos inusualmente usadas en una mezcla (Zinfandel, Malbec, Merlot y Petit Verdot), cada una aportando sus individuales características a la mezcla final.
2009 Pandemonium, California: Color rubí oscuro, aromas de frutas rojas maduras, jaleas de frutas, zarzamoras, suavemente pimentoso, corpulento, final simpático que desciende con alegría. Un vino simpático y para beber en su juventud.
Sigo sin entender el porqué de que haya pandemónium, confusión o ruidoso alboroto en un vino. Pero lo importante es disfrutar el mismo. Y, en este caso, Pandemonium pasó esa prueba.
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